María Asurmendi

«Necesito seguir motivada»

María Asurmendi, nueva jugadora del Araski, en uno de los partidos que disputó con la Selección Española. /E. C.
María Asurmendi, nueva jugadora del Araski, en uno de los partidos que disputó con la Selección Española. / E. C.

La base navarra, que ya sabe lo que es ganar títulos con el Perfumerías Avenida, aportará experiencia e intensidad al Araski

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

María Asurmendi (Pamplona, 1986) se ha convertido en el primer fichaje estrella para el Araski. La base navarra viene de cerrar su segunda etapa en el Perfumerías Avenida y el nivel de exigencia que ello supone. Cambia los títulos y jugar en Europa por un proyecto más modesto, pero ilusionante. Cerca de casa y de los suyos, quiere convertirse en la líder del conjunto vitoriano en su cuarta temporada en la Liga Femenina. Rápida, inteligente y generosa, será la prolongación de Made Urieta en pista. Asurmendi asume el reto de hacer crecer al club vitoriano.

–¿Qué le ha llevado a aceptar la oferta del Araski?

–Es un cambio de etapa. Otra experiencia totalmente distinta y como ya he dicho tras hacerse oficial mi incorporación, el proyecto del Araski es perfecto para mí. Llevan haciendo buenas temporadas en sus tres años en Liga Femenina y aunque es una entidad joven, cada año da un pasito más. Creo que me puedo adaptar perfectamente y puedo ayudar a que el club siga creciendo.

–¿Qué ha sido más importante para su decisión, Made Urieta o el proyecto como tal?

–Un poco todo. Me llamaba mucho este proyecto. De hecho, cada vez que venía a Vitoria a competir con otros equipos, el cariño ha sido tremendo y la afición por el baloncesto en Vitoria es importante. Se ha juntado todo, que es una ciudad que respira baloncesto, que hay una apuesta interesante por el femenino y, por supuesto, que está Made al frente. Es un cúmulo de circunstancias.

–Tras confirmar su salida del Perfumerías Avenida, las muestras de cariño han sido innumerables. ¿Se ha sentido más valorada como jugadora?

–Estoy muy sorprendida para bien. Son muchos años jugando a baloncesto y a lo largo de mi carrera no me puedo quejar porque siempre he sentido ese calor muy cerca. Pero es verdad que estos días tras despedirme del Avenida y confirmar que vengo al Araski, las muestras de cariño y los mensajes se han multiplicado y me han llegado mucho. Agradezco que me reconozcan como jugadora y también como persona.

–Va a pasar de pelear por títulos y jugar en Europa a luchar por la permanencia. ¿Cómo se cambia el chip?

–Siempre me he considerado una jugadora de equipo, guerrera y luchadora. De hecho, en la mayoría de años en mi carrera no he estado en conjuntos que aspiraran a títulos salvo en el Perfumerías Avenida que aspiraba a ganar todo y he tenido la suerte de conquistar títulos, pero soy capaz de adaptarme a todo. La carrera deportiva son etapas, he vivido una muy bonita en Salamanca, pero estoy dispuesta a vivir la pelea de sudar cada victoria y adaptarme a otros objetivos no tan ambiciosos, pero que lleguen a hacer grande a un club. Es bonito también.

Crecimiento del Araski

–Será una de las líderes del nuevo proyecto del Araski. ¿Qué le ha pedido Made Urieta?

–Todavía tengo una conversación pendiente con Made. Todo ha ido muy deprisa y no han pasado casi ni dos semanas del final de la liga y yo tenía la cabeza en la eliminatoria. Lo que me ha transmitido Made es que el club quiere seguir pasos hacia adelante. El Araski está asentado en Liga Femenina, han conseguido cosas bonitas como participar en play-off por el título y Copas de la Reina. El hecho de contribuir en ese crecimiento, para mí es un reto muy bonito.

–Después de tanto moverse por diferentes equipos, ¿le apetecía estar cerca de casa?

