«En Palestina el fútbol ha conseguido lo que no ha hecho la política»

La exfutbolista palestina es una activista por la igualdad de las mujeres en el mundo del balompié. /TWITTER
La exfutbolista palestina es una activista por la igualdad de las mujeres en el mundo del balompié. / TWITTER

Honey Thaljieh, fundadora de la primera selección femenina de su país, resalta la importancia de este deporte a la hora de derribar muros y romper barreras

MIGUEL ÁNGEL MORENO

Honey Thaljieh no solo es la artífice de la primera selección femenina palestina de fútbol, sino una creyente en el poder de este deporte para cambiar vidas, incluida la suya, que transitó de jugar al fútbol en las calles de Belén a trabajar en la entidad que rige este deporte: la FIFA. «Palestina no está reconocida completamente por las Naciones Unidas, pero sí por la FIFA desde 1998, lo que la política no ha conseguido hacer lo ha conseguido el fútbol. Tengo pasión en el poder de este juego, y creo en eso porque lo he visto con mis propios ojos», explicó a EFE.

Palestina es un país observador en las Naciones Unidas pero no está reconocido por todos sus miembros, a diferencia de su estatus en el fútbol, donde su asociación sí lo está por la FIFA, desde 1998. Thaljieh nació en Belén, en 1984, y creció en una zona de guerra, «rodeada por muros y restricciones», en la que el fútbol se convirtió en su forma de superar esta realidad.

«Veíamos el Mundial en una televisión en blanco y negro con mis hermanos, cinco en una sola habitación. En nuestro tiempo libre no teníamos nada que hacer porque era una zona de guerra y estábamos preocupados por todo, la inseguridad, la desigualdad que nos rodeaba. Jugar al fútbol era la forma de escapar», rememora. Ella comenzó a jugar con los niños. «Descubrí que me encantaba este juego, que era buena en él y me encontré a mí misma«, añade esta exjugadora y activista por la igualdad en el fútbol.

Thaljieh muestra en sus palabras su creencia firme en el poder de este deporte para modificar sociedades, y en su trayectoria tuvo que afrontar no solo las dificultades de la situación geopolítica de su país, sino también el freno de una sociedad patriarcal en la que no se percibía con agrado que las mujeres jugaran al fútbol. «En la sociedad encuentras objeciones, críticas, y es tu decisión si ir a por ello, pelear, o retirarte. Yo decidí lo primero, y conseguí crear la primera selección palestina de fútbol de la nada, ahora hay centenares de chicas jugando allí», explica.

Sus recuerdos del primer partido de esa selección femenina, disputado en noviembre de 2009 contra Jordania con Thaljieh llevando el brazalete de capitana, permanecen vívidos en su memoria. «Fue un sueño. Rodeados de muros, en el Al-Husseini Stadium de Jerusalén, con 15.000 personas de toda Palestina: refugiados, gente de los pueblos, de las ciudades, todo el mundo vino a ver a su selección. Fue algo histórico«. Un partido disputado a pocos metros del muro, que acabó con empate 2-2 y demostró que el fútbol femenino puede superar muchas barreras. »Si se pudo hacer en Palestina, seguro que se puede hacer en cualquier sitio«, añade.

Equipo de comunicación de la FIFA

Thaljieh cambió el campo por las oficinas tras estudiar un máster en el Centro Internacional de Estudios de Deporte (CIES) en Suiza, desde el cual pasó al equipo de comunicación de la FIFA. «Creía que el fútbol algún día me devolvería algo y haría que mi voz se escuchara, soñaba todos los días con ese momento desde que era pequeña. El fútbol me hizo superar las barreras y me hizo creer en mí, cambió mi vida y me dio una plataforma para trabajar en la FIFA, en la que puedo dar poder a más chicas en el mundo para creer en sus sueños y en sí mismas", reflexionó.

Aunque su terreno de juego ahora es el de los despachos, la excapitana de la selección palestina no ha dejado el césped, en el que compite con un equipo de trabajadoras de la FIFA en Suiza, y que le genera lesiones de rodilla. Desde el punto de vista de una pionera del fútbol femenino observa con entusiasmo el desarrollo que está teniendo en España. «Cuando 60.000 personas van a ver un Atlético de Madrid-Barcelona es algo increíble, queremos ver interés del público, medios, inversiones en el fútbol femenino", recalcó. Pensando ya en la Copa del Mundo que arrancará en Francia el 7 de junio, espera que sea »el mejor Mundial en la historia del fútbol femenino".

Igualdad y dignidad

Preguntada de nuevo por la situación entre Israel y Palestina, Thaljieh defiende que el fútbol puede "allanar el camino" entre los pueblos, pero sin "igualdad y reconocimiento" no se pueden cambiar las situaciones. "Las palabras son buenas para las redes sociales, pero hay que hacer que las cosas cambien, necesitamos paz y justicia en este mundo. Creo en un mundo lleno de justicia, igualdad, con oportunidades para todos y en todos los países, porque todo el mundo merece una vida con las mismas oportunidades y derechos".

Y este sentido, destaca un concepto: la dignidad. "En el fútbol tú le das dignidad a todos porque en el césped somos todos iguales, más allá de quién eres, a qué perteneces, en el campo todos somos iguales. Por eso lucho yo, por la igualdad en el fútbol", sentencia.