La fractura en el fútbol femenino se agranda

Lucía trata de superar a una jugadora del Valencia en el último encuentro del Athletic./M. Castell
Lucía trata de superar a una jugadora del Valencia en el último encuentro del Athletic. / M. Castell

Los clubes responden al planteamiento de la Federación de crear una nueva competición con la venta de los derechos televisivos de la Liga Iberdrola

Igor Barcia
IGOR BARCIABILBAO

La Federación Española de Fútbol abrió el martes una fractura por el control del fútbol femenino que amenaza con agrandarse tras la respuesta de la Asamblea de Clubes a su nuevo modelo de competición. Porque la ACFF, formada por 14 de las 16 escuadras de la Liga Iberdrola –Barça y Athletic se han alineado con la Federación– ha confirmado hoy la venta de los derechos televisivos para las tres próximas temporadas a Mediapro a cambio de 9 millones de euros.

Rubén Alcaine, presidente de la ACFF, ha destacado este acuerdo como «histórico» y fruto «de mucho trabajo y mucho esfuerzo». Alcaine ha explicado que el acuerdo incluye la retransmisión «de un mínimo de tres partidos, uno en abierto y dos en cerrado», y al ser cuestionado sobre si la ACFF tiene potestad para negociar la venta de dichos derechos, ha aclarado que «la competición la regula» la Federación, pero ha insistido en que los derechos «pertenecen a los clubes». «Hemos ejercido nuestro derecho a sacarlos a concurso y la mejor oferta es la que hemos transmitido», ha remarcado.

En mitad de este pulso entre ambas agrupaciones, el presidente de la asociación de clubes ha asegurado que pese al planteamiento de Luis Rubiales de crear una nueva competición femenina, ellos no contemplan un escenario competitivo distinto al actual. «Nuestro rechazo fue rotundo al nuevo modelo de creación o modificación, eso ha quedado muy claro. De los 16 equipos tenemos a 14 asociados, hemos vendido conjuntamente nuestros derechos y no contemplamos otro escenario que estar bajo el paraguas de la RFEF».

En realidad, el conflicto forma parte de una nueva escalada de tensión en la guerra que mantienen Rubiales y Tebas, ahora por la Liga femenina. La RFEF aprobó la creación de un nuevo modelo de competición para la próxima temporada que pretende «revolucionar» el fútbol femenino con un sistema en el que existirían dos divisiones. La principal, una categoría Élite con 16 equipos; y una segunda, llamada Promesas, que daría cabida a un máximo de 32 plantillas repartidas en grupos territoriales.

La idea es poner en marcha esta competición el próximo curso, lo que obligaría a los clubes a elegir entre seguir con la actual Liga Iberdrola o cambiarse a la que propugna la Federación, con una baza muy importante, ya que su torneo sería el que diera acceso a competiciones internacionales organizadas por la UEFA. Para el representante de los clubes, «si algo se ha demostrado en estos últimos años es que con el modelo, el formato y el trabajo que se ha realizado se ha llegado a donde se ha llegado».

El Athletic, con Rubiales

De momento, solo Barça y Athletic se han alineado del lado federativo. Ibaigane explicó que por su apuesta por el fútbol femenino, el club «merece estar en vanguardia del proyecto hacia el que se encamine» este deporte y que fundamenta su respaldo «por el apoyo a los clubes y competiciones que hagan suya la defensa y promoción del fútbol de cantera, con una apuesta firme por la profesionalización de las jugadoras».