Capitanas fuera y dentro de la pista

A la izquieda, Laura Pardo, a la derecha, Naiara Díez./LUIS ÁNGEL GÓMEZ
A la izquieda, Laura Pardo, a la derecha, Naiara Díez. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ
Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Laura Pardo (Rpk Araski) y Naiara Díez (Lointek Gernika) nos regalan su tiempo de descanso en la cuenta atrás del inicio de la Liga Femenina. Con la euforia aún latente de las vizcaínas tras entrar en Eurocup, tras una brillante fase previa ante el Namur y la alegría ya reposada del título de Euskal kopa de las alavesas, ambas no esconden la admiración que sienten la una por la otra. Se entienden en su papel de capitanas, y como jugadoras nacionales reivindican su espacio donde poder sumar ese sentimiento de identificación y pertenencia. Café con leche para Naiara, esta navarra de Alsasua que, sin despegarse de su sonrisa, mantiene siempre un discurso maduro. Un zumo para Laura, tímida empedernida que ama este deporte desde su infancia para cumplir este año un gran anhelo: ser profesional tras aparcar su trabajo. Una charla sincera y amable antes de dar paso a la rivalidad en pista. La mejor liga femenina de los últimos años llama a las puertas de Mendizorroza y Maloste.

-Más allá de ganar o perder, ¿qué les da el baloncesto?

Laura - Nos hemos juntado varios veranos con la selección de Euskadi y hemos pasamos buenos momentos. Está claro que son experiencias inolvidables. Cuando me retire, seguro que ni me acordaré si perdimos o ganamos y sí me llevaré a esa gente que he conocido, esas amistades.

Naiara - Somos más o menos de la misma generación y son muchos años ya. Nos conocemos de jugar en contra, pero sobre todo con Euskadi para jugar torneos. Es lo bonito y lo mejor que nos va a dejar el baloncesto, las amistades.

-Hace cuatro años, vivieron «el viaje a Senegal» ¿qué pasó?

Laura -Ese viaje, ha sido una de las cosas más bonitas que me ha dado este deporte. A mí me cambió la perspectiva de las cosas, porque tuvimos una experiencia de vida que fue un golpe de realidad de lo que hay en el mundo. Fue un compartir de vivencias, muy enriquecedor.

Naiara - A parte de baloncesto, visitamos Dakar y algunas zonas donde comprobamos de primera mano la pobreza, la miseria, la necesidad. Viendo aquello, los problemas que tenemos se relativizan. Nos llevaban botellas de agua y plátanos a los entrenamientos, y a la salida, los niños nos esperaban para que se los diéramos.

En plena madurez

Naiara Díez se dedica profesionalmente al baloncesto desde los 18 años. A sus 31, sigue pensando que es una privilegiada

- Estuve cuatro temporadas en Mann Filter, en Zaragoza. El primero jugué en el Primera Nacional de Helios junto con Ana Suárez que fue el año de su debut, para posteriormente dar el salto a la máxima categoría. Después me fui a Obenasa, en Navarra y logramos el ascenso a Liga Femenina, otros cuatro años, hasta que el proyecto no dio más de sí por problemas económicos. Fue cuando fiché por Gernika hace seis años, logrando el ascenso. Como capitana ya son cuatro años (sonríe).

Profesional a tiempo completo

Laura Pardo vivirá su primera experiencia al cien por cien como profesional, después de haber compatibilizado el deporte con el trabajo durante los dos años anteriores en la élite. Es una jugadora hecha en la cantera de Araski que personaliza la filosofía de formación de la entidad alavesa.

-Quiero aprovecharlo al máximo. Es una experiencia que quería vivir, y he tomado la decisión de aparcar el trabajo. Suena bien lo de «ser profesional», pero fíjate que hace unas semanas que tuve un percance en un amistoso y tuve que ir al hospital, para hacerle entender a la persona que me atendió que el accidente era laboral, me costó un rato (risas). No comprendía que el baloncesto fuera mi trabajo y que tuviera un contrato.

-¿Estamos a medio camino hacia la profesionalización real del deporte femenino?

Naiara - Se están dando los pasos, no solo en el baloncesto, sino en general. Se empiezan a mejorar condiciones, derechos mínimos como profesional. Creo que son pasos que se deberían haber dado mucho antes y que debemos seguir luchando para que se mejore, desde vosotros como medios dando más visibilidad, las instituciones y empresas privadas con apuestas reales por el deporte femenino. En mi caso, he vivido de esto, pero también te confieso que, al ser contratos tan cortos de siete meses, los veranos trabajo de socorrista para seguir teniendo ingresos. Esa es la realidad que tenemos en el caso de la Liga femenina de baloncesto. Y cuando me retire, pues me buscaré un trabajo relacionado con lo que estudié, Magisterio de Primaria. Será un volver a empezar nuestra carrera laboral. Parece como que lo anterior no habrá existido. Aun no me lo planteo, pero lo pienso.

Laura - Estoy de acuerdo. Se están dando pasos, pero aún queda mucho camino por recorrer. Te pongo un ejemplo, si a mí desde el principio me hubiesen dado la posibilidad de ser profesional con un sueldo digno, no hubiese tenido que trabajar al mismo tiempo, con el sacrificio que eso ha supuesto. Nunca es tarde, y esperemos que sea un punto de partida para mejorar nuestra situación profesional desde el ámbito económico y también de calidad de vida. No olvidemos que cuando acabemos el baloncesto, nos tendremos que incorporar al mercado laboral con lo que eso supone.

