El Athletic femenino ya desayuna y come en Lezama

El Athletic comenzó a entrenar en Lezama el viernes 19 de julio. /MAIKA SALGUERO
El Athletic comenzó a entrenar en Lezama el viernes 19 de julio. / MAIKA SALGUERO

Las jugadoras rojiblancas han empezado a alimentarse en la factoría vizcaína antes y después del entrenamiento

Juanma Mallo
JUANMA MALLO

Con la llegada de Ángel Villacampa, un técnico que confía de forma ciega en las posibilidades del equipo, el Athletic femenino desayuna y come en Lezama. Las jugadores rojiblancas han establecido una nueva rutina en su día a día, que les obliga a ingerir los primeros alimentos de la mañana en la factoría vizcaína antes del entrenamiento. Y, una vez acabada la sesión, a eso de las dos de la tarde, la plantilla se dirige al comedor habilitado cerca de la actual sala de prensa para reponer las energías gastadas. Es algo novedoso en la sección femenina, que se ha implantado esta misma semana.

Lo que ya ocurría desde tiempo atrás en el equipo masculino –esta pretemporada los futbolistas de Gaizka Garitano incluso han cenado en Lezama cuando había doble sesión– se ha desarrollado este curso en el Athletic femenino. El cuerpo técnico del entrenador toledano ha asumido que sus futbolistas deben dar el 200% en cada encuentro, que tienen que estar a tope en cada instante de los duelos... Y que es necesario cuidar cada detalle en beneficio del colectivo. Las jugadoras llegan a Lezama con tiempo suficiente para desayunar antes de unas prácticas que, esta semana, se han desarrollado a partir de las once. Luego, se duchan, y acuden a comer todas juntas.

Es una forma también de crear grupo, de fortalecer más si cabe, la unidad de un bloque que es como si fuera una familia. Porque, al contrario de lo que sucede en otros equipos, el Athletic femenino puede presumir de estabilidad y continuidad en el vestuario. Esta temporada, por ejemplo, solo se han producido una incorporación, la de la portera Andrea de la Nava, y no se ha concretado ninguna salida, más allá del cambio que se ha producido en la dirección, con la contratación del entrenador que concedió al Atlético dos Ligas Iberdrola y una Copa de la Reina, Ángel Villacampa.

Ambición por bandera

Se trata de un preparador que tiene la ambición por bandera. Así se lo ha transmitido a un grupo que ha estudiado al detalle, que ha analizado a través de la visualización de los partidos disputados en los últimos tiempos, cuando él ejercía como seleccionador Sub'16 de China. Pero abandonó ese cargo porque lo que le gusta es el día a día, la adrenalina de un partido cada fin de semana, y le sedujo un proyecto como el del Athletic. Su intención, más que hablar de objetivos en la clasificación, es que su bloque «no deje indiferente a nadie». Lo aseguró en su presentación, y lo repitió hace más de quince días, después de la primera sesión en Lezama. De momento, el equipo está adquiriendo el tono físico para afrontar con garantías una campaña que se presenta llena de ilusión. Y, en esta estrategia, está comer y desayunar en Lezama cuando hay que entrenar.