Fútbol

¿Obligar a los clubes a dejar jugar a las chicas en los grandes estadios? Eso sucederá en Vallecas

Estadio en el que juega el Rayo Vallecano. /EFE
Estadio en el que juega el Rayo Vallecano. / EFE

El nuevo convenio firmado con el gobierno de la Comunidad de Madrid para el uso del recinto incluye la imposición de que el Rayo Femenino juegue allí «al menos dos partidos» cada temporada

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Hasta entonces se trataba tan solo de un gesto de aceptación de la realidad, de abrir los espacios que habían sido vetados al deporte femenino, cada vez más en expansión, sin límites. Una apertura cargada de éxito que llevó esta pasada campaña a alcanzar cifras históricas de aforo como los ya famosos 48.121 espectadores que se congregaron en San Mamés para presenciar la semifinal de la Copa de la Reina entre el Athletic y el Atlético. Un récord que superó poco después el conjunto colchonero con los 60.739 aficionados que acudieron al Wanda para ver el choque liguero ante el Barça de la jornada 24 de la Liga Iberdrola.

Muchas han sido las voces que han pedido el compromiso de los clubes para dar un mayor empuje al fútbol femenino, para que las chicas puedan disputar más partidos en los grandes estadios. Dada la gran imagen que ha ofrecido la Selección Española en el Mundial que terminará este mismo domingo y que está arrojando unas grandes cifras de audiencias en el país, es posible que esto se lleve a la práctica.

En Madrid, la próxima campaña, será una realidad. No hablamos del Santiago Bernabéu, tras la confirmación de la compra de la plaza en la máxima categoría al Tacón, por parte del club merengue, sino del estadio de Vallecas. Y lo hará por imperativo legal. Y es que la entidad deportiva ha suscrito un nuevo convenio con la Comunidad de Madrid para la cesión de esta instalación deportiva, que incluye algunas novedades. Entre ellas el documento refleja que una de las contraprestaciones que se exigen es «la obligatoriedad» de que anualmente se celebren «al menos dos partidos del primer equipo femenino del Rayo Vallecano en el estadio». Todo ello con un claro objetivo, el fomento de la práctica del fútbol entre las niñas, chicas y mujeres. 

Petición de la afición

Un campo en el que no se disputa un partido de féminas desde hace casi una década. Con esto se cumple una de las peticiones que venía realizando la propia afición del conjunto madrileño en los últimos meses, y que llegó a mostrar en varias ocasiones una pancarta con un claro mensaje: 'Vosotras si sois dignas de jugar en nuestro Estadio'.

Las chicas del Rayo, club creado en el año 2000, disputan los partidos en la Ciudad Deportiva FRV, siendo Vallecas uno de los cuatro templos de Primera con equipo femenino en la máxima competición que se han resistido en las recientes temporadas al empuje del fútbol femenino, junto a La Rosaleda, el Ramón Sánchez Pizjuán y el Camp Nou. Y eso que en este último caso el Barça logró llegar hasta la final de la Champions, pero ni siquiera en semifinales se abrió el feudo culé para ellas, jugando en el Miniestadi, donde lo hacen habitualmente.

El estadio Vallecano junto a La Rosaleda, el Sánchez Pizjuán y el Camp Nou se han resistido en las últimas temporadas al empuje del fútbol femenino

En cambio el RCDE Stadium, el Ciutat de València, el Wanda Metropolitano, Anoeta, Riazor, Mestalla, el Benito Villamarín y San Mamés han abierto sus puertas al fútbol femenino y lo han hecho con éxito. La directiva del propio Athletic, de la boca de su vicesecretaria María Tato, ya ha mostrado su predisposición de que las ahora dirigidas por Ángel Villacampa jueguen con más asiduidad en La Catedral. «Queremos que el equipo femenino juegue con más frecuencia en San Mamés. Me gustaría un partido al mes», indicó hace unas semanas. Esta temporada además del choque de Copa ante el Atlético las rojiblancas también han disputado otro partido en el estadio bilbaíno, abandonando Lezama, en este caso en liga, frente al Levante, acompañadas por 25.000 aficionados en la grada. «Hemos testado la opción de no cobrar y de hacerlo y en ambas la respuesta ha sido magnífica», se felicitaba Tato.