La batalla del Lointek empieza en la gradas de Mendizorroza

Ambiente durante el partido./Rafa Gutierrez
Ambiente durante el partido. / Rafa Gutierrez

La afición de Gernika arropa a su equipo en un derbi copero pleno de ambiente e ilusión

Javier Muñoz
JAVIER MUÑOZ

Sus jugadoras habían posado ayer con pinturas de guerra, y la afición de Gernika tomó nota. Iban a la batalla. Incluso se escuchan los sones de la marcha de Radetzky y las palmas correspondientes. Un buen número de camisetas granates colorea las gradas de Mendizorroza ya desde las cinco de la tarde, cuando ha empezado el choque de cuartos entre el Perfumerías Avenida y el Al-Qázeres Extremadura. Pero las y los hinchas vizcaínos tienen en mente todo el rato el otro partido de la segunda jornada de la Copa de la Reina, el que los enfrenta con el IDK Gipuzkoa a partir de las 19.30.

Los padres de la capitana del Lointek, Naiara Díez, se han desplazado desde Alsasua, donde residen para animar a su hija, y no ocultan su ilusión por verla hacer un gran papel ante las guipuzcoanas. «¡Cómo no vamos a estar orgullosos de Naiara», proclaman Jaime y María Loreto, que han viajado con otros aficionados de Alsasua y de toda la comunidad foral, un grupo que esta tarde-noche se ha transmutado en vizcaíno. Y que se va a sumar a los trescientos de seguidores que está previsto que lleguen de Gernika en varios autobuses.

Isabel, la madre de la base del Lointek Itziar Ariztimuño, ha conducido hasta Vitoria desde Bilbao. Y en su mirada se ve la misma emoción por pasar a semifinales. Aunque otra aficionada gerniquesa, Marta, prefiere ser prudente. «Hace dos meses hubiera apostado a que ganábamos este partido, pero hoy... Hemos tenido tantos cambios...», comenta. Sin embargo, se repone enseguida y se las promete muy felices.

Poco a poco el público vizcaíno va tomando asiento, no muy pendiente de las jugadoras del Perfumerías y del Al-Qázeres. Las primeras, campeonas de Liga y Copa el año pasado, parece que podrían ser sus rivales si todo va bien después. Un hueso duro de roer. «Pero nosotras ganamos al Galatasaray», avisa Marta, en referencia al partido de ida del Lointek en competición europea. Las de Gernika no pasaron la eliminatoria, pero hicieron un papel más que digno, el mismo que esperan firmar ante el IDK Gipuzkoa. Para lograrlo, las de Mario López van a recibir un respaldo especial desde la tribuna. Nada menos que el de Vicky Llorente y María Pina, que el año pasado jugaron en Gernika y emigraron a otros equipos de Liga. Pina, de hecho, fue eliminada ayer con el Valencia Basket. La afición no las ha olvidado y en la tribuna de Mendizorroza se funden en abrazos con los hinchas vizcaínos.

Quinto año

El ambiente es entrañable, como corresponde a un club que ha convertido las citas del pabellón de Maloste, donde juega el Lointek, en un lugar de encuntro casi familiar. «Vienen a ver los partidos jugadoras de Galdakao, Bilbao...», relata Marta. «En Gernika, una de cada tres niñas juega a basket. Cuando acaban los partidos, salen a la pista a saludar a las jugadoras».

Gernika y el basket están haciendo un buen maridaje. «Maloste se está quedando pequeño», reconocen los aficionados del Lointek, aunque por ahora disfrutan de un ambiente tan local y agradable que casi desearían que no cambiara. «Es nuestro quinto año. Una temporada histórica», se felicita sentado en primera fila el presidente del Lointek, Gerardo Candina. «Somos un equipo pequeño de una ciudad pequeña y mira», dice, señalando a los hinchas del Lointek que van llegando poco a poco a Mendizorroza. Unos tres centenares de guerreros hinchas, el grueso de el 'ejército' que, siguiendo el ejemplo de las jugadores que se pintaron los rostros la víspera, va a empezar a dar la batalla en las gradas de Mendizorroza.