Aurrera Hockey Patines

López de Murga: «Empezamos a notar los nervios de la responsabilidad»

La joven jugadora de hockey preparada antes de un entrenamiento. /IGOR MARTÍN
La joven jugadora de hockey preparada antes de un entrenamiento. / IGOR MARTÍN

El Aurrera de Hockey Patines afronta en casa este mes de junio la fase de ascenso a la máxima categoría nacional

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Con 19 años, Deiene López de Murga es la capitana al Aurrera. Un proyecto para impulsar este deporte en Álava y que en una temporada ha dado pasos de gigante. Primero con el título de la Liga Norte de reciente creación y después debido a la disputa de la fase de ascenso a la OK Liga, la máxima categoría, que se celebrará en Vitoria entre el 21 y 23 de este mes de junio. Todo parece ir muy deprisa, sobre ruedas, en una disciplina donde la competición de equipos mixtos hasta edad juvenil es muy frecuente. Las mujeres toman el poder, con una revolución en un deporte de éxito en España, con varios títulos mundiales y europeos en su palmarés.

–¿Qué supone jugar la fase de ascenso a la Ok Liga en Vitoria?

–Algo inesperado. Tampoco imaginábamos que íbamos a ganar La liga Norte en su primer año. Cuando empezó todo esto, nosotras sólo queríamos competir y ganar. Este año nos hemos visto fuertes. La verdad es que está siendo una sorpresa para todo el equipo y empezamos a notar los nervios de la responsabilidad.

–Aunque saben que no aspiran a subir de categoría.

–Somos un club modesto. Queremos disputar esta fase de ascenso y jugar contra rivales, a priori, superiores. No sabemos qué puede ocurrir, pero somos conscientes de que actualmente por infraestructura y recursos económicos, no nos podemos permitir competir a nivel estatal. Es una realidad que asumimos.

–El salto deportivo a la OK Liga, ¿es tan grande?

–Bueno, deportivamente, el nivel es altísimo. Estamos hablando de equipos de primer nivel con jugadoras que integran la selección española que ha logrado títulos mundiales y europeos. Hablamos de las mejores, que juegan a otro ritmo. Se nota mucho en lo táctico y en la velocidad que imprimen en el juego. Algunas son nuestras referentes como jugadoras y entrenadoras, con las que hemos estado en tecnificaciones en campus nacionales, como Natasha Lee, María Díez, Ana Casarramona o Marta Piquero, por mencionarte algunas.

Un deporte muy inclusivo

–¿Por qué en Cataluña hay tanta tradición y que hace falta para que crezca en Euskadi?

–El secreto es que en Cataluña es un deporte que introducen en los colegios y desde bien pequeños ya se familiarizan con patinar hasta convertirlo en algo muy natural. Es como nacer con patines. Es una gozada verlos patinar porque se deslizan sobre la pista. Con esa base tan importante, luego el manejo del stick y la técnica la interiorizan muy pronto. Aquí no se brinda esa opción en los colegios. Yo empecé porque me gustaba mucho patinar y no me convencía ningún otro deporte. Hacía patinaje en línea con mi hermana Naia, y esa afición nos llevó al hockey, donde nos sentimos como en una familia, que es lo que somos.

–Es un deporte muy inclusivo en el que entrenan con chicos y hasta edad juvenil la liga es mixta. 

–Para nosotras es algo muy natural. Los entrenamientos son con chicos, y hasta la edad juvenil, los equipos son mixtos. La verdad es que hay diferencias entre el hockey masculino y femenino. Ellos son más físicos y quizás deciden con más individualidades. Nosotras somos muy rápidas, más técnicas y jugamos más en equipo. Entrenar con chicos nos ayuda mucho y lo hemos notado en esta liga Norte exclusivamente femenina.

IGOR MARTÍN

–¿Es un deporte de riesgo o es un leyenda urbana?

–El desconocimiento hace que se hable incorrectamente. Alguien me preguntó una vez si teníamos dos minutos para pegarnos, imagínate. Nada de eso ocurre. Es un deporte de contacto, y como la propia palabra indica, los que lo practicamos, tenemos choques en el cuerpo a cuerpo, disputas, pero siempre desde la norma y deportividad. Se juega a una velocidad muy alta y, como mucho, si no tienes un control, puedes caerte, pero no lo considero peligroso. Diría que es un deporte muy intenso y muy completo, muy recomendable para todo aquel que se quiera animar a practicarlo.

–Vive en Pamplona, donde estudia Enfermería. ¿Le da la vida?

–La verdad es que es complicado. Pero para mí el deporte es fundamental y no voy a renunciar a hacer algo que me gusta tanto. Cuando tengo prácticas de la carrera, es más complicado y he tenido algún trimestre donde apenas he podido venir a algunos entrenamientos, pero el sacrificio merece la pena. Ahora ya estamos inmersas en la preparación de esta fase de ascenso que, sin duda, es un gran premio a una temporada brillante, gracias a los resultados y a los esfuerzos del club que sigue trabajando para fomentar nuestro deporte y sumar más chicos y chicas. El año que viene seremos más equipos en la Liga Norte y eso ya es muy positivo porque significa que se está haciendo muy bien el trabajo.