«Me siento más valorada en tres semanas en Alemania que en 30 años en España»

La preparadora alavesa encara una nueva etapa en Alemania, tras dos décadas en León. /TWITTER
La preparadora alavesa encara una nueva etapa en Alemania, tras dos décadas en León. / TWITTER

La entrenadora alavesa Isabel Fernández ficha por el USC Freiburg, para recuperar la pasión que siempre ha sentido por el baloncesto

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Isabel Fernández (Vitoria, 1972), más conocida como 'Moses', ha decidido emigrar a Alemania. La entrenadora vitoriana, con 20 años de trayectoria en el club Aros León, cambia de vida y se enrola en el Eisvögel USC Freiburg donde se dedicará al proyecto femenino del club. Asume la parte deportiva y técnica y formará a entrenadores. La necesidad de reciclarse y mantener la ilusión por el baloncesto le han empujado a emprender un nuevo proyecto profesional lejos de España.

Con solo 16 años, Isabel Fernández ya supo que su vocación por entrenar se convertiría en su modo de vida cuando fue ayudante en la selección de Álava del añorado José Luis Espizua 'Fofo'. Transgresora y pionera, unas gafas para jugar le adjudicaron el apodo por el que todo el mundo del baloncesto le conoce 'Moses'. Tras marcar un estilo en los clubes de su ciudad como La Blanca o Gasteiz emigró a Oviedo, Salamanca y Burgos, donde jugó a un alto nivel, aunque nunca en la máxima categoría.

Enamorada de este deporte, en 1998 inició un camino en el Aros de León donde se afincó durante 20 años. Cinco fases de ascenso, cuatro de ellas consecutivas en los últimos años, y un estilo propio de trabajo en cantera le crearon un prestigio nacional.

El cansancio ha sido uno de los motivos de hacer la maleta para marcharse a Alemania. Y encontrar acomodo en Friburgo. «He decidido resetearme e irme a un país donde en tres semanas me he sentido más reconocida que en 30 años en España», dice sin pelos en la lengua.

Parecería que hay resentimiento en sus palabras, pero quizás el hastío. Lo de siempre es lo que ha empujado a esta vitoriana a seguir sintiendo que el baloncesto le apasiona. Su fichaje por el Eisvögel USC Freiburg obedece a una nueva metodología de trabajo más acorde con su concepto de los nuevos tiempos. «Vamos a hacer algo que en Estados Unidos se hace y que en Europa se empieza a hacer. En España no existe aún ese concepto que es el de entrenadores asociados, es decir, entrenadores que llevan el equipo, pero cada uno en una parcela. En mi caso, yo llevaré la defensa y mi compañera Hanna el ataque. Es algo que el club quiere instaurar para ser únicos en Alemania. En León ya empezamos a hacerlo», explica con entusiasmo. Es el rol que Sergio Scariolo, por ejemplo, ha tenido en los Toronto Raptors.

«Vamos a hacer algo que en España todavía no existe, el concepto de entrenadores asociados. Yo llevaré la defensa y mi compañera el ataque» nueva metodología

Recién estrenada en el cargo, el trabajo se ha iniciado de manera satisfactoria. Porque de la experiencia de 30 años en los banquillos, la esencia de 'Moses' sigue siendo su cuidado y mimo por las jugadoras más jóvenes y la formación.

«Vamos a intentar hacer más grande el club, pero con un modelo diferente. Es un club mixto, pero nosotras nos encargamos de la parte femenina y entrenadores del femenino. Es gente joven que quiere prepararse, formarse. Si yo puedo aportar mi pequeña locura de sangre latina y 30 años de experiencia me voy a volver a sentir realizada, porque en los últimos años estaba perdiendo la ilusión por entrenar», confiesa la alavesa que no esconde su crítica al mundo de los entrenadores.

«Nosotros los españoles creemos que lo sabemos todo. Con esto de las redes sociales me da mucha pereza el baloncesto español. El ambiente de los entrenadores, lo poco corporativos que somos. Mi crítica no va hacia la Federación o el baloncesto español. Hablo de la gente que vende todo en Twitter. Aquí juegan las jugadoras, pero somos un país de ponernos medallas todos», sentencia.

Recuerdos de Landázuri

A pesar de la distancia, asegura que «seguiré custodiando el nuevo proyecto del Aros en León en Liga femenina 2 porque me debo a unos patrocinadores como Hijolusa que se han convertido en amigos y quiero ayudarles». La misma distancia le sirve para reconocer el valor del proyecto del equipo de su ciudad, un Araski que «tiene un gran mérito y una entrenadora reconocida como Made Urieta que viene de lograr un oro con la selección española. Espero que se reconozca eso que no está al alcance de muchos».

La entrenadora gasteiztarra confiesa que cuando se termine la ilusión y motivación por el baloncesto se dedicará a otra cosa. Aunque su ahora le sitúa en Friburgo, sabe que siempre estará Vitoria esperando su regreso «donde está mi familia que es el motor de mi vida».

Una confesión que no esconde mientras su discurso se impregna de recuerdos, aquellos del viejo Landázuri «donde el bote del balón y el chirriar de las zapatillas son sonidos únicos, los de un pabellón mítico. Para mí, el mejor de los que he pisado jamás», concluye con emoción en su voz.