La atleta internacional Julia Takacs denuncia haber sido acosada en Málaga mientras entrenaba

La húngara con pasaporte español tras lograr el récord de España en 50 km. en la Copa de Europa de marcha. /RFEA
La húngara con pasaporte español tras lograr el récord de España en 50 km. en la Copa de Europa de marcha. / RFEA

La marchadora húngara, que actualmente reside en España, tuvo que huir corriendo después de que un hombre se le acercara animándola a subir a su coche, dando vueltas luego a su alrededor

SUR / ENRIQUE MIRANDA

La preparación para el Mundial de Doha que está realizando en Málaga la atleta internacional con pasaporte español Julia Takacs sufrió el pasado domingo un desagradable episodio. La marchadora, medalla de bronce europea en 20 kilómetros, fue acosada por un hombre mientras se entrenaba en la capital malagueña, como ella misma relató poco después en su cuenta de Twitter. «Dicen que siempre hay una primera vez, pues hoy ha sido mi primera vez de verme obligada a huir corriendo, literalmente, del sitio que suelo entrenar porque un tío insinuó que me subiera a su coche y no paraba de dar vueltas allí. Una lástima que las mujeres tengamos que sentir miedo en ocasiones por algo así», escribió.

La actual plusmarquista española de 50 kilómetros se estaba entrenando en la zona universitaria de Teatinos cuando ocurrió el incidente. Hay que tener en cuenta que esa zona, al no haber ya clases en las facultades, no suele tener mucha vida durante el periodo estival. La atleta suele entrenarse por allí haciendo varios circuitos y cuando fue acosada por el hombre que le hizo señales desde su coche rápidamente se alejó y llamó a su pareja por teléfono.

Muchos seguidores le pidieron en las redes sociales que describiera al acosador o que aportara la matrícula del coche. «No tuve la posibilidad porque de muy cerca solo lo ví al pasar por su lado y pensaba que se iría. Después me puse a correr y lo veía de más lejos sin poder fijarme en la matrícula», comentó. 

Takacs lleva un tiempo vinculada a Málaga, sus padres residen en la localidad de Rincón de la Victoria y a ella es habitual verla correr por los paseos marítimos de la capital, donde ha fijado su residencia desde hace un año. La cita en Doha arranca a finales de septiembre por lo que no se salta ninguna de sus rutinas de entrenamiento. Este 2019 logró la medalla de plata en la prueba de 50 kilómetros de la Copa de Europa de marcha, lo que supuso un nuevo récord de España. Aunque está acostumbrada a correr muchas horas en solitario, lo que le ocurrió en Málaga es algo que no le había pasado «nunca», como ella misma ha declarado.

«De noche no me gusta ir sola por zonas solitarias, pero de día no se me ocurrió que me pudiera pasar algo así», asegura al diario Sur. Ese día había salido temprano, a las 7 de la mañana, para poder luego hacer la maleta e irse de viaje. «Así también evitaba el calor. Iba vestida muy normal, con un pantalón corto y una camiseta y además llevo una férula porque tengo una mano rota. Ni me imaginé que me pudiera sentir acosada. Esa es una zona que además conozco. Hay una vuelta que son algo más de dos kilómetros, una zona más llana y doy varias vueltas. Tenía que haber hecho 11, pero claro, no las acabé».

«No son casos aislados»

Sobre el hecho de poner una denuncia, Takacs lamenta el no poder aportar apenas información para dar con el acosador. «No me fijé mucho en el hombre ni en el coche. Un amigo me ha dicho que puede intentar acceder a unas cámaras de seguridad que hay en la zona, a ver si podemos identificar la matrícula».

«Pasé miedo, me sentí perseguida y lo puse en Twitter porque sé que no es un caso único, que suele pasar a muchas mujeres y es injusto»

Su publicación en Twitter conllevó que salieran a la luz varios casos más sufridos por diferentes mujeres. «Muchas veces no se atreven a contarlo, creen que es algo aislado, que le ha pasado a ella sola, pero no es así. Incluso compañeras que les ha pasado algo parecido y que nunca me lo habían contado, ahora lo están haciendo. Como muchas veces no termina de pasar nada, se queda solo en un susto, no se le da importancia y no debería ser así. Puede que el hombre que me acosó no se hubiera atrevido finalmente a hacerme nada, pero eso no lo sabes. Yo pasé miedo, me sentí perseguida, y lo puse en Twitter porque sé que no es un caso único, aislado, que suele pasar a muchas mujeres y es injusto».