Copa del Mundo de fútbol femenino

Steinhaus, la policía y árbitra estrella del Mundial

La colegiada alemana en un partido de la Bundesliga. /AFP
La colegiada alemana en un partido de la Bundesliga. / AFP

La alemana es la única colegiada que dirige de manera regular partidos en una gran liga masculina. De joven soñaba con ser futbolista, pero no tenía el talento necesario

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Bibiana Steinhaus no marcará goles en el Mundial femenino de Francia, que arranca mañana viernes y durará hasta el próximo 7 de julio, pero será sin duda una de sus grandes estrellas. La árbitra alemana es la única mujer del mundo en dirigir partidos de forma regular en un gran campeonato masculino, la Bundesliga. Esta atleta, de 1,81 metros y 40 años, de naturaleza alegre y comunicativa, ya ha dirigido los partidos más prestigiosos en categoría femenina: la final del Mundial en 2011, la de los Juegos Olímpicos de Londres un año más tarde, y la final de la Champions en la temporada 2016-2017.

Desde hace dos años imparte justicia en la liga alemana. Dos temporadas que ha completado con un gran éxito. «Arbitro porque mi rendimiento me lo permite, no porque soy una mujer. Esto marca una gran diferencia. Nunca he hecho de esto un objetivo de mi emancipación, lo hago porque me gusta«, subraya. Su historia es la de una adolescente que soñaba con ser futbolista, pero sin el talento necesario. «Hizo falta que mi padre, árbitro también, me convenciera para seguir sus pasos. Hice la formación con 15 años y a los 16 dirigí mi primer partido», recuerda.

Rápidamente, su autoridad natural unida a su talento comunicativo la llevaron lejos, mientras desarrollaba una carrera de policía en Hanover, su ciudad. «El trabajo en la policía me prepara para el arbitraje, pero el arbitraje también me prepara para la policía», señala entre risas. Su situación particular provoca que trabaje en la comisaría muchos días festivos. »Normalmente trabajo en Pascua, Navidad y las fiestas porque durante toda la temporada mis colegas y mis jefes me dan los fines de semana libres para arbitrar, por lo que creo que es muy importante devolver lo que me dan«, añade.

Impartiendo justicia en un partido entre el Hertha Berlín y Werder Bremen.
Impartiendo justicia en un partido entre el Hertha Berlín y Werder Bremen. / AFP

Y como para probar que mantener el orden está en su ADN, comparte su vida con otro famoso colegiado, el inglés Howard Webb, que dirigió la final del Mundial 2010 que España ganó a Holanda. ¡También funcionario de policía! El resto de su vida como árbitra no se diferencia mucho respecto a las de sus colegas. Salvo que ella reconoció recientemente en una entrevista que lloró en el vestuario durante un partido muy tenso en el que tomó una mala decisión. Una confesión poco frecuente en este colectivo.

Prestigio

En el Mundial arbitrará con un equipo formado por mujeres, no como lo hace en la Bundesliga, donde sus ayudantes son chicos. «Me he adaptado y aprecio estar sola en el campo junto con hombres. Solo espero el respeto necesario y el reconocimiento», dice.

«Los jugadores tienen más contención ante una árbitra que hacia mis colegas masculinos»

Steinhaus se ha ganado un prestigio en un campeonato como el germano en el que su estilo de arbitraje, basado en el intercambio y la confianza mutua, es aplaudido. «No anuncio lo que no estoy preparada a hacer, no intento impresionar y, principalmente, los jugadores tienen más contención ante una árbitra que hacia mis colegas masculinos», reconoce.

En la Copa del Mundo intentará aprovechar su dilatada experiencia al más alto nivel. «Saber estar de acuerdo conmigo, hacer que la cabeza y las tripas vayan en el mismo sentido». «Ya me ha pasado de tomar decisiones a través de mi intuición, y no siempre han sido buenas decisiones. Pero con el paso de los años mi intuición ha sido cada vez más importante», concluye.