Coaching deportivo

«La capacidad de mirarnos y abrazarnos es la base de la fortaleza mental»

Iciar García Peña es consultora deportiva y triatleta popular /IGOR MARTÍN
Iciar García Peña es consultora deportiva y triatleta popular / IGOR MARTÍN

Las jornadas «Referentes», impulsadas por la Diputación Foral de Álava, abordarán el aspecto psicológico del deporte

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Iciar García Peña (Vitoria, 1966) es consultora deportiva y deportista. Con más de 16 maratones en sus piernas y desde hace unos años enfocada en el triatlón, esta licenciada en Filología Románica dirigió su vida profesional al asesoramiento emocional dirigido a deportistas. Esta tarde (Federaciones deportivas de Álava, 19:00 horas) ofrecerá una charla junto con la atleta Elena Loyo y la ciclista Lourdes Oyarbide, enmarcada dentro de las Jornadas Referentes, impulsadas por la Diputación Foral de Álava, donde abordará el poder de la mente en deportes individuales y la poca distancia que existe entre el éxito y el fracaso.

-¿Cómo llega una filóloga a la consultoría deportiva o coaching deportivo?

-Siempre he trabajado en la empresa. Mi gran pasión es el deporte y traté de unir esa parte de la consultoría con el deporte. Y empecé a enfocarme ahí y es lo que me da sentido en la vida.

-¿Es una moda el coaching deportivo o una necesidad?

-Te diré que los deportistas prefieren guardar su intimidad y no hacer público que trabajan con especialistas. Pero al final, todos necesitamos que nos escuchen, los deportistas también. Es verdad que todo esto está emergiendo. Entiendo que cuando todo esto se democratice y la gente no tenga pudor a expresar sus debilidades en el mundo deportivo y que las están resolviendo, será más fácil. Al fin y al cabo, esto es entrenar la mente y las emociones. Pero parece que nos hace más vulnerables o no está aún bien visto mostrar nuestra debilidad y la tendencia es mostrar todos los éxitos y lo felices que somos.

-¿Es más fácil empatizar para usted que también es deportista?

-Seguramente. El deporte ha formado parte de mi vida siempre. En los últimos años, más en la medida que mis tres hijos ya se han hecho mayores. El mundo del triatlón forma parte de mi vida, antes los maratones. Sé lo que se necesita para preparar las pruebas, el sacrificio, el sufrimiento durante la competición. Soy capaz de ponerme en el lugar del otro.

-En la conferencia de esta tarde abordará el poder de la mente en deportistas individuales como el atletismo o ciclismo junto con referentes como Elena Loyo o Lourdes Oyarbide

-Las admiro mucho. Ellas son el ejemplo del trabajo y el tesón para llegar al profesionalismo. Para mí dentro del deporte, la fortaleza mental la entiendo como la capacidad que tenemos de darnos cuenta de qué cosas nos están limitando y ser capaces de gestionarlo. Una de las bases de esa fortaleza mental es cómo nos valoramos. La capacidad de abrazarnos, tanto si no conseguimos buenos resultados como si los logramos. Es decir, no definirnos por nuestros resultados porque somos mucho más que unos números o una marca. Esta capacidad de mirarnos y abrazarnos es la base de la fortaleza mental.

-Sin embargo, los resultados mandan ¿es mayor esa exigencia en las mujeres?

-Elena Loyo y Lourdes Oyarbide han logrado objetivos gracias a su trabajo. Prefiero hablar de seres humanos que son capaces de gestionar esos pensamientos y emociones. Son deportistas que se conocen mucho, que han hecho esa mirada hacia el interior, saben sus momentos de debilidad y son capaces de superarlos, de no ver el resultado como un límite, sino que extraen experiencias de aprendizaje. Es gente con objetivos claros, con esa capacidad de poder decidir en un instante, buscar alternativas, crear posibilidades y que se apoya en grupos que les da energía.

-¿Las mujeres en el deporte han dado un paso definitivo?

-Lo que sí creo es que se han roto los estereotipos que marcaban que el deporte estaba más dirigido al hombre que era el que lo practicaba. Las mujeres no hemos tenido tantas oportunidades. Estoy feliz. Y no creo que sea una moda, sino un cambio de mentalidad. En el contexto deportivo no hay edad, ni razas, ni diferencias entre hombres y mujeres. Así lo entiendo yo. El deporte es emoción, capacidad, superación. Fíjate en Nueva York una mujer ha terminado el maratón con 84 años y en Kona en el Ironman de Hawai compite una triatleta que es monja con más de 80 años. Esos son grandes referentes.

-¿Para usted la base fundamental es el grupo?

-Sin duda. El grupo es el que te ayuda a conseguir el resultado, sobre todo en deportes individuales. Es una manera de crear ilusiones, regenerar la motivación. Un grupo que pueden ser otros deportistas o tu propio entorno, como la familia, los amigos. Somos seres sociales.

-¿Qué es más complicado asimilar el fracaso o el éxito?

-Depende. Hay casos de personas que no han sabido focalizar ese éxito y gente que de un fracaso ha sacado cosas positivas, ha creído que su identidad estaba ahí y se deprime. Por eso insisto en la importancia de valorarnos por otras cosas no solamente por nuestras medallas o 'likes' en Facebook. Somos mucho más que todo eso.