Hockey hielo

La factoría del Sumendi produce

Lorena Zabala, Vanesa y Leticia Abrisqueta, preparadas para el nuevo reto. /Igor Martín
Lorena Zabala, Vanesa y Leticia Abrisqueta, preparadas para el nuevo reto. / Igor Martín

Tres jugadoras del club alavés de hockey hielo disputarán con la selección española el Mundial de bronce en Escocia

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Dicen que el hockey hielo es el deporte en equipo más veloz del mundo. Acostumbradas a una velocidad de infarto, al contacto, al duelo físico generoso y a la potencia como carta de presentación, las jugadoras han empezado a reivindicarse. De la nada, han logrado mucho en poco tiempo. En Vitoria, el Sumendi es la referencia, con un equipo que compite en la máxima categoría, la Liga Iberdrola, en la que han concluido en tercera posición tras pelear por entrar en la final con el Txuri Urdin, pero con hambre de un título que quieren pelear como la próxima Copa de la Reina.

Por detrás, el trabajo en equipo, con el apellido Abrisqueta como referencia, y dos hermanas, Vanesa y Leticia, bilbaínas de nacimiento pero afincadas en Legutiano desde niñas, que van camino de ser leyenda en este deporte. Junto con Lorena Zabala, las tres acudirán al próximo Mundial que se celebrara en la localidad escocesa de Dumfries del 2 al 8 de abril. Una cuarta, la jugadora Miren Larrauri se rompió el peroné el pasado fin de semana y ha tenido que decir adiós a una de las citas más importantes del año.

No hay contratos, ni dietas extraordinarias, se juega y se compite porque quieren, porque el sentimiento que les empuja es aún más grande. «Esto es pasión. Si hay un equipo de Vitoria en la élite del hockey hielo nacional es porque queremos, trabajamos, peleamos y entrenamos mucho», explica Leticia, la hermana melliza encargada de asistir y sumar goles desde su posición de delantera. Nada se parece a su hermana, pero se complementan. Menos corpulenta y más reflexiva, Vanesa es una capitana casi por vocación. Los galones en su club los ha trasladado a la capitanía de la selección española, «una responsabilidad que asumo. No solo es jugar y competir, debo mirar por el bien del grupo y de las compañeras. Resolver conflictos y generar un ambiente idóneo», apunta.

«Integrada e identificada»

Lo corrobora Lorena Zabala, esta donostiarra que comenzó trabajando en la pista del Txuri Urdin para acabar por ponerse los patines a una edad tardía, 20 años, y ser integrante actualmente del club vitoriano «donde me siento muy integrada e identificada. Porque no solo se le da importancia a competir, sino a formar, y convivir con niñas muy jóvenes y entrenar con ellas, cuidando que les motive este deporte, es algo que forma parte de Sumendi», comenta esta donostiarra que vivirá su segundo Mundial.

¿Existe el hockey hielo en España? Rotundamente sí. Pero como en todo, de lo que no se habla, parece que no existe. Este grupo de mujeres empezaron a dar qué hablar en 2011 cuando compitieron por primera vez en un Mundial. Fue en Bulgaria, con una estructura en pinzas, apenas con entrenamientos de calidad y a años luz de países con tradición de hielo. En 2018 España se proclamaba campeona del Mundial de la División II Grupo B, tras un concurso impoluto, venciendo a todos sus rivales. Un oro de otra dimensión, no la absoluta, para entrar en otra categoría, la División II Grupo A, lo que vendría a ser una categoría de bronce internacional. El objetivo es ambicioso.

Vanesa, Leticia y Lorena, viven la realidad habitual del deporte femenino, compatibilizar su vida deportiva con sus obligaciones personales y laborales. Administrativa la primera, responsable de área de una empresa de telefonía la segunda y encargada de una tienda de dietética familiar la tercera, hacen virguerías para pedir permisos, vacaciones y días libres. Los que utilizan para competir al límite.