Mundial de vela J80

Mujeres a toda vela

Las tripulantes del Ave Fénix, durante uno de los entrenamientos esta pasada semana. / Pankra Nieto

Seis embarcaciones del Mundial J80 que arranca hoy en Getxo están formadas solo por mujeres; dos barcos son vizcaínos

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Pocos son los deportes que no han experimentando un crecimiento sin igual de la participación femenina en los últimos años. Por tierra, aire y mar, la mujer ha reivindicado su espacio, lejos de los miedos y el qué dirán de entonces. Esto se traduce en numerosos ejemplos, entre ellos en el mundo de la vela, en el que pese a las dificultades de conformar tripulaciones solo de mujeres para salir a navegar, cada vez son más las que se alían y unen fuerzas para desafiar tanto al viento como al mar. Chicas que hasta hace no mucho, salvo en contadas pruebas, prácticamente solo podían competir con los chicos, de forma mixta.

Precisamente hoy arranca oficialmente el Mundial de clase J80 en El Abra, en Getxo, donde se darán cita hasta el viernes 500 regatistas de todo el mundo en las 87 embarcaciones inscritas, que compiten juntas entre sí, sin distinciones. De ellas, seis serán femeninas, una cifra nunca antes alcanzada en esta competición. Una ha llegado desde la India, las otras son nacionales: una catalana, otra cántabra y tres vascas. De estas últimas, una de ellas es guipuzcoana, de Hondarribia, mientras que las otras dos tomarán parte en esta competición como locales: 'Siemens-Gamesa' y 'Ave Fénix'.

Esta última está conformada por cinco mujeres, cuatro de ellas vizcaínas, del mismo Getxo, y otra alemana. Un grupo que apenas lleva tres meses de la mano y que ha surgido gracias al ímpetu de todas sus integrantes, pero sobre todo por el apoyo recibido de sus familiares y amigos, y también curiosamente por muchos de los que ya en el agua a partir de hoy van a ser sus rivales. «Nuestro primer objetivo era llegar hasta aquí porque ha sido una odisea, las hemos pasado canutas. Empezamos con un proyecto que se cayó y fue bastante desmoralizador, pero conseguimos reforzarlo con mucho esfuerzo«, asegura Leticia Gandarias, quien a sus 27 años ejerce como patrona.

Alquilaron un barco Baiona -a la semana ronda los 6.000 euros-, pero no disponían de velas, y tampoco de más dinero. Para obtenerlo optaron por lanzar un 'crowdfunding', consiguiendo a través de numerosas donaciones 'on-line' recaudar 3.700 euros, a lo que sumaron otros 3.000 por la venta de papeletas para una rifa en la que sortearon diversos artículos donados por comercios de Las Arenas y de Bilbao. «Ha sido increíble. Todo gracias a nuestros conocidos y a la gente del club -Real Club Marítimo del Abra-Real Sporting Club- (los organizadores del evento), además de los compañeros de otros barcos». Un impulso que llegó cuando ya habían conseguido dos patrocinadores (una inmobiliaria y una academia de idiomas), a los que posteriormente se sumaron otros dos, entre los que destaca Main-Metall, una potente empresa alemana a la que convencieron en un cocktail de grandes compañías al que se acercaron para venderles su proyecto.

Las integrantes del 'Ave Fénix' sin la alemana Anna María Renken.
Las integrantes del 'Ave Fénix' sin la alemana Anna María Renken. / PANKRA NIETO

Una historia de querer y poder que vivirán con mucha ilusión. Las cinco, como suele ser habitual, guardan una estrecha relación con el mar desde pequeñas. Una afición que llevaban en la sangre. Será su debut como grupo en un Mundial, aunque no para todas ya que Marine Lescan du Plessix ya ha participado a sus 47 años en la clase J80 en otras dos ocasiones, con equipos mixtos. Inspectora de sanidad, es la más experta del grupo. «Me quedan pocos tipos de barco en los que navegar. En un como éste me encantaría competir algún día junto a mi marido y mis dos hijas», declara. Ella es la 'mayor' y su cometido dentro de la tripulación no es otro que el de llevar a cabo la táctica. Mónica Mendoza es la 'piano', la que baja y sube el spi (la vela que con el viento se infla); Anna María Renken la 'trimmer', la que se encarga de cazar el foque (otro tipo de vela), y la más joven, Joana Abasolo, recién cumplida la mayoría de edad ejercerá como proa y armadora. Leticia Gandarias, por su parte, es la que tiene la última palabra. «Me lo ponen muy fácil, están dispuestas a todo», comenta la patrona entre risas, a quien desde pequeña su padre ya le puso delante de la rueda del timón. «Aquí cada una tiene su función y si una falla el barco no funciona. Es como una cadena».

