La atleta más veloz de India, repudiada hasta por su familia tras confesar su homosexualidad

La atleta india posando con una de las dos medallas logradas en los pasados Juegos de Asia. /AFP
La atleta india posando con una de las dos medallas logradas en los pasados Juegos de Asia. / AFP

Dutee Chand ha sido despreciada por sus parientes y gran parte de sus compatriotas miembros de una sociedad que instigó y aplaudió apaleamientos a otras mujeres por el mismo motivo

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

Del altar a los infiernos. Ese es el camino que ha hecho, muy a su pesar, y repentinamente, la mujer más rápida de la India, Dutee Chand. La atleta, de 23 años y poseedora de un récord en 100 metros y doble medalla de plata en los Juegos de Asia en 2018, ha pasado de ser un icono en su país a provocar un enorme rechazo entre la mayoría de sus vecinos, de sus compatriotas y de su propia familia. ¿Qué ha desencadenado esta reacción? Pues confesar en el periódico 'Indian Express' que mantenía una relación con otra chica, de su misma y pequeña aldea, en Odisha, al este del país.

Una salida del armario, la primera de una estrella del mundo del deporte en la India, que ha puesto de manifiesto el pensamiento tradicional y cerrado de la sociedad de dicho país, que se mantiene sobre todo en sus zonas más rurales. El año pasado la corte suprema anuló una prohibición que permanecía vigente desde hace siglo y medio que penalizaba las relaciones sexuales entre personas de mismo sexo, pero no ha sido bien recibida en las aldeas, donde se ha topado con un nulo respaldo. «He encontrado a alguien que es mi alma gemela. Creo que todos deberían tener la libertad de poder estar con quien quieran», afirmó Chand, reconociendo que se había atrevido a hacerlo público precisamente después de la abolición de la norma, un vestigio del sistema colonial británico.

Actualmente la velocista se está preparando para poder estar presente en la cita olímpica de Tokio, el próximo año, y nunca pensaba que sus palabras pudieran llegar a levantar tanto revuelo. Ya se había pronunciado a favor de los derechos de las atletas con hiperandrogenismo, condición hormonal que padece y que eleva sus niveles de testosterona, y al igual que Caster Semenya se embarcó en una lucha legal que le permitió seguir compitiendo en categoría femenina, pero confesar su lesbianismo ha abierto la caja de los truenos. «Siempre he creído que todos deberían tener la libertad de amar. Creo que nadie tiene derecho a juzgarme como deportista por mi decisión de estar con quien quiero. Es una decisión personal, que debe ser respetada», remarcó.

«Nadie tiene derecho a juzgarme como deportista por mi decisión de estar con quien quiero. Debe ser respetada»

Pese a todo, Dutee Chand ha confesado que seguirá esforzándose para ganar más medallas para su país en las citas internacionales. «Quería estar con alguien que me alentara a seguir siendo deportista. He sido velocista durante los últimos 10 años y quizá siga corriendo los siguientes cinco o siete. Viajo por todo el mundo y necesito a alguien que me apoye».

Deshonra y humillación

Donde no ha encontrado ese respaldo incondicional ha sido en su propia familia. Su hermana mayor, Saraswati, la ha dejado de lado. «Espero que pueda entender mi razón. Todos me estaban diciendo que me casara con un hombre y que tuviera hijos. Esa es la única tradición que conocen allí. No sé si mi familia y mi pueblo me terminarán aceptando. Tendré que esperar y verlo». Por lo pronto, su madre ya ha remarcando que pertenecen a una comunidad en la que «no se permiten estas cosas».

En su aldea, como recoge el propio diario 'The Guardian', casi todos hablan de deshonra. «Es muy humillante para todos nosotros. La hemos apoyado todo el tiempo en su carrera, pero no podemos aceptar esta relación. El matrimonio solo puede ser entre un hombre y una mujer. Ella nunca debería haber hablado de ello con el mundo entero. Ella debería apegarse a correr», coinciden varios vecinos.

Los que indudablemente sí han aplaudido su valiente decisión de hacer pública su condición sexual han sido los activistas por los derechos LGTBi. Lo mismo sucedió en las redes sociales, donde la propia atleta publicó una frase muy elocuente. «No hay emoción más grande que el amor y no se debe negar».

En peligro

Poco después de hacerse pública la noticia, la pareja de la deportista, de apenas 19 años de edad, se ha vio obligada a cambiar de ciudad por el riesgo de ataques, el mismo que pende sobre la propia Dutee Chand. Hace apenas unos días, el pasado 26 de mayo, una joven ya fue apaleada después de ser atada a un árbol por un violento y numeroso grupo de aldeanos que la arrastraron desde su casa, en el mismo lugar en el que nació la velocista y su novia, acusándola de mantener una relación lésbica. Un movimiento extremista que ha ganado peso en el país tras los resultados en las últimas elecciones, en las que el partido BNP, nacionalista, logró la victoria. Grupos que atemorizan a la sociedad y que tienen como principales objetivos a los musulmanes y a las personas homosexuales, y en este caso a la que hasta hace apenas unos días era para ellos toda una heroína.