El nuevo modelo de competición refuerza la apuesta del Athletic por el fútbol femenino

La primera plantilla femenina del Athletic realizando un entrenamiento en San Mamés. /JORDI ALEMANY
La primera plantilla femenina del Athletic realizando un entrenamiento en San Mamés. / JORDI ALEMANY

El presidente de la Federación agradeció el respaldo rojiblanco y del Barcelona en los cambios aprobados el lunes. «Su participación ha sido decisiva», afirmó Rubiales

Igor Barcia
IGOR BARCIABilbao

La asamblea de la Federación Española de Fútbol, además de variar el formato de la Copa y Supercopa para el próximo curso, también logró un impulso decisivo en la reordenación del modelo de competición del fútbol femenino. Lo que hace un mes supuso una nueva fuente de conflicto entre Luis Rubiales, presidente de la RFEF, y Javier Tebas, de la Liga, logró un respaldo casi absoluto en favor de la propuesta federativa, que supone un respaldo para los planteamientos que ha defendido siempre el Athletic, uno de los grandes impulsores del fútbol femenino a nivel nacional.

Desde que se abrió este nuevo frente de batalla, la posición del club rojiblanco ha sido clara, alineada en el mismo bando que Luis Rubiales. Primero fue a través de un comunicado, y después con unas declaraciones del presidente Aitor Elizegi donde aseguró que «nos preocupa muchísimo el futuro del fútbol femenino. Nos preocupa el cupo de extranjeras, las ventanas de fichaje, el 'fair-play' financiero, la política y el equilibrio económico. No queremos que se vuelva a repetir lo del fútbol masculino, donde el dopaje financiero hace cada vez más difícil el trayecto del Athletic», recalcó en declaraciones a Radio Euskadi.

El lunes, fue Luis Rubiales quien lanzó un guiño al club rojiblanco por su respaldo desde que planteó su reforma. «Hay que agradecerles a Athletic y Barcelona su posición de entender a la Federación. Su participación ha sido decisiva», a la hora de arrastrar al resto de clubes para alinearse en los planteamientos que ambos defendían desde el inicio.

La propuesta para un nuevo modelo de fútbol femenino fue aprobada por una mayoría absoluta (94 votos a favor, dos abstenciones –una la del Atlético que días atrás era contrario– y un voto en contra). La Federación considera que hace «una apuesta clara para lograr que este deporte, hoy en auge, se consolide, a través de un modelo competitivo sostenible, fomentando la base, avanzando en su profesionalización, nutriendo a las selecciones de las mejores jugadoras y protegiendo el fútbol más modesto y fijando unas condiciones para todas las futbolistas participantes», según explicó Rubiales.

La competición que se crea con esta aprobación será de ámbito estatal, tendrá adscripción voluntaria, y se convertirá en la máxima competición de España a efectos de clasificación de los equipos españoles en las competiciones internacionales y en las europeas organizadas por la UEFA. Habrá dos divisiones, la primera o A (Liga Élite) integrada por entre 8 y 16 equipos y la segunda con entre 8 y 32 equipos. Los equipos que estén en la primera participarán en competiciones en formato de Liga, Copa y Supercopa.

Conflicto casi superado

Cuando se planteó este modelo, surgió el conflicto con la Asamblea de Clubes, formada por 14 de las 16 escuadras de la Liga Iberdrola –salvo el Athletic y el Barça– y que vendieron sus derechos televisivos para las tres próximas temporadas a Mediapro. «Nuestro rechazo fue rotundo al nuevo modelo», dijo a principios de marzo Rubén Alcaine, presidente de la ACFF.

Casi dos meses después, y tras varias reuniones entre las partes, el conflicto parece casi superado. El secretario general de la Federación, Andreu Camps, reconoció que el acuerdo está alcanzado «en un 95%», y solo falta por zanjar las discrepancias en torno a los derechos televisivos y su venta a Mediapro.