Diez años de bailes sobre ruedas en Barakaldo

Diez años de bailes sobre ruedas en Barakaldo

El Torneo Nacional de patinaje artístico que organiza el club Gurutzeta logra una participación de 142 chicas y se convierte en una cita ineludible del norte de España

CARLOS CIENFUEGOS

Desde el año pasado era un cita señalada con rojo en el calendario del club Gurutzeta. El Torneo Nacional de Patinaje Artístico cumplía diez años y era el momento de darlo todo para que el aniversario fuese redondo. Un total de 142 participantes se deslizaron el fin de semana sobre la pista del polideportivo Gorostiza para realizar sus bailes. «Fue todo muy bonito. Es verdad que como toda competición las chicas la vivieron con nervios, pero yo les decía que era nuestro día y que lo disfrutasen», afirma Estíbaliz Pérez, coordinadora deportiva de la entidad organizadora. 18 clubes participaron en el espectáculo, procedentes de Navarra, La Rioja, Castilla y León, Cantabria y el País Vasco. Dos de ellos debutaban, el Murchante y el recién nacido CPA Noain, ambos de Navarra. «Mi deseo es conseguir la asistencia de alguna escuadra internacional, pero es complicado porque para ellos la temporada comienza en enero. Entonces tienen solo días para adaptarse a los cambios de normativa, reglamentación y preparar las coreografías. Pero yo no pierdo la esperanza de que vengan nuestros amigos de fuera algún año».

Sin embargo, el cumpleaños no se quedó sin sorpresas. Ainhoa Galdeano, siete veces campeona del mundo en categoría máster de patinaje artístico en línea, estuvo invitada a la clausura de la gala. A este baile hay que sumar el realizado por las niñas del Gurutzeta. «Fue un momento especial. Juntamos las banderas de las diferentes comunidades autónomas y los nombres de los clubes invitados. Quedó muy bonito». Además, se realizó un enorme sorteo en el que se incluían cursos de inglés, recetas con fruta o chucherías, lecciones de osteopatía...

Un décimo aniversario que, en sus inicios, la organización no creyeron que realizarían. «La idea empezó porque cuando yo llevaba dos años de entrenadora, nos invitaban a muchos trofeos. Entonces pensé que podíamos hacer nosotros algo. En la primera edición solo estábamos equipos de Euskadi, uno de Cantabria y dos de Castilla y León. Cómo para pensar que llegaríamos a diez». Durante todo este tiempo la cita se ha convertido en algo ineludible para muchas entidades lo que les ha convertido en una gran familia. «Una de las entrenadoras de Valladolid se presentó este año embarazada de siete meses y medio. Estos llevan participando desde el principio y, si no me falla la memoria, solo faltaron el año pasado porque coincidía con un campeonato regional». De hecho, las chicas ya se conocen de ediciones pasadas y «lo viven con mucha emoción. Siempre dicen que vienen sus amigas de fuera. Nosotros les damos un bocata y una pieza de fruta para que puedan comer en las gradas y ahí es donde se conocen y hacen amistad».

Foto de familia

Las participantes tenían entre 9 y 17 años. Al ritmo de canciones de 'La La Land (La ciudad de la estrellas)', Bruno Mars o la banda sonora de una telenovela turca, las chicas ofrecieron saltos, piruetas y dibujaron siluetas sobre la pista, durante poco más de dos minutos, para rascar las mejores puntuaciones del jurado. Por ser una ocasión especial, los entrenadores dejaron a las mayores la elección de sus temas en función «de lo que querían realizar. Algunas me pidieron consejo y las ayudé. A las pequeñas les di yo un repertorio porque no te puedes fiar de su criterio», aclara.

Estas últimas son las que peor lo pasan cuando escuchan su nombre por megafonía. Es el momento de concentrarse y demostrar sus ensayados pasos. «Las engañamos un poco con el momento del peinado, maquillaje y ponerse el traje bonito. Cuando se ven guapas con sus trenzas o recogidos y con brillantina, se les pasa un poco el mal rato. Es verdad que una vez realizado el baile, todas dicen que no es para tanto». Además, las mayores las arropan y aconsejan para que si tienen cualquier problema no se disgusten.

Una vez concluida la exhibición, llega el momento de entregar los obsequios. La organización entregó peines, bolígrafos, bolsas con chucherías y demás regalos que les entregaron los patrocinadores. También hubo presentes para los entrenadores y miembros de la junta directiva a los que se les dio una txapela con el logo del Gurutzeta y la fecha del décimo aniversario. «Estuvo muy gracioso porque al final todos nos hicimos una foto de familia sobre la pista. Pero, como es lógico, la mayoría no sabía ponérsela, así que no sé si parecería más una boina francesa que una txapela», bromea. Con la vista puesta en el undécimo aniversario, el equipo ya tiene «las pilas puestas» para ofrecer la mejor de las exhibiciones posibles. Pérez no pierde la esperanza de traer a un club de fuera de España e «intentar mejorar y traer a más participantes a la exhibición de clausura».