Sorkunde Vez: «Muchos deportes deberían aprender de la paridad que hay en el curling»

Sorkunde Vez, en un entrenamiento/Iparpolo Curling
Sorkunde Vez, en un entrenamiento / Iparpolo Curling

La presidenta del club Iparpolo Curling de Vitoria es jugadora, además de madre de Irantxu y Gontzal García, campeones de España de esta modalidad

M. VARGAS

La presidenta del Iparpolo Curling, de Vitoria, participa hoy en una mesa redonda sobre el papel de la mujer en el ámbito de la dirección y gestión deportiva, dentro de las Jornadas para la visualización del deporte femenino. A partir de las 19.00 en la sala de reuniones de las Federaciones deportivas de Álava (Bajos de Mendizorrotza), Sorkunde Vez estará acompañada de Livia López, del Araski y de Marta Cordero, del Nik Squash en un debate moderado por el periodista Roberto Arrillaga.

- ¿Cómo surgió el club Iparpolo Curling?

-Justo hace 15 años. Al principio era de patinaje sobre hielo y curling, pero nos fue yendo muy bien en este último deporte y abandonamos el patinaje.

-Es un club familiar, ¿no es así?

-Sí, lo fundamos tres familias, aunque luego cada uno ha ido tomando un camino. Pero tanto mis hijos (Irantxu y Gontzal García) como mi marido y yo competimos. Ahora somos once jugadores, pero porque nos hemos especializado en la alta competición. Y esto exige mucho trabajo.

- ¿Cuál es la representación de la mujer en un deporte como el curling?

-Es un deporte en el que tanto hombres como mujeres somos iguales, en cuanto al juego. No hay ninguna diferencia por género, como puede pasar en otras disciplinas. Incluso, en el arbitraje también hay paridad. Precisamente, Irantxu ha arbitrado la final masculina en categoría absoluta en el Campeonato Europeo. Es decir, no hay diferencias absolutamente en nada.

«He detectado cierta envidia o recelo cuando una mujer dirige una organización»

-También hay equipos mixtos.

-Sí. Y creo que otros deportes deberían mirar al curling en este sentido, por la paridad que hay. Porque no se tienen en cuenta las cuotas, sino que la presencia de hombres y mujeres es algo natural. En la federación mundial, por ejemplo, los países más pequeños tienen dos representantes y uno es hombre y otro mujer.

-¿Cree que hay diferencia cuando un club o una federación la dirige un hombre o una mujer?

-Es algo que pienso a menudo. Pero, creo que nos debemos fijar más en el talento de la persona. Yo nunca me he sentido discriminada. Aunque sí que he detectado cierta envidia o recelo cuando una mujer dirige una organización. Se dice que a los hombres no les gusta que les mande una mujer, pero a las mujeres tampoco les suele gustar, por sorprendente que parezca.

- ¿Y aún así la máxima representante del curling a nivel internacional es una mujer?

-Si. Kate Caithness, es la primera mujer presidenta de una federación olímpica de deportes de invierno. También en España estuvo María Teresa Samaranch como presidenta de la Federación Española. Y yo misma fui vicepresidenta de curling, pero dimití por discrepancias. Por ética profesional y personal decidí dejarlo.

-¿Cuesta visibilizar un deporte que practica tan poca gente?

-Sí, es complicado. Porque además no tenemos instalaciones dedicadas exclusivamente al curling. Y entonces entra en juego el dinero, la disponibilidad, y desplazarte quizás a otros países. Y eso a pesar de que es un deporte con muchísima audiencia televisiva.

-De hecho, sus hijos Irantxu y Gontzal, campeones de España, han tenido que hacer las maletas para continuar entrenando, ¿no es así?

-Sí, Irantxu está en Escocia. Y Gontzal estará en Fadura hasta febrero, cuando se irá cinco meses a Suiza.

- ¿Usted sigue jugando?

- Sí, en enero jugaré con mi marido el campeonato de España de dobles mixtos y con Irantxu, en categoría femenina. Y todo ello compatibilizándolo con mi trabajo como funcionaria y mis estudios de criminología. Hay tiempo para todo.