«Los campeonatos de Euskadi han sido duros, pero tuve mi recompensa»

Esfuerzo. La bilbaína tiene claro que no quiere dejar de entrenar, aunque vaya a la universidad./Iñaki de la Cruz
Esfuerzo. La bilbaína tiene claro que no quiere dejar de entrenar, aunque vaya a la universidad. / Iñaki de la Cruz

«Nunca entenderé porque hay tantas diferencias con respecto al deporte masculino», afirma Odette de la Fuente, campeona vasca de taekwondo

CARLOS CIENFUEGOS

La pasión de Odette de la Fuente (Bilbao, 2002) por el taekwondo se la debe a sus padres. Fueron ellos los que, con seis años, le apuntaron al gimnasio The Masters, en el que continúa once años después. «Al final, cuando eres tan pequeña no te enteras de mucho y vas a donde te dicen». Poco a poco vio como recogía los frutos de los duros entrenamientos y cada vez se 'enganchaba' más a este arte marcial. Así, hasta convertirse en campeona de Euskadi de peso semipesado, el pasado enero en Miribilla, por segundo año consecutivo. Un torneo del que guarda un gran recuerdo aunque reconoce que «fue duro. Al principio no me esperaba alzarme con el título porque pueden pasar muchas cosas. Además, el combate con Cristina Rubio –segunda clasificada– me costó mucho porque empecé perdiendo, pero obtuve mi recompensa».

Su fórmula para lograrla corona pasa por preparase y escuchar los consejos de sus entrenadores. Sin embargo, eso no impide que se ponga nerviosa justo antes de saltar al tatami. «Ese es mi punto flaco. Procuro estar atenta a lo que me dicen los preparadores y estirar tranquila para que esos momentos de tensión no me jueguen una mala pasada». De todas formas, para De la Fuente lo importante no son los resultados, ya que «hay veces que pierdes y has hecho un buen papel y viceversa. Yo me preocupo más por cómo hacer el combate». Una rutina que inicia a la ofensiva, ya que «es como me siento más segura».

Con la vista puesta ya en los nacionales, cuya celebración se espera para el próximo mes, desvela que ya conoce a algunas de las contrincantes que le pueden dificultar su papel. «Es verdad que en una competición como esta las rivales son muy potentes. Hay una madrileña que me produce mucho respeto».

Compaginar con los estudios

El día a día de Odette no es diferente al de cualquier chaval de 17 años. Estudia primero de Bachillerato de Ciencias de la Salud, un curso que compagina con este deporte y con ir a la academia. Su tiempo libre lo dedica a disfrutar con sus amigos, que entienden a la perfección que no pueden verla algunos fines de semana porque tiene algún torneo. «Ellos quieren venir a verme, pero yo no les dejo». Algo que no hace con sus familiares que suelen acompañarle.

Aún no tiene muy claro qué va a hacer cuando acabe el instituto, pero sí sabe que quiere seguir entrenando. «Me gustaría ir a la universidad y hacer una carrera relacionada con lo que estudio ahora». La época más difícil, para ella, es cuando llegan los exámenes, pero «si te organizas puedes dedicarle tiempo a todo». Además, la componente del The Masters asegura que el taekwondo le ayuda en su día a día, ya que le sirve para «desconectar de las clases». Por ello, anima a practicarlo a todas las chicas que quieran hacerlo. «Yo les diría que sean constantes y que con esfuerzo se puede conseguir todo».

Referente femenino

De no haberse metido en esta especialidad, la bilbaína podría haber sido jugadora de voleibol. «La verdad es que me gusta mucho, pero en ningún momento me planteé realizar ambos a la vez».

De la Fuente cree que es positivo que se potencie el deporte femenino, aunque piensa que aún queda mucho por hacer. «Nunca entenderé porque hay tantas diferencias con respecto al masculino. Yo creo que hay que defenderlo porque es lo que nos merecemos». Además, le gustaría que este arte marcial fuese un referente de esta lucha ya que «somos muchas las que estamos apuntadas», sentencia.