España hace historia

España hace historia

La selección femenina supera por primera vez la fase de grupos de un Mundial tras empatar ante China y va a por todas en octavos, donde esperan EE UU o Suecia

Robert Basic
ROBERT BASIC

Un grupo de mujeres vestidas de blanco hicieron historia este lunes en Le Havre. Merecieron mucho más que un soso empate a cero ante una China inoperante y ultradefensiva, refugiada en las trincheras y catacumbas de un fútbol todavía por pulir, embrionario, pero el punto les supo a gloria a las jugadoras de Jorge Vilda. La selección femenina de España superó por primera vez la fase de grupos de un Mundial y el lunes que viene se verá las caras con la vigente campeona, Estados Unidos, o Suecia. El que gane el jueves será el rival del combinado nacional, que ocurra lo que ocurra ha dado un paso de gigante y nadie puede discutirle la evolución escenificada en Francia. El mundo es testigo de que las chicas de 'La Roja' han llegado para quedarse y que sus progresos son gigantescos, imparables en el tiempo.

0 China

Peng Shimeng, Han Peng, Wu Haiyan, Lin Yuping, Liu Shanshan, Wang Shuang (Li Wen, min. 55), Zhang Rui, Wang Yan, Gu Yasha (Yao Wei, min. 87), Li Ying y Wang Shanshan (Yang Li, min. 46).

0 España

Sandra Paños, Marta Corredera, Irene Paredes, Mapi León, Leila Ouahabi, Amanda Sampedro, Patri Guijarro, Jennifer Hermoso, Lucía García (Celia Jiménez, min. 86), Mariona Caldentey (Andrea Falcón, min. 46) y Nahikari García (Alexia Putellas, min. 66).

ÁRBITRA:
Edina Alves Batista (Brasil). Amonestó a Li Wen.
INCIDENCIAS:
Tercer partido de España en la fase de grupos del Mundial Francia 2019 disputado en el Stade Océane de Le Havre.

Casi todas las variantes sonreían a las futbolistas de Vilda, hasta una derrota decorosa, pero la selección no quiso especular y puso su ambición encima de la mesa. El balón fue su herramienta de trabajo y China se limitaba a las tareas de desescombro. Solo le faltó levantar una muralla más alta que la que protegía su imperio y echar aceite caliente a las asediadoras, que volvían a atacar una y otra vez. España dominaba el partido y buscaba resquicios por los que colar su fútbol. Encontró varios nada más arrancar el partido, pero faltó algo de precisión y hasta sobró mala suerte. Lucía García, delantera del Athletic y titular por primera vez en lo que va del Mundial, se plantó sola ante la meta rival en el minuto tres. Tiró un precioso desmarque y recibió en profundidad, pero se escoró demasiado y tuvo que retrasar la pelota en busca de una segunda jugada que no llegó. Poco después, Caldentey puso un buen centro desde la banda izquierda y la rojiblanca llegó muy forzada. Metió la puntera y no pudo orientar el remate, que salió desviado. Avisos y más avisos que no terminaban de transformarse en sentencias firmes.

El combinado nacional mandaba con autoridad ante una China que no sabía por dónde le daba el aire. Jennifer Hermoso bajó de maravilla un balón en el área y remató con decisión, pero el esférico se estrelló en la espalda de Nahikari que pasaba por allí. No tuvo su tarde la delantera de la Real Sociedad, que acabó sustituida por Alexia Putellas. Las asiáticas daban las gracias a todos sus dioses, que son muchos, y se afanaban en seguir poniendo ladrillos en su muro, que ganaba en altura. Aun así, y ya en la recta final de la primera parte, Hermoso conectó un buen cabezazo al que respondió de maravilla Shimeng. La portera se fue abajo para sacar una mano providencial y evitar el primero de las de Vilda. Cuando se marcharon a los vestuarios, las mujeres entrenadas por Jia Xiuquan no habían rematado ni una sola vez ni sacado un córner. Nada de nada. Es más, de no haber sido por su guardameta hubiesen sufrido una abultada derrota. Paró todo lo que se podía parar, y más, hasta los tiros que todo el mundo venía dentro.

Ocasiones de Lucía y Guijarro

El paso por los vestuarios no alteró el desequilibrio de fuerzas y en el escenario del Stade Océane de Le Havre seguía actuando España en solitario. Si alguien pensaba que China iba a enseñar la patita y hacer el ademán de entrar en la casa del lobo no podía estar más equivocado. Las asiáticas continuaron minando los ataques de su rival desde las trincheras y acabaron con una tendinitis crónica en las muñecas de tanto chocar las manos con Shimeng, que seguía a lo suyo. Un exquisito detalle técnico de Hermoso en forma de tacón armó un contragolpe que dejó a Nahikari sola ante la guardameta. La delantera cruzó en exceso y, además, tampoco vio a una compañera libre de marca en el segundo palo.

El partido avanzaba de acuerdo con el guion escrito en el minuto uno del choque y España trataba de tirar abajo la muralla china –24 remates de las españolas por uno chino–. Lucía pudo hacerlo en el minuto 57, cuando se encontró con un balón en el corazón del área y acabó estrellándolo en Yuping, quien salió no se sabe muy bien de dónde para mantener el marcador intacto. Patri Guijarro lo probó dos veces desde lejos y en ambas ocasiones Shimeng completó dos paradones. Al final, el punto fue suficiente para acabar en el segundo puesto de la liguilla y meterse en octavos. La historia está hecha, lo que busca ahora la selección es ir mucho más allá.

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