Bádminton

Carolina Marín: «Volveré cuando sienta que estoy al 200 por 100»

Carolina Marín: «Volveré cuando sienta que estoy al 200 por 100»
EFE

La campeona olímpica y triple campeona del mundo no se marca plazos para su regreso pero remarca la buena evolución de su rodilla tras romperse el cruzado

ÓSCAR BELLOT

Consciente del largo camino que tiene por delante pero satisfecha con la evolución de su lesión tras ser operada hace unas semanas de la rotura en el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha que sufrió durante la final del Masters de Indonesia, cuando dominaba a la india Saina Nehwal por 10-4, Carolina Marín se mostró determinada a salir victoriosa del nuevo reto que afronta y plenamente enfocada a su gran objetivo, los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, donde intentará conseguir su segundo oro tras el que logró en Río 2016, aunque no quiere establecer plazos para su retorno a la competición. «No me marco un tiempo. El tiempo va a ser cuando yo sienta que la rodilla está al 200 por 100. Límite de tiempo no hay. Si llegamos al Mundial, bueno, y si no llegaremos a otro torneo», señaló en una rueda de prensa en el Consejo Superior de Deportes para explicar cómo marcha su recuperación.

Destacó Carolina Marín que la inquietud fue el principal sentimiento que la embargó cuando sufrió el percance. «Estaba nerviosa porque no sabía qué grado de lesión tenía. Eso me tenía inquieta. Cuando escuché roto, sí que me rompí entera», dijo la triple campeona del mundo y cuádruple campeona de Europa de bádminton. «Los dos primeros días fueron horribles, nunca había pasado por el quirófano. Bastantes nervios, más que miedo», agregó la onubense al explicar el calvario que padeció tras caer lesionada.

Pero enseguida se recompuso con el propósito de volver más fuerte que antes. «Lo llevo de la mejor manera posible, a veces un poco cansada porque por las noches no se duerme bien», indicó Carolina Marín, que dio las gracias al equipo que la rodea «por su incondicional apoyo desde el minuto cero», así como a los médicos que la operaron, a sus compañeros de trabajo y a los aficionados que no paran de mandarle mensajes de ánimo, además de a sus patrocinadores. «Sin todo el apoyo de esa gente sería imposible estar a día de hoy en condiciones bastante buenas», resaltó la andaluza, que estuvo acompañada por su entrenador, Fernando Rivas, y por la presidenta del Consejo Superior de Deportes, María José Rienda, así como por Javier Tebas, presidente de LaLiga, uno de sus patrocinadores.

Trabajo táctico

Rivas explicó que en ningún momento hubo espacio para el lamento. «No tenemos tiempo que perder ni de lamentarnos porque los Juegos Olímpicos son dentro de 18 meses. Todos los días nos pone la rodilla los límites pero hay muchísimas otras cosas que podemos hacer. Lo hemos tomado como una oportunidad de transformar técnicamente y ampliar un poco el abanico táctico. Carolina está respondiendo muy bien. Acabamos de empezar, vendrán momentos difíciles, pero con la mirada puesta en Tokio», manifestó el entrenador de la jugadora española, que subrayó que la operación fue «un éxito» y que el contratiempo «no va a ser excusa para que Carolina no vaya a volver a ganar, así que es cuestión de tiempo».

«Cada lesión es un mundo pero sabemos de tu afán de superación, de tu trabajo y de tu constancia», apuntó María José Rienda, que se mostró convencida de que Carolina Marín volverá a dar grandes alegrías al deporte español. «Te vas a recuperar y a estar otra vez en lo más alto. Nosotros no lo dudamos y estamos contigo», dijo la secretaria de Estado para el Deporte, que recordó que ella había sufrido dos lesiones del mismo tipo en su época como esquiadora.

«Sabemos tu espíritu de lucha y de sacrificio y sabemos que esa moral que pones en todas tus competiciones la vas a seguir poniendo para defender lo más alto posible el pabellón. En Tokio esperamos sufrir contigo en la lucha por las medallas. Tendrás a todos los españoles empujándote», manifestó Tebas.

Recogiendo el guante que le lanzaron tanto Rienda como Tebas, Carolina Marín dejó patente que su espíritu de superación sigue intacto y lanzó un mensaje esperanzador. «El objetivo es conseguir esa medalla de oro en Tokio 2020. La motivación sigue estando ahí, no se nos ha ido. Ha habido dolor, sufrimiento, queda bastante para sufrir pero lo importante es tener claro el objetivo y esa ambición es lo que nos hace pasar horas y horas en el pabellón».