Día Mundial de la Lucha contra el Sida

Patricia Campos: «El deporte tiene una capacidad transformadora muy grande»

Patricia Campos con un equipo de fútbol de niños y niñas de Uganda/
Patricia Campos con un equipo de fútbol de niños y niñas de Uganda

A través del fútbol esta inquieta entrenadora ayuda a infectadas con el VIH en Uganda y víctimas de maltrato en España

M.VARGAS

Patricia Campos (Castellón, 1977) tiene una trayectoria vital apasionante. Tras licenciarse en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Valencia, se alistó en las Fuerzas Armadas para convertirse en la primera mujer piloto de reactor. Después de ocho años en el ejército, decidió cumplir uno de sus sueños y voló a Estados Unidos para obtener el título de entrenadora de fútbol. Su compromiso social le ha llevado a fundar la ONG 'Goals for Freedom' ('Goles por la libertad'), un proyecto educativo que se desarrolla en Uganda y que a través del fútbol intenta paliar los graves problemas del país como la pobreza, la explotación infantil o el VIH. Hasta febrero ha vivido en Hawai, donde entrenaba a un equipo de fútbol femenino, y con su regreso a España ha puesto en marcha el proyecto Supera-T para fomentar la igualdad de derechos a través del deporte.

-¿Cómo surge Supera-T?

-Yo vivía en Estados Unidos y cada vez que venía a España me decían si podía ir a contar mi experiencia a ayuntamientos o a escuelas. Y entonces pensé hacerlo de una manera más profesional para que el mensaje llegase de una forma más seria y así nació Supera-T. Es la forma que tengo de intentar transformar la vida de las personas.

-¿En qué consiste exactamente?

-Son conversaciones en las que participan deportistas locales o alguna mujer destacada, porque también me gusta aprender de otras personas y porque es una forma de generar referentes. Tratamos temas de igualdad, de deporte femenino…

-… y lo complementan con el deporte.

-Sí. Al terminar nos vamos a un campo de fútbol y jugamos una pachanga, sin árbitro, donde lo que prima es la deportividad y el buen rollo.

«Lucho por la igualdad porque me ha repercutido en todas las situaciones de mi vida»

-Pero no solo participan mujeres.

-No, porque yo no entiendo la igualdad sin los hombres. Ellos también tienen que tener conciencia de lo que está pasando porque si no, es imposible cambiar.

-Aunque ahora se potencie más el tema de la paridad, usted siempre lo ha llevado por bandera…

-Sí. Yo lucho por la igualdad porque me ha repercutido en todas las situaciones de mi vida. Siempre he elegido profesiones que, a priori, eran masculinas. Me gustaba el fútbol, la trompeta, volar…. Y me he topado con las barreras que nos encontramos las mujeres por el simple hecho de tener vagina.

-Ha viajado mucho. ¿La desigualdad es un problema universal?

-Las mujeres estamos muy discriminadas y sobre todo en África tampoco era bienvenida. Creo que he sido más discriminada por ser mujer que por ser homosexual. Y es injusto, nos estamos perdiendo muchas genios y deportistas de élite, porque cuando llegan a la adolescencia creen en los estereotipos de género y dejan de brillar.

-¿Qué tiene el deporte para que pueda ayudar a eliminar barreras?

-Una capacidad transformadora muy grande. Cuando creamos 'Goals for Freedom', veíamos que estábamos empoderando a mujeres y niñas, les damos la alegría por vivir. Siempre les habían dicho que no podían hacer determinadas cosas y ahora ven que sí. Todos los valores que transmitimos con el fútbol lo trasladan a sus familias y comunidades. Es un gran cohesionador social.

-¿Desde cuándo desarrolla esta labor con esta ONG?

-Desde 2015. Fui un poco temeraria porque me fui yo sola a Uganda y resultó muy complicado. Quería crear equipos de fútbol, aunque una mujer blanca, piloto y con estudios universitarios no era bienvenida. Pero con mucha paciencia lo conseguí. Ahora intento volver dos veces al año.

Patricia Campos fue la primera mujer piloto de reactor de la Armada
Patricia Campos fue la primera mujer piloto de reactor de la Armada

-En Uganda, además de la desigualdad, conviven con la trágica enfermedad del Sida.

-Sí. Las mujeres son ciudadanas de quinta categoría. Primero están los hombres, luego los niños, las niñas, los animales y luego las mujeres. Por eso, son maltratadas, violadas, se les prostituye, se les practica la ablación. Hay mucho Sida porque no saben qué es el preservativo.

«Creo que he sido más discriminada por ser mujer que por ser homosexual»

-¿Ha trasladado esta actividad también a España?

-Sí. En Valencia organizamos pachangas de fútbol con mujeres migrantes y víctimas de violencia de género. El poder del fútbol, de formar parte de un equipo, te hace sentir especial. Se trata de practicar deporte con perspectiva de género. Es una forma de integrar en la sociedad a colectivos que están excluidos.

-En Hawai entrenaba a un equipo de fútbol femenino, ¿le gustaría hacerlo también en España?

-Claro, pero parece que las mujeres no valemos para entrenar un equipo profesional. Los hombres cuando huelen dinero se acercan y se apoderan de nuestros espacios, pero ¿qué pasa con los equipos que no juegan al fútbol en la liga Iberdrola? Siguen sin tener patrocinadores, equipación, tienen los peores horarios. Es un desastre.