- Hablemos de baloncesto y de los clubes que representan, Lointek Gernika y Rpk Araski

Naiara - Te diría que son dos clubes de mucho arraigo que cuidan mucho de dónde vienen, pero sin olvidarse de seguir dando pasitos. Con ambición, pero siempre con humildad. En Gernika, es verdad que hemos pasado en seis años de Liga Femenina 2 a jugar Eurocup y que el crecimiento ha sido grande. Me siento muy identificada con el proyecto porque es un pueblo de unos 15.000 habitantes donde la cultura del deporte es amplia, con un equipo de rugby de chicas, el fútbol en 2ª B. Y qué decir del campo de Maloste, que es uno de los más bonitos. Jugar en casa significa que siempre tenemos a la sexta jugadora en la grada, con un público que nos apoya mucho

Laura - Araski en Vitoria se ha convertido en referente porque hemos sido el club pionero en estar en la élite. Ojalá los equipos de otras disciplinas puedan conseguirlo también. Fue un poco sin querer el ascenso a Liga Femenina, pero con trabajo y humildad hemos ido dando pasos firmes para asentar al equipo en la categoría.

- No olvidamos al IDK Gipuzkoa para completar la tripleta de escuadras vascas…

Naiara - Por supuesto, de los 14 equipos de la Liga Dia, que tres sean vascos dice mucho. Y no precisamente peleando por no descender sino por los puestos de arriba, en Copa de la Reina, play off por el título.

Laura - Y con jugadoras vascas, de casa. Eso tiene mucho mérito y es fruto del trabajo que se ha ido realizando en las canteras. No podemos dejar ese trabajo. Ahora somos el espejo de las nuevas generaciones.

- La liga sigue creciendo con fichajes y presupuestos grandes en el caso de clubes como Perfumerías Avenida, Spar Citylift Girona o el recién llegado Valencia ¿la jugadora nacional tiene que reivindicarse?

Naiara - Es verdad que, de la selección española, solo tres juegan en España, y el resto en países donde se maneja mucho dinero. La crisis afectó mucho y en ligas como la turca, polaca, o rusa, los sueldos son altos. Por eso las jugadoras top se van para allí. Es verdad que los equipos se refuerzan. Pero nosotras tenemos nuestro rol, nos sentimos importantes en el equipo. Este año somos cuatro nacionales y el resto extranjeras. Creo que es importante dar oportunidades a las jugadoras de casa. También pienso que jugar en Liga femenina es un regalo y que doy lo máximo de mí. A mí me gustan los intangibles. Yo siempre tendría a una Laura Pardo en mi equipo porque, al margen de estadísticas, da otras muchos cosas

Laura - Nosotras en Araski hemos vivido otra situación porque hemos llegado a estar hasta siete jugadoras vascas, cinco alavesas. Para mí, es un orgullo poder competir contra jugadoras extranjeras con mucha clase. Es un regalo vivir esto, y entender el rol. No todas podemos jugar lo mismo y meter 25 puntos. También tendría a Naiara Diez en mi equipo por la implicación con el proyecto, por el apoyo, por animar, por entregarse tanto. Eso te hace ganar partidos. Y esos valores, vienen de jugadoras de la casa.

- En la antesala del comienzo liguero ¿con qué sueñan esta temporada?

Laura - Con la permanencia. Perdona que no te hable de otra cosa (risas). No voy a cambiar mi discurso. Espero que las jugadoras vascas podamos seguir creciendo y aportando al equipo. Luego los resultados nos pondrán en nuestro sitio.

Naiara - Gernika, con esa apuesta por Eurocup, quizás la permanencia se quede corta como objetivo. Para empezar, superar esa fase previa para entrar en competición europea, será lo primero, aunque lo tenemos prácticamente encarrilado tras ganar por 42 puntos de diferencia al Namur en el partido de ida. Después, entrar en Copa de la Reina con el nuevo formato de ocho equipos. Del play off, aún es pronto para hablar.

Hablan de valores que repiten en este encuentro con EL CORREO. Las dos capitanas, con galones en los vestuarios vizcaíno y alavés, tienen ya hambre de baloncesto, de canasta, de adrenalina en pista, de zapatillas que chirrían en los parques de pabellones que esperan ya el arranque de otra Liga Dia.

- Para despedirnos, ¿hacemos algo de memoria? Recordamos el derbi que protagonizaron ambos equipos en los cuartos de final del play off por el título en la temporada 2016-17. De cómo David venció a Goliat, y Araski logró pasar a semifinales en su debut en Liga femenina. De aquel tercer partido en Vitoria, aún en la retina el consuelo de las vencedoras hacia una plantilla rota y desconsolada, desecha en lágrimas. El ejemplo, el de la presidenta Livia López abrazando a cada una de las jugadoras de la escuadra vizcaína.

Naiara - Para mí, fue el momento más duro de mi carrera. No había consuelo tras la derrota.

Laura - Para nosotras fue algo inesperado. Casi ni nos atrevíamos a celebrarlo con gran euforia porque nos dolía ver a las jugadoras contrarias llorando. Fue un día inolvidable.

La alegría y la tristeza confluyó en un latido único, en un lenguaje universal que expresa el deporte y sus valores en su máxima expresión. Por eso, nos gusta tanto el baloncesto.

 

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