Un pelotón femenino toma los Pirineos

Parte del grupo que participó en el 'stage' pirenaico. /FACEBOOK
Parte del grupo que participó en el 'stage' pirenaico. / FACEBOOK

Un grupo de 25 ciclistas, de la comunidad Bizikume, ascendió el pasado fin de semana puertos míticos como el Tourmalet

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Todo comenzó hace cinco años, yendo solo dos, pero con el paso del tiempo el entusiasta pelotón femenino que pone rumbo cada verano a los Pirineos, a vivir la experiencia en pleno Tour, ha ido creciendo poco a poco hasta conformar esta edición una grupeta de 25 mujeres. Todas ellas, pertenecientes a la comunidad Bizikume, asociación surgida en Navarra que engloba a chicas apasionadas del ciclismo en Euskadi, partieron el pasado jueves rumbo a Luz Saint Sauveur, para llevar a cabo cuatro intensas jornadas en las que atacaron algunas míticas cimas de la zona como el Gavarnie Boucharo o el temido Tourmalet.

«Para poder subir con garantías cualquiera de estos puertos, lo más importante es que te guste escalar, subir. Son puertos de más de 2 horas, así que vas a pasar mucho tiempo en el piñón mas grande y resoplando. Algunos con rampas del 12%», señalaba antes de partir Erkuden Almagro, excilista profesional y fundadora de Bizikume.

Una experiencia que han completado mujeres de diferentes perfiles después de llevar a cabo una preparación durante el periodo invernal. El primer día de este particular 'stage' en la montaña todas lograron coronar Luz-Ardiden, puerto en el que Miguel Indurain se llevó una etapa del Tour en 1990, y también Hautacam. En la segunda jornada tocó Gavarnie Boucharo, uno de los «nuestros rincones favoritos». «Es uno de los puertos más espectaculares de la zona, sobre todo por las vistas al llegar arriba. Subimos el año pasado y este repetimos por su gran belleza», escribió Almagro en su blog.

Un día previo a la etapa del Tour en el Tourmalet, «el rey de los puertos», el que ellas mismas también ascendieron, aunque no todas, ya que estaba «muy solicitado» de público. En la última jornada algunas decidieron hacer cumbre en él a golpe de pedal mientras que quienes ya habían disfrutado de esa satisfacción se decantaron por sumar kilómetros en sus piernas en el Troumuse, donde se encontraron con duras rampas del 14% y con otras fabulosas vistas. «Así pusimos el broche de oro a esta maravillosa aventura. No sabemos que nos depara el futuro, solo sabemos que lo que hemos vivido aquí ha sido especial», afirmaban a través de Facebook, donde han ido dando detalles de su expedición pirenaica.

«Como si fuéramos extraterrestres»

También han relatado la extrañeza que suponía para muchos ver a un pelotón de mujeres con su bicicleta por esos lares. «Cada vez que nos pasaban otros grupos nos preguntaban de donde éramos y qué puerto íbamos a subir. Casi todos se extrañaban de nuestras respuestas», declaraba Erkuden para la Asociación de Mujeres en el Deporte Profesional. «Era como si fuéramos extraterrestes. Supongo que más por la cantidad de mujeres que nos hemos juntado que por la gesta en sí».

En total Bizikume engloba a unas 250 ciclistas, principalmente del País Vasco y Navarra, que tienen como objetivo disfrutar del deporte y de la bicicleta en compañía, fomentando la práctica del ciclismo femenino y haciendo ver, como ya han demostrado, que pueden ascender cualquier montaña.