–Sinceramente, sí. Por supuesto, estar cerca de Pamplona y disfrutar de mi gente y de los míos es muy importante. A mi familia le encanta ver mis partidos y sé que están encantados de poder venir a Mendizorroza cada dos semanas. Sin darte cuenta, los años pasan y no he parado, con dos últimos años en Salamanca muy apasionantes. Por eso, sentirme cerca de casa o como en casa, me da esa pausa y tranquilidad que también necesitaba.

–Otro aliciente será ayudar a la formación de cantera en el Araski.

–Sí, es verdad. El que me conoce sabe que en los equipos en los que he estado intento ayudar a las jugadoras jóvenes y me encanta que pueda progresar esa gente joven que viene fresca. En ese sentido, el trabajo de cantera que hace el Araski es de admirar y es otra de las parcelas en las que me identifico. En lo que esté en mi mano, ayudaré en todo lo posible.

"En los equipos en los que he estado intento ayudar a las jóvenes jugadoras. Haré todo lo que esté en mi mano".

–¿Cómo se vive el alto nivel de exigencia de un equipo 'top' como el Avenida?

–Reconozco que no estaba acostumbrada. Es cierto que el Avenida está hecho para ganar, para competir en dos campeonatos como son liga y Europa y la exigencia física y mental es muy diferentes a lo que había vivido anteriormente. Se viaja mucho, son muchos partidos y tienes esa presión de ganar, no sé si siempre, pero casi siempre. Es un club que por un lado te da la oportunidad de vivir esas cosas, aunque por otro te obliga a ser fuerte física y psicológicamente.

El plan B, siempre presente

–¿Ha sido un drama no revalidar el título de Liga?

–Es deporte. La dinámica del equipo en liga había sido muy buena. Llegábamos a la final contra el Girona tras haber hecho una muy buena semifinal ante el Valencia Basket, pero en la final no estuvimos al nivel que exigía y es cierto que ellas hicieron dos grandes partidos y fueron justas vencedoras. Siempre duele perder una final, pero en el club se era consciente de que se sumaban muchos títulos seguidos y que hay que saber perder.

En las filas del Perfumerías Avenida, en un partido de la Euroliga femenina.
En las filas del Perfumerías Avenida, en un partido de la Euroliga femenina. / EFE

–¿Con 33 años es una jugadora profesional que vive o malvive del baloncesto?

–Yo no me puedo quejar. Soy una afortunada y así lo siento porque a día de hoy puedo vivir del baloncesto, pero no es algo que me vaya a resolver la vida. Es mi trabajo y forma de vida, una pasión de la que puedo disfrutar y ganarme la vida, pero no he descuidado mi plan B que fue formarme académicamente para el final de mi carrera deportiva que cada vez está más cerca. Estudié la carrera de Administración y dirección de empresas, también me he formado en Gestión deportiva y otras pequeñas formaciones. Me gustaría que mi futuro estuviera ligado al baloncesto o al deporte, pero ya veremos.

–¿Qué ha significado para usted ser internacional con la Selección Española?

–Si alguien me hubiese dicho cuando empecé que iba a debutar con esta selección, le habría dicho que estaba loco (risas). Primero porque hablamos de una selección que no ha dejado de cosechar éxitos y títulos internacionales, con un grupo compacto que apenas ha cambiado en los últimos años. Entonces, el hecho de haber podido debutar con esa selección y también con la de 3x3, para mí ha sido todo un sueño. Me siento muy afortunada de haber vivido todo esto.

–Se despidió en sus redes sociales de forma muy emotiva del Avenida. ¿Qué le ha quedado dentro y que puede ofrecer en Vitoria?

–No puedo sentir que me estanco o me quedo quieta. El momento físico y mental que tengo es de los mejores dentro de mi carrera deportiva. Quizás esa madurez me lleva a tener esas ganas de seguir compitiendo. Si no tengo ni pasión ni deseo por seguir jugando, no continuaría. Necesito retos, seguir motivada e involucrada en proyectos en los que crea firmemente y el Araski es el mejor sitio para mí.