Zarpazo al liderato de las Gloriosas

Laura Berezo en un momento del partido. /@SDEibar
Laura Berezo en un momento del partido. / @SDEibar

Los goles de Naia y Alexia, ambos en la segunda parte, colocan al Alavés en el liderato en solitario y le impulsan hacia el 'play-off'

Jon Aroca
JON AROCA

El Alavés Gloriosas hizo ayer lo que tenía que hacer: seguir ganando. Tan sencillo en el planteamiento como complicado en la ejecución. Dio un zarpazo a la clasificación en el momento preciso y ante el rival adecuado. Para quedarse sólo en cabeza y convertirse en el indiscutible favorito en la lucha por el 'play-off' de ascenso a Liga Iberdola.

Su victoria en casa del Eibar por 0-2 pone ya sobre números lo que las Gloriosas llevaban meses demostrando. Nadie es capaz de mantener el ritmo con el que guían el grupo desde ya hace más de seis meses. Imparables en ataque -sólo el Athletic B marca más- e insuperables en defensa -con sólo 8 goles en contra-, sus números son los de un equipo candidato a todo. Hasta ayer compartían con el Eibar el privilegio de ser los únicos dos conjuntos del grupo que no conocían la derrota. Naia Vallejo y Alexia se encargaron de dejar solas a las albiazules. Con la victoria de ayer lograron, además, confirmar su ascenso a Primera B.

0 Eibar

Cris; Adriana, Gantxegi (Nahia, min. 81), Alaitz, Areitio (Marta, min. 81); Titay, Arene, Honoka (Michi, min. 59), Leyre; Irantzu (Katta, min. 85), Idoia.

2 Alavés

Neike; Berezo, Vera, Spiazzi, Maitane; Tomi, Emma (Hartard, min. 93), Alba (Cube, min. 90); Ane Miren, Naia Vallejo (Alexia, min. 82), Sanadri (Mery, min. 92).

Goles:
0-1, min. 76, Naia Vallejo. 0-2, min. 87, Alexia.
Árbitro:
Mateos. Amonestó a la local Gantxegi (min. 37)

Su triunfo se cimentó en varios de los principios fundamentales sobre los que se construye el equipo de Joseba Basarrate. El primero es la velocidad. El Alavés sabe correr. Y corre mucho. Si las albiazules se ven con metros por delante pueden ser letales. Ayer lo fueron. Ane Miren y Naia ocuparon los extremos en Unbe, pero cualquier jugadora asimila y pone sobre el césped en segundos la idea. Naia aprovechó un servicio de Alba en el 76 para batir con el exterior a Cris. Alexia, que salió por ella en el 82, recogió otro servicio de la '11' albiazul para sentenciar el choque en el tiempo de descuento. Aunque todavía algo renqueante, Alba manejó con mucho criterio la sala de máquinas albiazul. Sus dos asistencias tienen un valor incalculable.

El segundo principio del libro de estilo albiazul es la defensa. Sólo el Athletic B les ha marcado más de un tanto esta temporada. Ayer tenían un máster y lo superaron con nota. Únicamente a balón parado generó verdadero peligro el Eibar, ahogado por la buena defensa de toda la zaga albiazul, liderada por Vera y Karen Spiazzi, pareja de centrales ayer. No sufrir pasaba por cerrar las líneas de pase del equipo armero, más peligroso por dentro que por fuera.

No encontró espacios el Eibar. Y cuando consiguió abrirlos se topó con Neike. La guardameta albiazul, habituada al rol de tercera portera, emergió ayer en su debut esta temporada para mantener a cero la meta albiazul. En la primera parte una brillante intervención suya evitó el tanto de Irantzu.

Los palos hablan

Arrancó algo mejor el Eibar, impulsado por el calor de su público, que dio color a un Unbe que también tuvo toques albiazules. Pero poco tardó el Alavés en hacerse con el control del balón. El centro del campo albiazul, con Alba y Emma otra vez titulares junto a Tomi, movió bien el balón durante esos primeros compases. Hasta que mediada la primera parte el Eibar recuperó el control de la posesión. Pero no fueron ellas sino Ane Miren la que estuvo más cerca del tanto, que sólo evitó el travesaño en una falta. Antes del descanso el Eibar también la tuvo, pero otra vez la madera frustró sus intenciones.

Se sintió más cómodo el Alavés en la segunda parte sin el balón, y esperó al Eibar para desplegarse al contragolpe. Las armeras frecuentaron más el área albiazul, pero sus disparos se quedaron más en tímidos intentos que en firmes ocasiones. Tampoco el Alavés estuvo particularmente preciso en esa fase del partido y le costó mantener la posesión. La presión armera cortocircuitó el centro del campo albiazul, que se vio obligado a arriesgarse en la conducción.

Pero en el momento decisivo Alba vio a Naia inusualmente sola y no dudó en filtrar un balón que puede valer un 'play-off'. Sólo tuvo que aguantar el Alavés el arreón armero para mantenerse por delante y sentenciar el partido, ya con mucho espacio por delante para correr. Un triunfo con un valor colosal en lo numérico y no menos grande en lo psicológico. Le quedan ocho finales por delante al Alavés para poner el broche. La primera, la más difícil, ya la ha conquistado.