Marcha nórdica

Arantxa Pinedo revalida su primer puesto en el ranking nacional

Arantxa Pinedo entrena en las inmediaciones de Olárizu, en Vitoria./Rafa Gutiérrez
Arantxa Pinedo entrena en las inmediaciones de Olárizu, en Vitoria. / Rafa Gutiérrez

La alavesa, una de las referentes de la marcha nórdica en España, reivindica esta disciplina por ser saludable y apta para todas las edades

M. VARGAS

Hace ocho años que Arantxa Pinedo descubrió la marcha nórdica «como una actividad deportiva saludable». Pero, poco a poco se dio cuenta de que tenía cualidades para esta disciplina, que hasta hace escasamente tres años, no había sido reconocida como deporte oficial por la Federación Española de Montaña.

Fue entonces cuando el club Hazten, de Vitoria, formó un equipo y comenzó a competir. Y así Arantxa empezó a destacar entre el resto. «Me salió el espíritu competitivo», admite esta alavesa que lleva dos años como la primera mujer en el ranking nacional de marcha nórdica.

«Quiero dar el salto internacional y compararme con otras chicas a nivel europeo»

Desde marzo hasta noviembre, el circuito nacional cubre unas ocho pruebas puntuables. Y en todas ellas ha vencido Arantxa, excepto en la del campeonato de España, celebrado en Mallorca, el 12 de octubre, donde se impuso su máxima rival, la andaluza Sonia Miras.

El otro título en juego, la Copa de España, comprende tres carreras y en este caso el trofeo ha sido para Arantxa los dos últimos años.

Con la temporada concluida, Arantxa Pinedo ya piensa en sus objetivos para la próxima temporada que comenzará en Sevilla y terminará en Ceuta. «Intentaré volver a ganarlo todo y seguir siendo la primera del ránking. Pero va a ser duro porque cada año hay más nivel».

A ello se une otro reto personal que es dar el salto internacional. «Quiero probarme y compararme con otras chicas a nivel europeo». De hecho, Francia, Italia y Alemania son algunos de los países donde más competiciones se organizan.

Igualdad en las distancias

Las pruebas de marcha nórdica pueden ser lineales o circulares y casi siempre son en terreno de pista y nunca más del 20% de asfalto. Las distancias varían entre los 10 y los 18 kilómetros y la mayoría de las veces cuentan con un desnivel de unos 200 metros. «Se trata de hacer el recorrido en el menor tiempo posible, pero con la mejor técnica», apunta la campeona alavesa, que también admite que se requiere concentración para no cometer errores y tener buen fondo. «De nada te sirve ir muy rápido si luego te van a penalizar».

En España las carreras son mixtas, algo que no ocurre en Italia donde si la distancia masculina es de 10 kilómetros, en la categoría femenina es de 5. «Es algo que no entiendo. A mi me gusta hacer el mismo recorrido que un chico», indica Arantxa.

Actividad saludable

Además de entrenar para competir, Arantxa Pinedo obtuvo el año pasado el título de instructora por la escuela Fittrek, de la mano de Karlos Durán, master instructor de marcha nórdica e impulsor del club Hazten. Arantxa es la preparadora de varios grupos a los que asisten más mujeres que hombres. «Creo que los chicos se piensan que con esta actividad no se hace deporte, se creen que es simplemente salir a pasear». Un pensamiento equivocado porque, según Arantxa «se ejercita el 90% de los músculos del cuerpo y trabajamos tanto la parte inferior como el tren superior. Los bastones se utilizan activamente, nos impulsamos con ellos y andamos más rápido, pero trabajando bíceps y tríceps».

«Los chicos se piensan que con esta actividad no se hace deporte, se creen que es simplemente salir a pasear»

De hecho, los beneficios de esta práctica deportiva son numerosos. «Se corrige la postura, andamos más erguidos, reducimos la presión en las articulaciones y mejoramos la coordinación. Es apto para todas las edades y se practica al aire libre. Y de material únicamente necesitamos unos bastones y zapatillas cómodas», resume Pinedo.

«Es tan saludable esta actividad, que en Alemania los médicos de la seguridad social recetan la práctica de marcha nórdica». Y lo dice una campeona.

De Finlandia a Vitoria

El origen de la marcha nórdica se remonta a los años 30 del siglo XX de la mano del equipo nacional finlandés de esquí nórdico. Sus entrenamientos estivales simulaban a las actividades invernales para no perder ni la preparación física ni la técnica de los bastones. Y precisamente es la técnica lo más importante para realizar correctamente la marcha nórdica.

«El codo debe pasar del torso, la mano de atrás superar la cadera, el bastón hay que clavarlo en medio de los dos pies y siempre con la espalda recta. Todo ello completamente coordinado», indica Arantxa Pinedo. En la competición, los jueces miran con detenimiento a cada atleta. «Si vas descoordinada o no pasas la mano de la cadera te sacan una tarjeta blanca, que es un aviso». Si la participante reincide en la falta, comienzan las penalizaciones que se traducen en ir restando tiempo. «Pero sobre todo, está totalmente prohibido correr». Supone tarjeta roja y expulsión.