La final del Mundial femenino batió récords de audiencia por todo el mundo

La selección de Estados Unidos celebrando la consecución de su cuarto Mundial. /FIFA
La selección de Estados Unidos celebrando la consecución de su cuarto Mundial. / FIFA

Desde China hasta Brasil, Alemania, Inglaterra o Estados Unidos, el duelo decisivo de la Copa del Mundo congregó a millones de personas ante la televisión en todo el planeta

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Muchos lo habían repetido hasta la saciedad, el de Francia será el mejor Mundial femenino de fútbol de la historia. Y así fue. Las cifras lo avalaron. Un torneo que finalizó el pasado domingo con la consecución del cuarto campeonato mundial por parte de Estados Unidos, después de doblegar 2-0 a Holanda. Un encuentro que se disputó en el Stade de Lyon, prácticamente abarrotado, donde 58.000 almas, entre ellas Emmanuel Macron, presidente del país galo, aplaudieron a rabiar el espectáculo y la declaración de intenciones que protagonizaron ambas selecciones.

El propio presidente de la FIFA Gianni Infantino declaró que el torneo había sido un «éxito sin precedentes», prometiendo doblar la cuantía de los premios para la próxima edición, entre otras cuestiones. También desveló que la ocupación media de los estadios de todas las sedes ha sido del 75%, con casi un 1.200.000 entradas vendidas. En la distancia, los partidos fueron seguidos por una audiencia global que superó los 1.000 millones de telespectadores, algo impensable hace no muchos años.

Un interés que pulverizó todos los registros el domingo, en el choque decisivo. Según los datos recopilados y facilitados a la propia FIFA, cadenas de todo el mundo registraron cifras récord durante la emisión de este partido, demostrando con creces que el fútbol femenino sí vende, si tiene público.

En la nación de las campeonas se transmitió en vivo por la mañana, logrando una audiencia combinada entre la FOX y Telemundo de 15,277 millones de espectadores, superando ampliamente a la anterior edición del Mundial, que fue de 11,33, siendo ya entonces el encuentro de fútbol más seguido de la historia de Estados Unidos, contando también los disputados entre hombres. En las plataformas digitales el aumento respecto al 2015 fue del 402%.

En Estados Unidos el aumento respecto al Mundial de 2015 en las plataformas digitales fue del 402%

En los Países Bajos vieron como su selección obtenía el subcampeonato una media de 5,481 millones de espectadores. O lo que es lo mismo, el 88% de las personas en Holanda que en el momento de la final tenían la tele encendida estaban siguiendo el partido. Un dato apabullante que superó todos los registros de los anteriores mundiales y eurocopas de los últimos años. El pico de audiencia llegó hasta los 6,316 millones alrededor del pitido final, siendo la emisión más vista en la televisión holandesa desde la semifinal de Brasil en 2014 entre los Países Bajos y Argentina, de fútbol masculino.

Pero además de en las naciones donde había algo en juego, este decisivo choque que coronó a las norteamericanas como tetracampeonas del mundo también se dejó sentir con fuerza en otras muchas. En la propia Francia, país que albergó el torneo, fue la final de una Copa Mundial femenina más vista, con una audiencia combinada de 5,946 espectadores. En Reino Unido ocurrió lo mismo, con 3,248 millones de personas pegadas al televisor, y con un incremento para el canal 1 de la BBC de más del 18% respecto al partido que el día anterior había disputado la propia selección inglesa frente a Suecia, cayendo en la disputa por el tercer puesto. Precisamente en el país escandinavo este duelo de su equipo nacional fue seguido por más de 1,6 millones de espectadores, un 70,5%. La final se quedó en 1,087 millones y un 62% de televidentes.

En España datos más discretos

En Alemania la final fue seguida por más de 5 millones de personas, llegando casi a 2 en Italia. En España estos fueron mucho más discretos, siendo el decisivo choque el partido neutral más seguido, pero con una media que rozó el medio millón de personas, con unos 489.000 espectadores que siguieron la emisión en directo de GOL. Muy lejos de los 1.320.000 del España-Estados Unidos en octavos de final y de la media de 892.000 de la fase de grupos.

Al otro lado del charco, en Brasil, la victoria de Rapinoe y compañía se dio en directo, a mediodía, con una audiencia combinada de casi 20 millones, con un 41,7% en TV Globo. Por poner otro ejemplo, en China, país donde se ha celebrado el Mundial en dos ocasiones, casi 5 millones de personas se pegaron al televisor a eso de las once de la noche, cuando allí dio comienzo la final, cuadruplicando la cuota promedio de visualización del canal CCTV y superando con creces a todos los partidos que disputó la selección del país asiático en el torneo, salvo el que le enfrentó ante Alemania, que reunió a 12 millones de espectadores. También influyó la hora, ya que en este caso fue a las ocho de la tarde (horario local), y el resto de madrugada.

Unas cifras a las que aún habría que sumar las de las transmisiones digitales, pero que dejan a las claras que el deporte femenino y el fútbol en particular tiene una gran legión de adeptos y seguidores por todo el planeta.