Dina Abouzeid - Parabádminton

«Nos preparamos para ser profesionales»

Dina Abouzeid, con la raqueta y el volante en el parque de Salburua. /BLANCA CASTILLO
Dina Abouzeid, con la raqueta y el volante en el parque de Salburua. / BLANCA CASTILLO

Enfocada en el parabádminton, Dina Abouzeid es la única entrenadora de Euskadi con titulación superior

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Dina Abouzeid nació en Zaragoza, pero fue educada en Jordania, donde descubrió como jugadora el bádminton. Tras echar raíces en Vitoria hace más de una década, es una de las grandes impulsoras de este deporte en la ciudad. Fundadora del club inclusivo Just Badminton, forma parte del cuerpo técnico de la Selección Española, con el que se ha recorrido medio mundo en torneos internacionales y campeonatos de Europa y mundiales. Enfocada en el parabádminton, es la única entrenadora en Euskadi con titulación superior. Su objetivo se centra en poder acudir a Tokio 2020 dentro de la expedición española en la que Marcela Quinteros es ahora una de las mejores bazas nacionales.

–¿Es el bádminton un deporte de moda gracias a Carolina Marín? 

–Siempre digo que gracias a Carolina el bádminton ha subido en España. Ahora somos referencia en el individual femenino, que se ha trabajado muy bien, y hay por detrás jugadoras de mucho nivel como Clara Azurmendi o Beatriz Corrales, que son muy competitivas. Ser número uno es muy difícil. Hay que valorar también la calidad de esta generación que ha puesto a España en la parte alta del ránking mundial.

–¿Se explica este ascenso gracias al trabajo de formación de entrenadores y entrenadoras cualificadas como es su caso?

–Desde la federación se está haciendo una apuesta importante. Vengo de un curso de nivel 3 en Madrid y hemos tenido cuatro formadores de la federación mundial, expertos en diferentes ámbitos. Ellos mismos han reconocido que el programa que tiene la federación española para formación de entrenadores es de primer nivel, mejor que el de países como Dinamarca, Alemania y Gran Bretaña, que son punteros. Nos preparamos para ser profesionales y eso influye en los resultados de nuestros deportistas.

–¿Es rizar el rizo dedicarse al parabádminton, como es su caso?

–No. Es un camino que he elegido, después de mi satisfactoria experiencia en el Zuzenak entrenando a jugadores que han logrado varios títulos estatales como Roberto Galdos o Javier Fernández de Luko. No hago diferencias. El parabádminton es bádminton, un deporte. Los matices tienen que ver con la discapacidad de los deportistas y que hay que adaptar mínimamente algunas reglas de juego, dimensiones de pista para gente en silla... Pero los conceptos son los mismos.

«Mi objetivo no es sacar una Carolina Marín, sino socializar más este deporte»

–¿Su objetivo es acudir a los juegos paralímpicos de Tokio?

–Tenemos alguna opción con Marcela Quinteros y algún otro jugador. Ahora me marcho a los torneos internacionales de Tailandia y China. El reto es muy difícil, pero vamos a dar todo lo que tenemos por estar. Es un objetivo, pero en mi caso particular, la formación es fundamental, no solo de la élite sino también en la base. Creo que es muy reconfortante trabajar con niños y niñas que empiezan de una manera lúdica y después quieren competir y crecer.

«La prioridad, disfrutar»

–Desde esa filosofía inclusiva hace tres años fundó el club Just Badminton, ¿ha cuajado en sus jugadores?

–Sí, el mensaje ha llegado. De hecho, en el campus de verano que celebramos hemos tenidos chicos y chicas con discapacidad física e intelectual y sin discapacidad. Sin distinciones. La experiencia ha sido tan magnífica que esos niños con diversidad funcional van a continuar entrenando esta temporada. El club ha crecido mucho en estos tres años. Empezamos con 20 personas y este año vamos a superar los 70 u 80 integrantes. La prioridad es disfrutar. A partir de ahí, cada uno se va colocando según su nivel y compite o no. El siguiente paso es que estos niños viajen fuera de España para competir y subir el nivel. Mi objetivo no es sacar a una Carolina Marín, sino socializar más el bádminton.

–¿Es el bádminton un deporte integrador?

–Muchísimo. Porque en un entrenamiento no tenemos diferencias de nivel, sobre todo los niños. Quiero decir que los que tienen más nivel ayudan a los que tienen menos. La edad tampoco delimita. Se pueden hacer entrenamientos con gente de más de 50 años junto con chicos y chicas de 15. Si eso no es integrador…