Octavos

España planta cara a la campeona del mundo

España planta cara a la campeona del mundo

Una Roja valiente tutea a Estados Unidos y solo dos penaltis, el segundo muy polémico, le dejan fuera del Mundial de Francia

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

Solo dos penaltis, el segundo muy polémica, privaron este lunes a España de destrozar a Estados Unidos, la vigente campeona del mundo. Solo dos desgraciadas penas máximas evitaron que La Roja firmara la gran sorpresa del Mundial en Reims, a 35 grados. El cuadro de Jorge Vilda, espoleado por una magnífica guerrera Lucía García, puso contra las cuerdas al gran portaaviones de este deporte, pero esas dos desafortunadas acciones tumbaron a una formación que dio la cara y se la partieron desde los once metros. Más allá del resultado, de quedarse fuera de los cuartos de final, las catorce futbolistas que pisaron el césped, y el resto de compañeras, han certificado en el césped el enorme desarrollo del fútbol femenino. Las lágrimas del final de tristeza deben mutar en el orgullo de la progresión protagonizada en los últimos cuatro años: de no ganar ningún partido en la Copa del Mundo de Canadá en 2015, a meterse en octavos e incluso colocar al borde del ko a la gran favorita, al tirano yanqui. Con el tiempo, se valorará este tremendo paso adelante.

El arranque del encuentro, de todos modos, fue el esperado. Estados Unidos salió con una velocidad más, con la sexta marcha metida en su potente motor y acumuló peligro sobre la portería de Sandra Paños. Es cierto que Patri Guijarro soltó un zapatazo desde fuera del área que se chocó con el rostro de una defensa yanqui, en una forma de decir a las norteamericanas que España no se iba a amedrentar por mucho que enfrente estuviera el campeón del mundo, pero la verdad es que las ayer visitantes entraron en el partido con la intención de finiquitarlo cuanto antes. Y su plan salió a la perfección. Un penalti, en el minuto 5, realizado por Mapi León colocó por delante a EE UU. Rapinoe lo metió sin ningún problema.

1 España

Sandra Paños, Leila Ouahabi, Irene Paredes, Mapi León, Marta Corredera, Virginia Torrecilla (Mariona Caldentey, min. 83), Patri Guijarro, Vicky Losada (Nahikari, min. 31), Alexia Putellas (Sandra Falcón, min. 78), Lucía García y Jennifer Hermoso.

2 Estados Unidos

Alyssa Naeher, Kelley O'Hara, Abby Dahlkemper, Becky Sauerbrunn, Crystal Dunn, Samantha Mewis, Julie Ertz, Rose Lavelle (Lindsey Horan, min. 88), Tobin Heath, Alex Morgan (Carli Lloyd, min. 85) y Megan Rapinoe (Christen Press, min. 96).

goles:
0-1: min. 6, Megan Rapinoe, de penalti; 1-1: min. 9, Jennifer Hermoso. 2-1: min. 76, Megan Rapinoe, de penalti
árbitra:
Katalin Kulcsar (Hungría). Amonestó a Megan Rapinoe e Irene Paredes.
incidencias:
Partidos de octavos de final del Mundial de Francia disputado en el Estadio Auguste-Delaune, de Reims. 19.633 espectadores.

¿Cómo encajaría el gol La Roja? ¿Se hundiría con estrépito? ¿Perdería todas sus fuerzas, tiraría a la basura todo el plan construido durante la semana? O, por el contrario, ¿se rearmaría y reaccionaría ante un oponente que no había recibido ningún tanto en contra en esta fase final? Pues bien, España se apuntó a la segunda opción. Con coraje. Lucía García, un martillo pilón por la banda derecha, intensa durante todo el encuentro, robó una pelota, se la cedió a Jenni Hermoso. La delantera, con un control perfecto con la derecha, empató el encuentro. Anduvo lista y pilla la asturiana nacida en Cruces para birlarle la pelota a Sauerbrunn que había recibido una bomba, más que un pase, de su portera.

Lucía daba vida a La Roja

Lo más difícil estaba hecho. Lejos de caer en la lona y quedarse grogui, España había dejado en nada el tanto estadounidense, con el plus de que se había logrado empatar contra una muralla, y eso concede un plus de confianza. En líneas generales, Estados Unidos llevó una cierta iniciativa, con una mayor posesión, la búsqueda constante a las bandas y centros al área. Todo con rapidez. La Roja, mientras tanto, vivía de una excelente Lucía en la banda derecha. La búsqueda de la rojiblanca era constante, el principal y casi único elemento ofensivo. Se llevó más de un susto España; por ejemplo, después de una exquisita jugada personal de Lavelle, que telegrafió un pase de 20 metros a Rapinoe, que falló con todo a su favor. Lucía iba con todo, y en una bonita combinación con Corredera, muy justa en defensa, se sacó un centro que no encontró rematadora. Una pena. Poco antes, se había retirado Vicky Losada después de recibir un tremendo golpe en el ojo de una rival: trató de aguantar en el campo, pero tuvo que marcharse.

Hubo un par de oportunidades más en esta primera mitad para España que minimizó, con coraje y entrega, la superioridad física de las atletas de Estados Unidos. En la segunda parte, el duelo se igualó. De nuevo Lucía fabricó, al poco de comenzar, una ocasión. Otro centro al que nadie llegó. Pero la más clara se la encontró Patri Guijarro. Cómo no la asturiana, desde la izquierda, se alió con la mallorquina. Se internó en el área la insular con la portería en el punto de mira. Tenía un pase atrás, claro, pero se empachó de balón y erró.

Nueve minutos más tarde, otra pena máxima para Estados Unidos, en el 71. Virginia Torrecilla, es verdad, toca a Levalle, pero es de esos penaltis que rara vez se pitan. La atacante estadounidense tardó en tirarse al césped. La colegiada húngara lo pitó, miró el VAR... Tardó una eternidad en validar su decisión. Lo pensó y lo volvió a pensar, síntoma de que no lo tenía nada claro. Pero al final, señaló al punto de penalti... Y Rapinoe tampoco falló. Dos goles, dos penaltis, dos faltas hechas por llegar tarde. Eso condenó a La Roja, que demostró que el nivel crece en España, que la distancia con las grandes potencias del fútbol femenino aún existe, pero cada vez es menor. Vuelven a casa, pero deben hacerlo con la cabeza bien alta. De hecho, lo intentó con Irene en punta, a la desesperada. Pero no encontró la vía. Solo los penaltis pudieron con ellas.