«Mis objetivos son muy ambiciosos, quiero llegar a la selección absoluta»

La ermuarra no se imagina su vida sin el balonmano./Iñaki de la Cruz
La ermuarra no se imagina su vida sin el balonmano. / Iñaki de la Cruz

La jugadora de Zuazo, una de las seis novedades del equipo este año, espera con ansia la Copa de la Reina, que este año organiza el club vizcaíno

CARLOS CIENFUEGOS

El sueño de todo deportista es que le convoquen para jugar con la selección. Es el resultado a todo el esfuerzo de los duros entrenamientos y por ofrecer un buen papel a lo largo de la temporada. Anne Erauskin (Ermua, 1998) consiguió este logro en 2016 para concurrir al Mundial de balonmano juvenil que se celebró en Eslovaquia. Un año más tarde repitió, ya como junior, en el Europeo de Eslovenia. Y aunque el resultado en ambos torneos no fue el esperado, Anne ve el lado positivo de la experiencia y espera que sigan contando con ella. De hecho, a finales de octubre, viajó a Madrid para concentrarse con el conjunto nacional. «Estuvimos aproximadamente 16 jugadoras de toda España, para conocer al equipo de la absoluta y las técnicas de ataque y defensa, por si nos convocan en un futuro», explica. Una llamada con la que se cumpliría su mayor deseo. «Yo sé que mis objetivos ahora mismo son muy ambiciosos pero, como toda deportista, me gustaría llegar a lo más alto. Por ahora, me conformo con que sigan teniendo en cuenta mi nombre», admite.

Con 20 años recién cumplidos, Anne juega de extremo derecho en el Zuazo, que le fichó esta temporada procedente del Errotabarri. A pesar de que ya conocía a la escuadra del año pasado -entrenaba un día a la semana con el conjunto fabril para conocer la dinámica de la División de Honor- reconoce que el cambio fue enorme. «El compromiso y la repercusión mediática es mucho mayor». Ella es una de las seis jugadoras que entraron esta campaña en la entidad rojinegra. «Al ser un equipo relativamente nuevo seguimos en periodo de adaptación, pero nos estamos amoldando muy bien y todas trabajamos muy a gusto. Espero que los buenos resultados lleguen pronto», asegura.

Controlar los nervios

Con las baracaldesas entrena dos horas de lunes a viernes. Además, Erauskin emplea hora y media los lunes y miércoles para prepararse en el gimnasio. Todo para estar en plena forma de cara a los partidos que disputan los sábados. Unos encuentros en los que intenta mantener la templanza, aunque los nervios «siempre están ahí. Procuro calentar antes de salir a la cancha y estar sudando desde el primer segundo. Eso me ayuda a estar concentrada».

Aunque no teme a ningún contrario en particular, sí tiene muchas ganas de jugar contra el Bera Bera. «Es un rival muy potente que siempre termina en los puestos de arriba. Además, este año su entrenador es Imanol Álvarez que fue mi técnico en el Errotabarri. Por ello, me hace ilusión enfrentarme a ellas», reconoce. Un cita por la que tendrá que esperar hasta el 29 de diciembre.

Sin perder de vista que el año que viene el Zuazo organiza la Copa de la Reina. El hecho de que se ejerciten como anfitrionas supone una responsabilidad añadida, pero espera que no les cohíba. «Con lo que entrenamos vamos a llegar muy preparadas. Tenemos muchas ganas de disputarla y espero que jugarla en casa nos dé fuerzas», afirma.

Sin tiempo libre

La ermuarra, que lleva alrededor de una década jugando al balonmano, empezó practicando atletismo, un deporte que considera fundamental «porque te aporta una base muy importante para cualquier otra actividad física que quieras realizar». Fue entre los 10 y 11 años cuando guardó las zapatillas de correr cross y decidió coger el balón. «No lo elegí por nada en especial. Cuando estaba en Primaria mis amigas y yo decidimos apuntarnos a una actividad extraescolar para pasar más tiempo juntas», cuenta. Poco a poco le fue cogiendo el gusto, hasta el punto de no imaginarse su vida sin él. «Es una parte fundamental de mi día a día. Le dedicó muchas horas, aunque me ha dado algún que otro disgusto. Pero, cuando veo los resultados me motivo más para seguir entrenando», defiende.

El mayor de los sacrificios ha sido renunciar a gran parte de su tiempo libre. «La verdad es que la universidad y el balonmano ocupan la mayor parte de mi vida. Las pocas horas que me quedan intento dedicarlas a estar con mis amigas», explica.

Actualmente, estudia Administración y Dirección de Empresas. Una carrera que le es difícil compaginar con los entrenamientos y las competiciones, sobre todo en época de exámenes. «La verdad es que me quitan mucho tiempo, que ya de por sí es limitado. Pero si te organizas bien y tienes un buen 'planning', todo se puede sacar adelante», sostiene.

Visualizar el balonmano

El balonmano sigue siendo uno de los deportes minoritarios en España. Una situación muy diferente a la que se da en otros países de Europa, entre ellos los nórdicos, donde los partidos «son un auténtico espectáculo. Se viven como aquí el fútbol». La situación en Euskadi en comparación con el resto del país no es muy diferente. «Yo creo que los programas que desarrolla el Gobierno vasco, como el Basque Team, están haciendo que aquí se avance más que en otras comunidades autónomas. Pero, para mí, Cataluña sigue siendo el referente», apunta.

Sin embargo, Erauskin sí cree que el balonmano está ayudando a que se visualice más el deporte femenino. Prueba de ello es que cada semana se puede ver por televisión un partido de la Liga Guerreras Iberdrola. «Todavía queda mucho camino por recorrer, pero es verdad que poco a poco se va inculcando y espero que algún día tengamos la misma consideración que el masculino», apostilla.

 

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