Anne Fernández de Corres

«He evolucionado y soy más fuerte»

Anne Fernández de Corres ha recuperado la sonrisa tras superar una lesión de ligamento cruzado. /RAFA GUTIÉRREZ
Anne Fernández de Corres ha recuperado la sonrisa tras superar una lesión de ligamento cruzado. / RAFA GUTIÉRREZ

La jugadora alavesa regresa con la selección nacional de rugby tras superar una lesión de ligamento cruzado de su rodilla

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Anne Fernández de Corres es, a sus 21 años, el presente y futuro del rugby nacional, con dos títulos europeos en su palmarés. La vitoriana sufrió una grave lesión en el ligamento cruzado de su rodilla mientras disputaba un partido con su equipo, el Cisneros, en febrero de 2018, lo que la obligó a parar más de un año. Recuperada y mentalizada, ha regresado a los terrenos de juego para ocupar su sitio de medio melé en la selección de rugby 15 y ahora en la seven. Con el objetivo de ser olímpica, reaparece este fin de semana en Canadá en la penúltima cita de las series mundiales. Madura y reflexiva, atiende agradecida la llamada de EL CORREO.

–Regresa a la selección de rugby seven en un momento clave, ¿asume la responsabilidad?

–Estoy muy contenta e ilusionada por estar de vuelta con el rugby seven y la selección. Es cierto que tenemos un objetivo bastante grande dentro de las Series Mundiales, las World Rugby Women Seven Series. Solo quedan dos citas y está en juego la permanencia, que en principio no debería ser un problema. Luego debemos ir afinando cosas de cara al preolímpico que jugaremos en el mes de julio.

–¿Qué rivales se encontrarán en esta cita de Canadá?

–En el grupo tenemos a Francia, Estados Unidos y Fiji que es un rival directo. Los dos primeros serán muy complicados, pero estamos en disposición de competir porque seguimos entrenando muy bien. Fiji está detrás de nosotras en la tabla. En Japón nos ganaron y tenemos una espinita clavada. Por eso vamos a luchar mucho ese partido para llevarnos la victoria y sacarles ventaja en la clasificación. De todas maneras, vamos a ir a por los tres partidos porque creo que podemos sacar algo positivo.

–¿Su gran sueño es ser olímpica?

–Uff, sí es una aspiración. Por eso, el 14 y 15 de julio nos jugamos muchas opciones para estar en Tokio. Sí es una ambición personal, un sueño. Creo que como para cualquier deportista, participar en unos juegos olímpicos es lo máximo. Es una aspiración personal, pero todas las que formamos parte de la selección venimos trabajando muy duro para optar a esa plaza olímpica. Te diría que es un empeño más grupal que personal.

Más fuerte tras la lesión

–Sufrió una grave lesión de rodilla el pasado año. ¿Cómo ha sido ese volver a empezar?

–Entre la rotura del ligamento cruzado de la rodilla y otra lesión posterior de isquiotibiales me he pasado un año y cuatro meses en blanco, pero ha sido una progresión tranquila. Primero en mi equipo, el Cisneros, luego en noviembre regresé a la selección 15 y ahora con el seven. Ha sido un proceso agridulce porque ves cómo las compañeras disputan torneos, viajan con el equipo y tú tienes que recuperarte. Lo importante es que he aprendido a tener paciencia e ir día a día mejorando.

–¿Pensó en algún momento que tendría que abandonar el rugby?

–Para nada. Ni loca. Recuerdo el momento en que me rompí, pero prefiero olvidarlo. Al final, me ha servido para evolucionar y ser más fuerte e intento apartar ese momento de mi cabeza. Me trae recuerdos bastante agrios. Mira, lo he conseguido superar y ya estoy de vuelta. Me dicen que estoy más madura (risas). Es duro, pero repito que tiene sus partes positivas y te hace evolucionar a nivel personal.

–¿En el rugby nacional, no echa en falta un equipo vasco en la máxima categoría femenina?

–Es verdad. El Getxo descendió el año pasado y es cierto que debería haber presencia vasca porque es un deporte con arraigo y buenos clubes en Euskadi. Es cuestión de trabajar bien un proyecto para ascender.

–¿Le fichamos para que venga y lo encabece?

–(Risas). Todo se andará. Por ahora me quedo en Madrid porque estoy estudiando. Además, me he cambiado de carrera y estoy en segundo curso de Educación Física, así que aún me queda. Pero ya sabes que la tierra tira mucho.