El camino hacia la igualdad lo dicta el rugby

La selección inglesa femenina se proclamó campeona del Seis Naciones el mes pasado. /WEBENGLAND RUGBY
La selección inglesa femenina se proclamó campeona del Seis Naciones el mes pasado. / WEBENGLAND RUGBY

El Athletic y otros clubes avanzan a través de una senda recorrida internacionalmente por el deporte del balón ovalado

Javier Muñoz
JAVIER MUÑOZ

Los tiempos están cambiando, se leía en un tuit de FIFA cuando las leonas del Athletic, después de haber establecido un récord internacional de espectadores en San Mamés ante el Atlético en Copa (48.121), volvieron a congregar a 25.000 personas al recibir al Levante en la Liga Iberdrola. Pero no es un fenómeno exclusivo del fútbol. El rugby avanza en en equiparación de sexos desde hace tiempo y ha encontrado una herramienta para ello en el Seis Naciones, cuyo calendario femenino se hizo coincidir con el masculino y no deja de ganar adeptos.

Si en 2007, la asistencia a un Inglaterra-Escocia femenino de ese torneo apenas atrajo a 250 personas, en marzo pasado el Inglaterra-Italia congregó en el Sandy Park de Exeter a más de 10.000. Y otras 6.000 asistieron ese mes al Irlanda-Francia en el Energia Park de Dublín. El salto que ha dado y sigue dando el deporte del balón ovalado en materia de igualdad lo subraya un reportaje de Mike Pearce colgado en la web de la revista 'El rugby que se lee', en el que se alude a un «crecimiento sostenido» internacional que las federaciones intentan «capitalizar» y trasciende el Seis Naciones. Un Francia-Nueva Zelanda femenino congregó en noviembre pasado a 17.000 espectadores en Grenoble, afluencia que dejó atrás a las 13.000 que asistieron al Inglaterra-Nueva Zelanda de la final del Mundial femenino de 2010, disputado en Londres.

Capitanas de la pasada edición del torneo Seis Naciones.
Capitanas de la pasada edición del torneo Seis Naciones. / E. C.

No son grandes cifras si se comparan con el tirón de las selecciones masculinas, pero señalan un camino para llegar a otras audiencias y atraer jugosos patrocinios; una senda cuyos hitos se parecen a lo que se está viendo en España con la Liga Iberdrola de fútbol; sobre todo, desde que el Athletic volvió a llevar a sus jugadoras a La Catedral ante el Atlético y enseguida fue imitado por el club colochonero y la Juventus.

Sin embargo, sobre el rugby ya sobrevolaban las tres ideas acerca de la igualdad que sobre todo el Athletic ha puesto sobre la mesa: el concepto de récord de público en torneos de mujeres, el acceso de estas a estadios reservados a equipos masculinos y el avance del profesionalismo entre las deportistas, un proceso parejo a la creciente atención mediática que ellas despiertan y que se aprecia, por poner un ejemplo, en la cobertura audiovisual que reciben las internacionales del XV francés en su país y en cómo medios generalistas les dedican reportajes de interés humano.

La federación gala y la inglesa hacen rotar a sus selecciones femeninas por los estadios para crear afición y los llevan a 'templos' del balón ovalado antaño reservados a las selecciones masculinas (el rugby de clubes tiene lugar en campos más pequeños). Las jugadoras de Gales ya han disputado el Seis Naciones en el Millennium de Cardiff y no es extraño en las islas británicas que se abra un campo para disputar dos choques estelares la misma tarde, uno de hombres y otro de mujeres. Ese programa doble se pudo ver el pasado 16 de marzo en el emblemático Twickenham de Londres, donde Inglaterra derrotó a Escocia dentro del Seis Naciones masculino, la Calcutta Cup, y a continuación el XV de la Rosa femenino apabulló a las mismas rivales, llevándose el torneo y el Grand Slam.

A jornada completa

Si algo distingue a las integrantes de esa intratable selección inglesa es que tienen contratos a jornada completa. Cobran entre 14.000 y 28.000 libras al año (16.168 y 33.337 euros) y una cantidad extra por partido jugado. Nada que ver, es cierto, con lo que se embolsan los miembros la selección masculina: 23.000 libras (26.562 euros) por cada encuentro, pero es un inicio. También Nueva Zelanda ha hecho contratos a sus seleccionadas, y Francia las tiene a tiempo parcial.

Las integrantes de la selección inglesa cobran entre 14.000 y 28.000 libras, más un extra por partido jugado. En Nueva Zelanda les han hecho contratos y en Francia las tienen a tiempo parcial

Las integrantes de la selección inglesa cobran entre 14.000 y 28.000 libras, más un extra por partido jugado. En Nueva Zelanda les han hecho contratos y en Francia las tienen a tiempo parcial

En el ascenso de las competidoras inglesas ha sido determinante la aparición de la liga femenina Tyrrells Premier en Inglaterra en 2017, en la que la federación ha invertido 2,4 millones de libras (2,7 millones de euros) para un periodo de tres años. Aunque la mayoría de jugadoras de los diez equipos de ese torneo no tienen sueldo –la liga francesa también es amateur– se han arbitrado compensaciones, incluido un fondo de previsión.

Una de las jugadoras que disputa la liga inglesa tratando de defender el balón.
Una de las jugadoras que disputa la liga inglesa tratando de defender el balón. / HARLEQUINS WOMEN

Un club que sobresale en la Tyrrells Premier son los Harlequins, del distrito de Twickenham de Londres, que tiene quince jugadoras internacionales en sus filas (siete de Inglaterra y el resto de Escocia, Irlanda, Suecia, EE UU, Australia y República Checa). Son la punta de lanza de las Harlequins Ladies and Girls Rugby, y el 27 de abril jugarán por el título de liga en Northampton contra Saracens Women (otro importante club que tiene también equipo femenino). Si algo no han olvidado las Harlequins Ladies es de informar en su web de que ellas ostentan el récord de asistencia a un partido de rugby de clubes femeninos (4.545 espectadores). Una melodía que suena sobre todo en Lezama, pero también en otros campos en los que las cifras de asistentes no son tan abultadas como cuando dan el salto, en partidos puntuales, a los estadios reservados 'para ellos'.