Garoa Martínez-Halterofilia

«Aún no soy consciente de las cosas buenas que me están pasando»

Garoa Martínez se ejercita en el centro cívico Sansomendi. /IGOR MARTÍN
Garoa Martínez se ejercita en el centro cívico Sansomendi. / IGOR MARTÍN

La haltera Garoa Martínez, del club Indarra Vital, ha logrado con 21 años su primer torneo absoluto vasco, tras levantar un total de 182 kilos

MIREN PÉREZ

Garoa Martínez, haltera del Club Indarra Vital, ha conseguido, con tan solo 21 años, el primer puesto en el Campeonato absoluto de Euskadi en la categoría de hasta 64 kilos. La deportista consiguió levantar un total de 182 kilos. Se trata de un eslabón más en una carrera llena de éxitos. Y es que ya en 2017 participó por primera vez en el torneo vasco junior y se hizo con su primera victoria. Ese mismo año, logró el tercer puesto en el junior nacional y el segundo en el Campeonato Universitario. «No había conseguido nada en el absoluto hasta este año y estoy muy orgullosa con los resultados obtenidos. Todavía no me lo creo». Su rendimiento en el absoluto nacional también ha mejorado respecto al año pasado. Ha repetido con el bronce en la prueba de dos tiempos y ha obtenido una nueva medalla de plata en el total.

Martínez, de la localidad vizcaína de Bermeo, aunque reside en Vitoria desde hace cuatro años, todavía no es consciente de las buenas noticias que está recibiendo tras su triunfo. «Tengo un montón de cosas en la cabeza y tengo que priorizar qué es lo que quiero hacer», reconoce la haltera que trabaja, estudia y entrena a la vez.

Esta semana la han citado para asistir con la selección Española a León. El encuentro consiste en dos semanas de entrenamientos en un gimnasio de alto rendimiento para prepararse y valorar quienes asistirán al Europeo que se celebrará en octubre en Bucarest. «Tengo claro que no puedo dejarlo pasar. Una oportunidad así no se presenta todos los días», declara la haltera, que en las últimas semanas no para de pensar en cómo compaginar su pasión con el trabajo y los estudios. Será la primera vez que asista a un campeonato internacional si consigue superar las pruebas de selección. La joven deportista reconoce que hay mucha calidad en la categoría femenina y que la competencia es bastante dura, sobre todo a nivel internacional.

Deportista por naturaleza

Con tan solo dos años de recorrido en el mundo del levantamiento de pesas, ha evolucionado de forma rápida y los resultados son cada vez mejores. «Mi objetivo es asistir al Europeo, aunque entiendo que lo tendré difícil», reconoce.

Su madre ha sido la persona que desde pequeña le ha inculcado los valores positivos del deporte. Martínez aún se acuerda de cuando empezó a los ocho años jugando a balonmano. Dos más tarde decidió que necesitaba un cambio y empezó a hacer judo. El próximo paso que dio la joven bermeotarra fue compaginar las artes marciales con la gimnasia rítmica. «Aunque mi madre no estaba muy de acuerdo con esa decisión», dice entre risas.

Después de cinco intensos años practicando este deporte, llegó la primera lesión para Garoa Martínez. A mitad de temporada tuvo que retirarse de la gimnasia debido a una intervención quirúrgica. Cuando logró recuperarse, se le presentaron nuevas oportunidades. Se apuntó a un gimnasio de Bermeo para poder ejercitar la musculatura. Era un deporte que llevaba tiempo intentando probar, pero que no podía practicarlo por no tener la edad suficiente para acceder al centro. Cuando se mudó a Vitoria para estudiar Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, se acercó por primera vez el Crossfit.

Tras una operación se apuntó a un gimnasio para poder ejercitar la musculatura. Era un deporte que le llamaba la atención pero por edad no había podido practicarlo antes

En una de las sesiones en el gimnasio conoció a su actual entrenador Iñigo Ruiz de Azua, que acudió al centro para impartir una sesión de halterofilia. Al finalizar el entrenamiento tuvo claro que se quería dedicar a ese deporte. Hace ya dos años desde entonces. «Me considero afortunada. Todavía no he tenido ningún susto. Sin embargo, creo que debería dedicarle más tiempo a los calentamientos», asegura Martínez, que dice quejarse de un leve dolor lumbar.

«La parte negativa que puedo encontrarle a este deporte es el desembolso económico que supone. Solamente con las tasas del gimnasio cada mes, ya te dejas mínimo cien euros», se queja la haltera, que quiere disfrutar durante muchos años más de la halterofilia.