Deporte y empoderamiento

«Cada vez más chicas podemos jugar al fútbol en la India rural»

Pese a las dificultades, Mounika es entrenadora y quiere estudiar Educación física. /CRISTÒFOL OLIVER
Pese a las dificultades, Mounika es entrenadora y quiere estudiar Educación física. / CRISTÒFOL OLIVER

La Fundación Vicente Ferrer utiliza el deporte para favorecer la igualdad de género en un país donde las niñas son educadas para servir, casarse jóvenes y ser madres

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Que las niñas jueguen al fútbol es una imagen cada vez más habitual en los campos occidentales, y poco a poco las barreras de género van diluyéndose en lugares como la India rural. El número de niñas que juegan a fútbol base en Anantapur gracias a la Fundación Vicente Ferrer se ha triplicado en el último año y ha hecho posible que jóvenes como Mounika, de 20 años, se conviertan en entrenadoras, algo impensable hasta la fecha en un país donde las niñas son educadas para servir, casarse jóvenes, ser madres y encargarse del hogar.

«Yo era una niña que nunca había salido de mi pueblo, Atmakur, y de repente tuve la oportunidad de ir a jugar a otras ciudades y distritos. Gracias al fútbol he aprendido y he crecido mucho como persona y quiero que otras niñas también puedan hacerlo», explica la joven. Mounika se ha convertido en la primera entrenadora de la Academia de Deportes de Anantapur y quiere convertirse en profesora de Educación física, una opción laboral poco frecuente entre las jóvenes de la India rural.

Moncho Ferrer, mentor de deportes de la Fundación Vicente Ferrer, considera que, además de una manera de favorecer la salud y el desarrollo de los niños, el deporte es una forma de superar la discriminación en las comunidades pequeñas. Su centro de deportes inaugurado en 2002, la Academia de Deportes de Anantapur, cada vez tiene más jugadores y jugadoras en deportes como el tenis, cricket, fútbol, hockey, tenis, judo, tiro con arco, sóftbol y juegos olímpicos para personas con discapacidad.

Romper tabúes

El aumento de jóvenes deportistas en la región está ayudando a romper con tabúes que han perseguido a estas comunidades en los últimos tiempos. La propia Mounika se vio obligada a dejar el fútbol durante una temporada. «Al principio mi madre estaba muy contenta, pero cuando me vino la regla por primera vez me dijo que no tenía por qué ir a jugar y salir del pueblo como los chicos», explica la joven. «¿Cómo podía decirme que lo dejara? Había aprendido mucho en solo un año». Por suerte, el apoyo de su padre y los consejos de un entrenador de la Fundación le hicieron regresar al campo.

Mounika se ha convertido en entrenadora de la Academia de Deportes de Anantapur.
Mounika se ha convertido en entrenadora de la Academia de Deportes de Anantapur. / CRISTÒFOL OLIVER

Cada semana, hasta 8.571 jóvenes tienen la oportunidad de incorporar el deporte a su infancia en Anantapur gracias a este programa. El 40% son niñas y cuentan con 150 entrenadores, y un total de 4.967 niñas disfrutaron de su derecho al juego en la temporada 2018/2019. Además, en Vicente Ferrer colaboran con organizaciones como la Fundación Rafa Nadal o La Liga para disponer de balones, botas y material de entrenamiento.

El pasado verano las compañeras de Mounika recibieron la visita de Irene Guerrero, capitana del Betis, y disfrutaron de una masterclass inolvidable. «Hay que seguir trabajando con charlas de concienciación y encuentros con las familias, entrenadores y las propias chicas. Al principio, la mayoría de participantes en el programa de Deportes eran chicos y no había entrenadoras, pero esto ha ido cambiando poco a poco. Cada vez más chicas jugamos a fútbol en la India rural», anima Mounika.