Vanessa Abrisqueta, jugadora de Hockey

«Peleamos para que jugar no nos cueste dinero»

Vanessa Abrisqueta, en un partido./
Vanessa Abrisqueta, en un partido.

Disputará un nuevo campeonato mundial con España en abril, en busca de un nuevo ascenso de categoría tras el logrado el año pasado

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Afincada en Legutiano desde hace muchos años, Vanessa Abrisqueta (Bilbao, 1990) es junto con su hermana melliza Letizia la referente del hockey hielo y en línea alavés y nacional. Con el club Sumendi compiten en una liga en constante crecimiento con un total de ocho equipos. En abril disputará el mundial con España, en busca de un nuevo ascenso de categoría, tras el oro mundial logrado en 2018 en la División II Grupo B. En línea, jugó con el equipo francés Anglet y se proclamó subcampeona del mundo en 2016. Su vida es el deporte y la pelea. Porque su compromiso por la igualdad de oportunidades también ha tenido sus frutos con la equiparación de condiciones y premios en el hockey español.

– Capitana de la selección española de hockey hielo y de línea, ¿con qué se queda?

–Uff, es muy difícil. Empezamos con el hockey línea y, sin embargo, el hockey hielo es algo nuevo relativamente. Es decir, aunque llevo años, no tantos. Me gusta más el hockey línea, pero el hielo engancha y, además, es un deporte olímpico. Es como si me preguntas si quiero más a mamá o a papá. En línea, logramos la plata mundial hace dos años tras perder la final contra Estados Unidos y en hielo, el año pasado fuimos oro de nuestra división 1B y subimos de categoría, a la 1A, es decir, en la categoría de bronce mundial,

– En ambos casos se encuentran con muchas dificultades para entrenar y hacer cantera.

–Es verdad. En línea no tenemos equipo femenino en Vitoria. Algunas jugadoras entrenamos con los chicos en la pista de Olaranbe, pero la falta de instalaciones ha dificultado el crear cantera y enganchar a más chicas. Y en el BAKH tenemos espacio para entrenar, pero no deja de ser una sola pista compartida para todos los deportes de hielo y los horarios se complican, además de que el hockey hielo es un deporte caro. Por ponerte un ejemplo, la liga empezó a mediados de octubre y nosotras jugamos los dos primeros partidos sin haber tocado hielo porque la pista aún no estaba preparada.

– Enrolada en el Sumendi, mantienen un pulso bonito en la liga de hockey hielo con un clásico como el Majadahonda

–Es nuestro talón de Aquiles. Hemos progresado mucho con todas las dificultades que nos hemos encontrado. Con respecto a la temporada anterior, hemos crecido y se nota el avance. Hemos creado una base muy buena y, sobre todo, que las niñas que aún compiten con chicos, tienen una referencia para seguir creciendo e intentar llegar a cotas más altas.

– ¿Cómo sobrevive Sumendi?

– A base de mucho esfuerzo personal y familiar. El presidente es mi padre y sé de primera mano todo el trabajo que supone sostener esto. Desde peleas con el Ayuntamiento por las horas de instalaciones, hasta la difusión de nuestro deporte por colegios. Añade los entrenamientos de máximo nivel si, en mi caso, quiero continuar en las selecciones de línea y hielo y, además, entrenar a niñas para abrir camino. No es fácil luchar con y contra todo. En estos momentos sí tenemos un equipo competitivo, pero nos ha costado mucho tiempo llegar a esto. Y ahora, mantenernos a este nivel sigue siendo difícil y más con un deporte minoritario. Siempre digo que si el fútbol femenino aún se ve poco, qué decir del hockey hielo.

– ¿Ser olímpica sería la guinda a su extensa carrera deportiva?

– Uff. Soñar no cuesta nada, pero en España el hockey hielo es un deporte relativamente nuevo. Los grandes dominadores son países como Estados Unidos, Canadá, Finlandia, Suecia. Es muy difícil llegar a su nivel, porque es una cultura deportiva y familiar. Los niños van a jugar al hockey y en cualquier pueblo pequeño hay una pista de hielo. La dedicación profesional es casi imposible porque compatibilizarlo con la vida laboral cuesta mucho. Mis vacaciones las empleo para poder estar en las competiciones.

–Jugadora, capitana de la selección y una guerrera en los despachos

–Bueno, estoy al tanto de todos los planes de igualdad y peleo para que se equiparen nuestras condiciones a las que tienen los chicos. A nivel nacional, tenemos más equipos femeninos que masculinos en hielo. Imagínate el paso tan grande. Pero hemos peleado este año para que jugar a hockey no nos cueste dinero. Es decir que acudir a un campus o tecnificación no supongan un desembolso de nuestro bolsillo, que en algún caso ha pasado. Como selección, ellos tenían una compensación económica por lograr medalla y nosotras hemos logrado equipararnos en ese sentido. Son pequeños pasos para pelear por la igualdad. He aprendido que si no nos lo peleamos nadie va a venir a regalarnos nada.

 

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