Fútbol

Nerea Nevado, de destacar en un equipo de chicos a ganar un Mundial

Nerea Nevado durante su etapa en el Santurtzi./SANTURTZI
Nerea Nevado durante su etapa en el Santurtzi. / SANTURTZI

La rojiblanca, que militó en las filas del Santurtzi, despertó el interés del Athletic y es una de las grandes promesas de Lezama, donde ya ha debutado con el primer equipo

Beatriz Garnández
BEATRIZ GARNÁNDEZ

A pesar de su juventud, Nerea Nevado ha cosechado uno de los logros más importantes de su carrera: proclamarse campeona del mundo con la selección Sub-17. La joven jugadora del Athletic también ha debutado con el primer equipo esta temporada, otro hito más para esta futbolista que es una de las mayores promesas de Lezama.

Nevado empezó a jugar a fútbol con solo siete años en el club de su pueblo, el Santurtzi. Allí permaneció entre 2008 y 2015, siendo la única jugadora del equipo masculino en sus diferentes categorías. En 2016, ya en edad cadete, dio el salto al Bizkerre (equipo íntegro femenino), donde estuvo un año antes de fichar por el Athletic. En el filial rojiblanco se ha convertido en una fija con una gran proyección por delante.

«Yo la estuve entrenando cuando era infantil, prácticamente cuando explotó. Para mí fue un ejemplo a seguir, porque nosotros teníamos un equipo de 18 jugadores y había una chica. Y esa chica era Nerea. La actitud que tenía era impresionante. Era la que tiraba las faltas, los penaltis, los saques de esquina...», recuerda Kepa Díaz, actual coordinador del Santurtzi y que fue entrenador de la campeona mundial durante un año.

Díaz no puede ocultar su emoción y admiración cuando le preguntan por aquella niña que destacaba en el campo con 14 años. «Tenía una garra y un entusiasmo increíble. Yo solo puedo hablar cosas buenas de ella, porque tenía un amor propio que le hacía superar a sus propios compañeros. Era casi la mejor del equipo, y eso que jugaba con chicos», explica.

Durante la estancia de Díaz en el banquillo, el actual coordinador del cuadro santurtziarra recuerda la importancia de la madre de Nerea Nevado para que ahora esté triunfando. «Su madre fue una figura fundamental. La impronta que le impartió fue fundamental para que ella saliera adelante. Sin la ama que tiene, hubiera sido muy difícil, era media vida. La madre la corregía desde la grada y desde fuera todos sus comportamientos», señala.

El que fuera su entrenador reconoce que, para él, Nerea fue «un ejemplo de igualdad». «La veías en el campo y peleaba más que ninguno de ellos. Un espectáculo. Yo ya sabía que ya tenía que llegar. Ha sido un ejemplo de comportamiento y de actitud positiva. Y sobre todo que le ponía un carácter que lo transmitía al equipo. En aquel año salíamos goleados de muchos campos y ella se lo tomaba fatal. Fue una experiencia muy gratificante para mí. Yo soy profesor de instituto y su comportamiento fue una lección. Mis amigos se quedaban un poquito alucinados por cómo, siendo una chica, era de las que más destacaba del equipo», explica.

Ya ha debutado con el primer equipo del Athletic y acaba de ganar un Mundial, pero Díaz es consciente de que la joven futbolista mantendrá los pies en el suelo. «En casa le van a poner las pilas. Yo le pregunté a su madre por los estudios y me dijo que había llevado el ordenador a Uruguay para seguir estudiando. No tengo ninguna duda de que va a triunfar en el fútbol y en el resto de la vida. Para mí ha sido una lección. Una chica que destacaba sobre todos, que asumía responsabilidades y que tenía mucha personalidad», finaliza.

Un exjugador rojiblanco

Otra de las personas que entrenó a Nerea fue Unai Expósito, exjugador del Athletic. «Como jugadora tenía muy buen golpeo, era la que mejor golpeaba del equipo. A mí me sorprendió porque era la única chica y marcaba diferencias. Era la mejor del equipo, la capitana y sus compañeros lo sabían. Tiene cosas innatas», recuerda Expósito.

El que fuera defensa de Osasuna, Athletic y Hércules entre otros, explica que «era un poco despistada a la hora de entrenar. cosas de la edad». Sin embargo, reconoce que se notaba que «le gustaba lo que estaba haciendo». «El fútbol lo tienes que vivir. Aún tiene cosas que pulir, pero todavía es muy joven», avanza.

Expósito entrenó a la internacional en el último año de infantil, en el paso previo a jugar con chicas. «Fue un año muy bueno. Aprendimos mucho y espero que ellos también aprendieran algo de nosotros. Les inculcábamos que no había que ganar a cualquier precio. Había que tener unos principios básicos como persona y tanto Nerea como todos sus compañeros se portaron genial», señala.

Para Expósito, el hecho de que la joven futbolista haya debutado ya con el Athletic «es un orgullo». «Yo me alegro un montón, tiene un futuro por delante prometedor. Ahora tiene que disfrutar del momento, porque las cosas en la vida, y en el fútbol en particular, pasan muy rápido. Es una niña muy joven y tiene que ir cogiendo madurez. Todo le está viniendo muy rápido y eso hay que saber gestionarlo, porque un día estás arriba del todo y al de poco no estás tan arriba. Pero yo como entrenador que fui de ella, me alegro como el que más», matiza.

Pieza clave

La jugadora rojiblanca ha sido una pieza clave en las alineaciones de Toña Is durante todo el campeonato del mundo. En el primer choque ante Corea del Sur jugó los 90 minutos en el lateral izquierdo. Y es que a pesar de ser centrocampista, la seleccionadora española ha puesto a Nevado en el carril izquierdo, una posición a la que se ha amoldado con mucha facilidad. En el empate ante Colombia, salió desde el banquillo y en la goleada frente a Canadá, volvió a ser titular.

Con la fase de grupos superada, llegaban los cuartos. España se medía a Corea del Norte, vigente campeona. En ese partido, la jugadora de Santurtzi volvió a ser titular y su papel fue clave para pasar a semifinales. Y es que la jugadora vizcaína anotó el penalti decisivo. Nueva Zelanda era el último escollo antes de la final y las españolas volvieron a vencer por 2-0 en un partido donde Nevado fue titular.

Llegó el día. La ansiada final del Mundial. La selección española femenina nunca había conseguido ganar una Copa del Mundo. La sub-20 fue la que más cerca estuvo de conseguirlo pero se tuvieron que conformar con ser subcampeonas, en un torneo en el que estuvo la jugadora rojiblanca Lucía García. Pero esta vez, 'La Rojita' iba a dar una alegría y se iba a imponer a México para alzar el trofeo.

Un sueño cumplido para una jugadora que, a sus 17 años, tiene mucho futuro por delante. Ya lo dicen los que la conocen, «apuntaba maneras desde pequeña jugando con los chicos». Ante el Atlético de Madrid, debutó en Primera División como jugadora rojiblanca y Joseba Agirre tiene puestas muchas esperanzas en una futbolista que regresa a Lezama como campeona del mundo.

 

Fotos

Vídeos