«No es muy normal ver una tripulación de mujeres pero cada vez hay más, sobre todo en J80, donde la fuerza no es lo más importante, y sí la estrategia»

Entre todas no se conocían. El pasado año, tras coincidir Leticia y Marine en el Campeonato de España también en Getxo, ya surgió la idea de montar una tripulación femenina para estar presentes en el Mundial. «No es muy normal ver una sola de mujeres, pero cada vez hay más. En la clase J80 como las embarcaciones no son tan grandes la fuerza no es lo más importante, y sí la táctica y la estrategia. Es mucho esfuerzo mental y más en este caso con más de 80 barcos alrededor, pero aquí las mujeres podemos ser exactamente iguales o mejores. Por eso competimos juntos, pero si ganan generalmente los chicos es porque navegan el doble, tienen patrocinadores y son más«, reflexiona Mendoza.

Pese a que todas las embarcaciones tienen las mismas características -8 metros de eslora, 2,51 de manga y 1,49 de calado- ellas aseguran que sí que hay diferencias. «Influye mucho las velas que lleves, cómo hayas preparado el barco, lo bien que lo hayas limpiado por debajo...». Ya en el agua tienen que fijarse en muchas variables, desde el sentido del viento, «lleva mucho tiempo aprenderlo, pero luego ya intuyes rápido por donde tienes que ir», hasta las mareas y las corrientes.

El 'Ave Fénix' surcando las aguas vizcaínas.
El 'Ave Fénix' surcando las aguas vizcaínas. / PANKRA NIETO

Un 'Ave Fénix' que estará dirigido por un grupo muy bien avenido, que para la cita ha sumado varias semanas con entrenamientos de 5 horas cada día, en el que siempre predomina el buen rollo. «Somos serias navegando pero no perdemos el buen humor y nos reímos mucho». Su principal objetivo en el Mundial es seguir disfrutando de su pasión. «Somos las reinas de nuestro portal. Para nosotras esto es súper importante aunque otras personas ni le presten importancia», afirma Marine, reconociendo que la vela es un deporte minoritario. Por ello quizá la rivalidad solo está presente una vez que se echan al mar. En tierra, el compañerismo es la nota predominante. Por eso ellas al enterarse de que uno de los equipos femeninos llegaba desde La India no dudaron en ponerse en contacto con ellas para ejercer de anfitrionas y hacerles la estancia más amena. «Han salido a navegar con nosotras. Les hemos buscado un barco, velas y hasta una casa donde quedarse. Las fuimos a recoger al aeropuerto y les enseñamos un poco todo esto, para que estuvieran cómodas», relatan.

Regatas de velocidad

Desde hoy y hasta el viernes en el campo de regatas próximo a La Galea tratarán de disputarse cada día 3 mangas, todas ellas de velocidad. Los barcos saldrán de un punto e irán hacia una boya, donde regresarán al lugar de partida, repitiéndolo de nuevo a continuación. La primera marca siempre está situada en contra del viento y será éste el que lo determine todo. «La idea es que se hagan un total de 15 pruebas pero igual un día no sopla nada y solo se puede hacer una, y al día siguiente cuatro. Cada manga suele durar una hora y para que no se alargue mucho más de eso si el viento sube la boya la sitúan a más millas, y si baja, la acercan», explica Lourdes Bilbao, la patrona del otro barco vizcaíno, el 'Siemens Gamesa'.

