Baloncesto

Nerea Hermosa: «Ganar un bronce mundial libera tanta adrenalina que nunca lo olvidas»

Nerea Hermosa muestra la medalla de bronce conquistada en Tailandia. /E.C.
Nerea Hermosa muestra la medalla de bronce conquistada en Tailandia. / E.C.

La jugadora alavesa, de vuelta en Bernedo con su medalla sub'19, disfruta de un merecido descanso antes de embarcarse en su aventura americana

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Nerea Hermosa vive con intensidad un verano plagado de compromisos. Después del Europeo sub'18, tuvo como premio el Mundial sub'19 celebrado en Tailandia, en el que saboreó el bronce. Un éxito celebrado por el combinado de Fabián Téllez y por la alavesa que, ya en Bernedo, descansará dos semanas antes de su próximo objetivo, EE UU. Allí estudiará y compaginará el baloncesto. Con solo 18 años y 196 centímetros, está llamada a comandar la nueva generación que empieza a dar muestras de ser un relevo de garantías. Aún con cierto cansancio en su rostro, atiende con amabilidad a EL CORREO.

–¿A qué sabe el bronce del Mundial sub'19?

–Sabe muy bien. Es la recompensa a todo el trabajo de equipo, y un premio al esfuerzo de toda la temporada. Aunque lo celebramos mucho, con el paso de los días lo valoro aún más, porque no es fácil conseguir una medalla en un Mundial.

–Venía del Europeo sub'18 y, con un año menos, acudió a la sub'19 sabiendo que su rol sería secundario.

–Lo tenía claro. Sabía que Lola Pendande era la pívot titular y que yo tenía el papel de ayudar al equipo en los minutos que estuviera en pista. Pero los he aprovechado bien y los entrenadores han estado muy contentos. Fabián Téllez habló con las tres jugadoras que fuimos con un año menos y nos dijo que estaba muy satisfecho, y que por eso estábamos en esa selección. Nos consideraba importantes.

–El duelo por el bronce ante Bélgica fue emocionante. ¿Lo vio perdido?

–Empezamos mal, con un parcial 9-0. Pero supimos darle la vuelta. Todo el campeonato había ido bien, no habíamos vivido una situación de remontar. Supimos sobreponernos. Se notó en la celebración, que fue muy emocionante. Conseguir una medalla en un Mundial es muy difícil. Ese momento no lo olvidaremos, liberas pura adrenalina. Con los días, me acuerdo de toda la gente que me apoya, de mi familia, amigos, técnicos.

–Este éxito significa que el relevo está garantizado.

–España tiene un bloque compacto desde hace muchos años. Posee aún jugadoras jóvenes, pero comparada con otras selecciones, sube la edad. Pensar en ello es pronto.

–Ahora descansa en Bernedo, pero ¿piensa ya en EE UU?

–Es el lugar de vacaciones, nuestro pueblo. Ahora toca estar con mi familia, mis amigos, disfrutar de las fiestas de La Blanca, que me apetecen un montón. Llevo más de 40 días fuera de casa, y estoy cansada. Quizás mentalmente me apetece desconectar unos días de baloncesto. Claro que pienso en ello, pero aún no me hago a la idea. Sé que es lo que quiero y voy a pelear por que todo salga bien. Voy muy motivada.

«Jugadoras más fuertes»

–Va a la Universidad de Georgia Tech para jugar en la máxima liga ACC y estudiar. ¿Qué se va a encontrar?

–Lo iré descubriendo. Quiero estudiar alguna ingeniería, o diseño industrial. Y respecto al baloncesto, somos varias jugadoras nuevas, que la liga es muy física y exigente. Primero tendré que aterrizar. Es uno de los tres mejores equipos de la ACC en División 1, aunque el año pasado las cosas no fueron bien.

–Mide 196 centímetros. ¿Seguirá jugando de cinco?

–En la División 1 hay muchas ligas y la ACC es la mejor. Es un baloncesto muy físico, y en mi puesto me encontraré con jugadores más fuertes que yo. Quizás pueda jugar de cuatro. Lo iremos viendo. También habrá que ser metódica con la alimentación, y el trabajo físico, con muchas horas de gimnasio. Seguro que no me aburro entre estudios y baloncesto.

–¿Le preocupa algo?

–Estoy expectante. Sé que me voy a adaptar. Llevo desde los 14 años en Barcelona, estoy acostumbrada a vivir lejos de la familia. Es una decisión que creo que es la mejor para seguir evolucionando.

–¿La veremos de regreso a España como profesional?

–Ufff. No sé qué va a ser de mi futuro. Mi idea es estar los cuatro años en Estados Unidos y luego, ya veremos. Tengo claro que si las cosas no van bien, me vuelvo a casa.