Oro olímpico en Londres

Ángela Pumariega: «De la vela no se vive. Si no tuviese un 'plan B', habría dejado de navegar hace tiempo»

Pumariega posa junto a su embarcación./E. C.
Pumariega posa junto a su embarcación. / E. C.

La regatista asturiana trata de recuperarse de una grave lesión de hombro con la mente puesta en luchar por la clasificación para Tokio 2020

Gabriel Cuesta
GABRIEL CUESTA

A la regatista Ángela Pumariega (Gijón, 1984) le viene como anillo al dedo la expresión 'luchar contra viento y marea'. Lo hace al borde de su embarcación y también fuera de ella. Primero, superando un grave problema de financiación para luchar por ir a los últimos Juegos de Río, aunque no logró clasificarse finalmente. «Me pareció muy injusto quedar con el contador a cero tras ganar un oro en Londres». Ahora lucha por recuperarse de una lesión en el hombro cuando el calendario entra en una fase clave. Solo queda algo más de un año para las pruebas que decidirán quién representará a España en Tokio 2020. Y quiere intentar estar ahí junto a su compañera de equipo Sofía Toro. «Valoro más mi hombro que cualquier otra cosa. De la vela no se vive», asegura una deportista que ha sabido «valorar el camino». «Si tienes una medalla, pero el camino es horrible, esa medalla no tiene tanto valor».

- Ya solo queda algo más de un año para Tokio 2020 y viene de una lesión larga... ¿Cómo se encuentra?

- Me tomé un descanso a raíz de una rotura parcial del tendón en el hombro. Hace un año casi me toca pasar por el quirófano. Tokio es lo que todos queremos. Es súper ambicioso, pero hay que estar al 100 % . La vela es un deporte minoritario que no genera recursos. Si fuese futbolista y estuviese cobrando una nómina enorme... Igual te compensan las lesiones. Pero en este caso valoro más mi hombro que cualquier otra cosa. Habrá que esperar y ver cómo evoluciona.

- Se da esta situación en un momento difícil...

-Queda ver qué representante español iría a los Juegos. En vela solo puede ir un equipo. A falta de que confirme la Federación, suele elegirse según los resultados en las pruebas 'top' del mismo año olímpico, como el Mundial o el Europeo. Aún queda un margen de poco más de un año.

- Es un nuevo obstáculo importante para preparar los Juegos Olímpicos. Para Brasil afrontó un problema como es la falta de financiación. Aunque lo superó, en esa ocasión no logró la clasificación.

-La campaña de Brasil creo que fue la más precaria en toda la historia de la vela. Eran momento de crisis en España, de recortes. Y el deporte no se libra. Lo que fue duro es no tener apoyos por parte de la Federación después de conseguir el oro en Londres. Y la beca ADO que nos quitaron iba destinada a contratar un entrenador, hacer los viajes... Todo pasó a ser financiado por nosotras. La vela es un deporte caro. Solo el desplazarse supone un coste muy alto. Si ya es difícil de por sí una campaña olímpica, imagínate buscar patrocinadores y pelear por el dinero. Vendimos pulseras, lanzamos un crowdfunding... Hicimos todo lo posible por intentar estar en Río. Es tanto esfuerzo que a veces te planteas si merece la pena.

-La beca ADO se le retira por cambiar de modalidad, pero fue una elección obligada. La clase Elliott desapareció en Río y pasa a 470. Es como que a un atleta de 100 metros lisos, le pidan competir en una media maratón...

- Exacto. Lo curioso es que en ediciones anteriores hubo deportistas que se cambiaron de modalidad y se les mantuvo la beca. Se podía haber recortado a todos por igual, pero quitarla de golpe al segundo año de campaña.... Cuentas con un dinero y de golpe no lo tienes. Fue un jarro de agua fría total.

Nuestra pasión

-Dijo en su día que «El camino que recorrimos fue más importante que la clasificación» ¿Vuelve a aplicar esa filosofía?

-Sin duda. Pero la vela no es como en otros deportes donde se ganan millones. De la vela no se vive. Vivimos el día a día. Si no lo disfrutas, no merece la pena. Es nuestra pasión y no deja de ser un hobby profesional. Hay que combinarlo y plantearse algo más. Llega una edad que te apetece tener tus ahorros... Si tienes una medalla, pero el camino es horrible, esa medalla no tiene tanto valor. Al final el día a día es lo bonito, con lo que te quedas.

- ¿Da rabia enfrentarse otra vez a un nuevo factor externo? En este caso físico.

-El tema de la financiación me pareció muy injusto. A veces los de arriba tienen más que los propios deportistas. Que después de ganar un oro, te quede el contador a cero cuando los campeones olímpicos tienen cuatro años de beca... Ahora, al menos, depende de mí entrenar para recuperarme. En todos estos años nunca me había hecho daño, siempre me han respetado las lesiones. Es algo que toca.

-Dice que de la vela no se vive, pero cualquiera podría pensar que un oro olímpico debería vivir económicamente bien.

- Puedes vivir el día a día. Yo decidí terminar Económicas. He hecho también dos masters para tener ese plan B con una empresa familiar que gestionamos... Si no lo tuviese, habría dejado de navegar hace tiempo. Es difícil compaginar la vida privada y la deportiva.

- ¿Existe discriminación por género en la vela?

-En la vela hay dos mundos. La modalidad olímpica y la vida de cruceros. En la primera está muy igualado: 50 % de representación de cada género. Incluso creo que hay una discriminación positiva hacia nosotras, porque en la vela base hay muchas menos mujeres y hay más probabilidad de llegar a la élite que en modalidad masculina. El resto de la vela está dominada por hombres totalmente. Por ejemplo, en la Volvo Ocean Race premiaban llevar mujeres permitiendo un mayor número de tripulantes en la embarcación. Son normas que tratan de insertar a las mujeres en esas modalidades. Ahí queda mucho trabajo por hacer.

- ¿Nota apoyo real a la vela o solo lo hay cuando se triunfa? Me refiero tanto a las instituciones públicas como desde las entidades privadas...

-Estamos en un momento de cambio. Se están intentando hacer cosas. Ahora hay más equipos femeninos y se hablaba de cambiar la ley del Deporte del 90... Veo de momento muchas palabras y pocos resultados. Pocos cambios. Por ejemplo, en el deporte base femenino se está trabajando mucho, pero en la élite nada. Si las niñas que empiezan no tienen referentes que sean mujeres, van a acabar viéndose reflejadas en hombres.

- Ahora también se dedica al coaching y es especialista en liderazgo deportivo.

- Me interesa poder aplicar la mentalidad del deporte en diferentes ámbitos, como puede ser el de la empresa. Surgió la oportunidad hacer master en el Comité olímpico. Y coincidió con mi paso a patrona del barco, que es un cambio grande. Supone ser el líder de la embarcación. Creí que me podría ayudar personalmente.