Parte de la tripulación del 'Siemens Gamesa' unos días antes del inicio de la competición. / BORJA AGUDO

En su caso la tripulación está formada por seis mujeres. «No hay límite en cuanto al número de personas, pero sí el peso, 350 kilos. Esto es como el 'Precio Justo' no te puedes pasar de ahí», bromea, antes de reconocer que llevar un sponsor detrás tan importante como es la multinacional española de energía eólica es «todo un lujo». En el casco se las puede reconocer por el 'hanstag' que llevan pegado: #The Power of Diversity. «Somos embajadoras de la diversidad», sostiene, reconociendo que en los días previos al inicio del Mundial los nervios ya estaban muy presentes en el grupo.

Un equipo que va desde los 19 a los 50 años en el que hay estudiantes, como Carmen Gomeza y Carlota Gala, una psicóloga y miembro del parque de bomberos de Laredo, como es el caso de Laura Hernández, una ingeniera industrial (Lourdes Serna), una cirujana oftalmológica (Helena Noguera) y una doctora en ingeniería química, profesión que ejerce la patrona, quien durante algunos años compaginó el windsurf con la vela de crucero. «Siempre he navegado en barcos con chicos, siendo muchas veces la única mujer de la tripulación. Nunca nadie me ha puesto pegas. Para mí salir a navegar es como una liberación, me olvido de la oficina y de todo«.

«Salir a navegar es como una liberación, me olvido de la oficina y de todo»

Ella fue la que las unió a todas, hace apenas cuatro meses, con el claro objetivo de estar en el Mundial. A modo de preparación participaron en junio en el Campeonato de España en Santander. «Con Siemens Gamesa tenemos el compromiso de hacer la Copa de España en octubre en La Coruña», desvela Bilbao. El objetivo es tratar de hacer un buen papel entre las tripulaciones femeninas. «Los chicos tienen mucho nivel, vienen varios campeones del mundo y va a estar difícil, pero será divertido. Nuestra meta es hacerlo bien y estar satisfechas, pero eso ya sabemos que no siempre significa ganar».

Una contienda que llevarán a cabo en El Abra, una zona en la que, como suele ser habitual en la costa cantábrica, hay muchos cambios en la dirección del viento, su principal motor. «Se navega distinto si es nordeste, lo más típico del verano, que va subiendo de intensidad a lo largo del día, que si es noroeste, con el que hay riesgo de que entre con chubascos. Es más amable el primero pero tampoco quiere decir que sean vientos suaves», explica. «Luego el hecho de qué lado escoger para hacer la regata ya son trucos que no hay que desvelar», afirma entre risas. Lo que sí declara es que con casi 90 barcos alrededor «será complicado encontrar un camino en el que no te tapen el viento, en el que se pueda navegar un poco libre para darle velocidad«.

Desde Hondarribia

Desde aguas guipuzcoanas han llegado las capitaneadas por Olatz Muñoz, una tripulación bajo el nombre de 'DECOEXSA', formada por tres chicas de Hondarribia y dos de San Sebastián. Para la patrona de la embarcación, de 39 años y madre de tres niños, será su primer Mundial con esta clase, pero ya lleva otros cinco a sus espaldas de vela ligera. «La pasada temporada estuve en la Copa de España y luego ya me decidí por el J80.«, explica. Juntas llevan ya un año y han participado en la Women's Cup y en el Campeonato de España, además de otras varias regatas. »Hemos aprendido un montón y como grupo funcionamos bien. Las sensaciones con las que empezamos son buenas«.

Por esa experiencia previa su objetivo es más ambicioso que el de las vizcaínas. «En el nacional quedamos terceras y es verdad que el nivel femenino es muy alto pero optar al podio está ahí y hay que intentarlo. No lo vamos a descartar«. Un campo de regatas que no será inédito para las de Olatz Muñoz. »He navegado allí y espero que haya viento, que suele saltar a las tardes, y algo de ola también. Será una competición bonita«, asegura, antes de aplaudir el auge que está tomando la vela femenina en todo el país. »En J80 parece que tenemos mucho más hueco. En el Mundial estaremos seis tripulaciones pero no todo es esto, hay muchas más mujeres que se han animado, sobre todo en Galicia y Barcelona«.