Algo está cambiando

Leticia de la Torre
LETICIA DE LA TORRE

Algo está cambiando cuando se habla de deporte femenino. Sí, algo está cambiando. Si hace unos años nos hubieran preguntado «por 25 pesetas, nombre de mujeres deportistas españolas…» seguramente hubiéramos pensado un poco y quizás hubiésemos acertado a decir: Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez. Unos segundos después nos hubiésemos acordado de Almudena Cid, que para algo estamos en Vitoria-Gasteiz, y para decir más nombres las agujas del reloj tendrían que seguir pasando. Nos hubiera costado, está claro. Hoy, si hacemos esa pregunta, o si se lo preguntamos a nuestro amigo Google la lista aumenta: Mireia Belmonte, Carolina Marín, Garbiñe Muguruza, Maiden Unda, Tania Calvo, Eli Pinedo, las chicas del Araski, los equipos de fútbol femenino del Alavés y el Aurrera…. ¿Veis cómo algo está cambiando?

Si hace unos años hubiésemos echado un vistazo a la prensa, el espacio dedicado a algún logro de alguna mujer en algún deporte o no existía o de hacerlo era ínfimo. El pasado fin de semana la selección española de baloncesto con su bronce en el Mundial celebrado en Tenerife acaparó minutos de televisión y espacio en periódicos. Incluso fue posible ver cómo Ana Carrasco, que hizo historia al convertirse en la primera mujer que gana un campeonato del mundo de motociclismo, compartía portada con Alejandro Valverde, que también había triunfado en el Mundial de ciclismo. Sí, algo está cambiando. Cuando las mujeres buscaban apoyos de patrocinadores hace poco tiempo, apenas se abría ninguna puerta, incluso a las instituciones les costaba. Hoy en día hay empresas que apuestan por poner su nombre en camisetas de equipos de baloncesto local (RPK y Araski) y las instituciones incluso promueven campañas (Referentes) para visibilizar el deporte femenino y promoverlo. Y con este panorama, pese a la constatación de que algo está cambiando, quizás haya quien prefiera fijarse en que el espacio informativo, el dinero destinado y otras circunstancias que rodean al deporte, son muy diferentes entre los masculinos y femeninos. Yo no. Yo prefiero agarrarme a ese cambio. Las instituciones, como agentes que tienen poder para aminorar la desigualdad de género, los medios, con su capacidad de influir en la sociedad y generar mayor interés en la afición, en las marcas y en las empresas patrocinadoras ya han puesto una parte de su foco en el deporte femenino. Puede que todavía no esté al mismo nivel que el masculino, sí, pero está. Y a eso hay que agarrarse, a ese cambio. Veremos cuando en unos años nos pregunten: «por 2 euros, nombre de deportistas españolas de éxito» qué decimos.