El verano del fútbol femenino

El verano del fútbol femenino
EFE

LUCÍA SANTIAGO

La reconocida Elaine Constantine (Bury, 1965) firma la fotografía en la que Nike presenta las equipaciones de las catorce selecciones que vestirá en el Mundial femenino de fútbol de este verano. Están entre ellas la escuadra anfitriona, Francia; la defensora del título, Estados Unidos; la vigente campeona de Europa, Holanda; y una sólida aspirante, Inglaterra.

Jugadoras icónicas, como Alex Morgan o Megan Rapinoe, comparten protagonismo frente al Palais Brongniart de París con la prometedora Marie-Antoinette Katoto, la talentosa Lieke Martens o la incisiva Caroline Graham Hansen, algunos de los nombres propios de un torneo que está llamado a marcar un punto de inflexión en el crecimiento del fútbol femenino, en los aspectos deportivo, social y comercial.

Cuando se cumplen 20 años de la segunda conquista mundialista de Estados Unidos, Nike recupera el diseño que utilizaron en 1999 Mia Hamm, Julie Foudy y compañía para volver a inspirar a la próxima generación y es que la mujer deportista está en el centro de su estrategia. «El compromiso de Nike es continuar apoyando a atletas competitivas, invertir en la próxima generación al nivel más básico y ofrecer más diseño innovador y convincente de productos para mujeres», subrayó el presidente de la compañía, Mark Parker.

Siguiendo esos pretextos, la marca deportiva anunció una colaboración de tres años con el departamento de fútbol femenino de la UEFA. Será no solo el proveedor de balones de sus campeonatos femeninos sino que apoyará la iniciativa #WePlayStrong, un plan de 5 años para afianzar el fútbol como deporte femenino líder en Europa.

El pasado 17 de marzo, con motivo del Atlético de Madrid-Barcelona disputado en el Wanda Metropolitano ante 60.739 espectadores, Nike apostó por una acción en las calles de la capital española. Movió tres autobuses con las figuras de las colchoneras Amanda Sampedro, Silvia Meseguer y Olga García y las barcelonistas Alexia Putellas, Lieke Martens y Patri Guijarro bajo el lema 'Tu hambre alimenta la mía' en otro indicativo del protagonismo publicitario que están adquiriendo las futbolistas.

La disciplina, según sostuvo en una entrevista el director de fútbol femenino de LaLiga, Pedro Malabia, está resultando cada vez más atractiva «para los aficionados, marcas comerciales y operadores audiovisuales». «Estamos en un momento de crecimiento», apuntó, «y estamos empezando a generar una industria».

Herbalife Nutrition y Stanley, en efecto, son las marcas vinculadas a las secciones femeninas de Atlético de Madrid y Barcelona. Iberdrola da nombre a la liga española siguiendo la tendencia que se vive en el resto de Europa. Allianz impulsa la Bundesliga alemana y OBOS la Damallsvenskan sueca.

Barclays también renombrará la Super Liga femenina inglesa con una «inversión sin precedentes» en el deporte femenino del Reino Unido. El acuerdo se extenderá hasta 2022 y con él, según indicó la directora de fútbol profesional de la federación inglesa Kelly Simmons, tratarán de convertir la Super Liga femenina en el torneo liguero «más exitoso del mundo, dentro y fuera del campo».

«Es nuestra forma de saludar el profesionalismo de las jugadoras y esperamos ayudar a que el juego alcance nuevos niveles. Nuestro compromiso con el fútbol femenino va más allá que un simple patrocinio. Creemos que puede ser clave para incrementar la participación, su desarrollo y la visibilidad de la mujer», expuso el presidente del grupo Barclays, Jes Staley.

Adidas, Coca-Cola, Wanda, Hyundai y Kia Motors, Qatar Airways y Visa son, por su parte, marcas vinculadas de manera directa al Mundial de Francia. En el siguiente, el interés puede ser todavía mayor: nueve países (Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Colombia, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda y Sudáfrica) han trasladado a la FIFA su interés en su organización.