Ciclismo ultrafondo

Ziortza Villa firma su cuarto título de España en el infierno de Cheste

La ciclista bilbaína en la pista valenciana en la que se ha proclamado campeona de España de resistencia. /FACEBOOK
La ciclista bilbaína en la pista valenciana en la que se ha proclamado campeona de España de resistencia. / FACEBOOK

La ciclista vizcaína de ultrafondo, reciente campeona de Europa de 24 horas, se hace con el triunfo nacional en una sofocante prueba en el circuito valenciano

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Le faltaban fuerzas, pero no ilusión. Ni tampoco compromiso. Eso, junto a su afán de superación y al tesón que la caracteriza, coronó a la vizcaína Ziortza Villa a sus 36 años campeona de España de 24 horas el pasado fin de semana en el circuito de Cheste. Una prueba que si ya de por sí es agónica, por el hecho de disputarse durante todo un día entero, el sofocante calor que rondaba los 40 grados, unido al viento de poniente, se encargaron de convertirla en todo un infierno, en el que la bilbaína supo sufrir para volver a vencer.

Y es que ya son cuatro triunfos nacionales consecutivos. Este último además ha llegado apenas dos semanas después de subirse a lo más alto del podio en el Europeo, en el que sumó su primer triunfo internacional, batiendo su propia marca y también el mejor registro de la competición. Un esfuerzo del que no le había dado tiempo a recuperarse. «Sabía que no iba a estar a tope e iba con mucha incertidumbre porque el tiempo entre las dos pruebas era muy poco. Era consciente de que no iba a poder estar al nivel que mostré en Eslovenia».

Pese a todos esos inconvenientes, Villa supo leer extraordinariamente la situación, adaptándose a todo lo que requería en cada momento. «Intenté regular y cuidé mucho más la hidratación. Normalmente no suelo casi parar pero en este caso tuve que hacerlo muchas más veces de las habituales para refrescar el cuerpo y refrigerar un poco en el box», relata. La vizcaína cambió el chip a modo «supervivencia», pero el resultado terminó siendo el mismo: campeona. «Sabía que así iba a estar lejos de mi nivel y de mi marca personal pero las condiciones no eran las habituales. Son muchas horas y al final para optar a ganar hay que llegar a la meta».

«Normalmente no suelo casi parar pero en este caso tuve que hacerlo muchas más veces para refrescar el cuerpo»

Eso fue lo que hizo, aguantar para vencer, sumando 628 kilómetros. Casi cien menos que los que consiguió rodando otras 24 horas seguidas en ese mismo escenario en 2017, donde aún está vigente con su nombre el récord de España, con 740 kilómetros. Todos los registros conseguidos por el resto de los competidores también fueron más bajos que los años anteriores. Lo que sí creció fue el número de abandonos. «Ha sido la carrera más dura que se ha disputado en Cheste. La sensación térmica era como estar en una olla y eso se notó sobre todo durante la primera parte, en las horas centrales del día, pero supe utilizar bien mis cartas y volver a sumar otro título», celebra. Con esto ha demostrado una vez más ser toda una experta del ultrafondo, en el que precisamente lo que prima es saber resistir, y hacerlo de la mejor manera posible, tanto a nivel físico como mental.

A por el Mundial

Un esfuerzo, casi un año después de haber completado el Camino de Santiago sin bajarse de la bicicleta, con el que se ha vaciado. «Estoy más muerta que viva», bromeaba nada más descolgar el teléfono. Por ello ahora en su 'planning' ha escrito una palabra en letras bien grandes: descansar. Eso es lo que tiene pensado hacer en los próximos días. «Mi objetivo ahora es recuperarme a tope, todo lo que pueda», asegura, con la satisfacción de haber hecho muy bien los deberes. La vizcaína volverá a la carga en la última semana de agosto, en la que llevará a cabo una concentración en altura en Andorra con vistas al gran objetivo de la temporada, el Mundial 24 horas contrarreloj.

La vizcaína en lo más alto del podio.
La vizcaína en lo más alto del podio. / FACEBOOK

Una prueba que se disputará el 1 y 2 de noviembre y en la que tiene puestas todas sus esperanza. No en vano, ha planificado toda su campaña pensando en todo momento en la cita del desierto de Borrego, en California, a la que acudirá por tercera vez, pero con unas expectativas mucho más ambiciosas. Quiere mejorar el cuarto puesto en la general femenina y el segundo en su grupo de edad. «El triunfo en el Campeonato de Europa donde pude dar mi máximo nivel me ha dado mucha confianza. Me ha reafirmado para poder ir al Mundial a por todas».