«Después de la foto mucha gente nos escribió para decirnos que les habíamos ayudado»

Eriksson, izquierda, y Harder, derecha, tras el Suecia-Canadá del Mundial de París. /SIMON HASTEGARD
Eriksson, izquierda, y Harder, derecha, tras el Suecia-Canadá del Mundial de París. / SIMON HASTEGARD

La danesa Pernille Harder y la sueca Magdalena Eriksson, las futbolistas rivales y pareja que protagonizaron un beso viral el pasado Mundial, reconocen que su gesto natural ha tenido una gran repercusión

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Es algo que sucede en innumerables ocasiones después de un partido importante. Los protagonistas corren a celebrar a la grada el título, el pase a una final o la salvación con sus seres queridos. Muestras de cariño y emoción que muchas veces pasan inadvertidos pero que en este caso dieron la vuelta al mundo. Fue en pleno Mundial, cuando minutos después de que Suecia lograse el pase a cuartos Magdalena Eriksson acudió a festejar este logro con su pareja Pernielle Harder, que pese a formar parte de la selección danesa, no presente en el torneo, acudió a apoyarla con una camiseta del combinado escandinavo con su nombre.

Ambas se dieron un beso que fue inmortalizado y que corrió como la espuma por las redes sociales. Una de las razones de tal difusión vino dado precisamente por su rivalidad en el campo, ya que ambas meses antes se habían enfrentado por una plaza en la Copa del Mundo, compartiendo grupo clasificatorio. Suecia lo logró de manera directa, mientras que Dinamarca se quedó fuera de la repesca. Pero sin duda otro de los motivos que llevaron esta foto a ser viral en apenas unos minutos fue el hecho de que dos mujeres deportistas profesionales y pareja expresaran sin tapujos su cariño.

Ambas no dieron importancia a lo ocurrido hasta que poco después sus teléfonos empezaron a recibir un sinfín de notificaciones, como recientemente han revelado en una entrevista conjunta ofrecida al diario británico 'The Guardian'. «Ni siquiera sabíamos que alguien estaba sacando una foto. Luego fue una locura, twitteada en todo el mundo. Siempre hemos sido naturales, no pensando en ser una inspiración juntas, pero cuando empezamos a recibir los comentarios que nos enviaban nos dimos cuenta de que posiblemente seamos unos modelos a seguir. Nos han escrito muchos jóvenes, personas de nuestra edad y también mayores, para decirnos que les habíamos ayudado», declaran.

Eriksson reconoce que fue entonces cuando se dio cuenta de que había demanda de referentes y modelos a seguir, en el plano homosexual y en el mundo del deporte femenino y del fútbol en particular. «Antes nunca nos habíamos visto así». Y es que su relación, que comenzó hace años cuando coincidieron en las filas del club sueco Linköping, a partir de ese beso ha adquirido una nueva dimensión.

Common Goal

Esta misma semana las dos han protagonizado otra noticia, esta de manera voluntaria, por la que han vuelto a recibir aplausos. Y es que ambas han decidido unirse a la iniciativa creada por el futbolista español Juan Mata, Common Goal, en la que todo aquel que se suma dona al menos el 1% de su salario para destinarlo a causas benéficas y sociales. En su caso irá a parar a PlayProud, una organización que trabaja para que los deportes sean un espacio seguro para jóvenes LGTBQ+.