Liga Dia

El Araski vuelve a sonreír

Izaskun García avanza tras superar la presión de la base serbia Aleksandra Stanacev./RAFA GUTIÉRREZ
Izaskun García avanza tras superar la presión de la base serbia Aleksandra Stanacev. / RAFA GUTIÉRREZ

Un excepcional primer cuarto es suficiente para superar al Quesos El Pastor y sumar la sexta victoria en la Liga

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Lo normal es que lo que bien empieza, bien acabe. Esta máxima se cumplió, por fin, para un mejorado Rpk Araski que regresó a su templo para brindar la sexta victoria a su público. El equipo vitoriano estrenó 2019 con nuevos bríos, con victoria ante el Quesos El Pastor y con una nueva jugadora que promete puntos. La sueca Binta Drammeh llegó y 'besó el santo' que diría el refrán. En casi 20 minutos, anotó 9 puntos con tres triples, capturó dos rebotes, repartió 2 asistencias y, sobre todo, dio sensaciones de estar más que integrada con solo tres entrenamientos con sus nuevas compañeras. Urieta pidió más y mejor a sus pupilas, y estas le regalaron un más que aceptable partido como mejor regalo de Reyes. Quizás sea mucho aventurarse, pero puede que incluso, la mitad de la salvación.

El primer cuarto ante el Zamarat volvió a ser impecable, casi perfecto, lo que demuestra que estas jugadoras tienen más talento del que muestran, o solo lo hacen entre bambalinas en cada entrenamiento. El ritmo vertiginoso de las vitorianas rompió en 10 minutos a las de Fran García. La base Izaskun García repartió juego para gozo de sus compañeras, sobre todo, Ariel Edwards que, con 19 puntos, volvió a ser la mejor en anotación. A la defensa perfecta en ayudas, el dominio de rebote acompañó el acierto, personificados en dos triples consecutivos de Brinta, rapidísima en ejecución y un 75 por ciento en acierto local. Cuando todo se pone de cara, todo fluye.

66 RPK Araski

Rpk Araski: García (7), Roberson (13), Pardo (7), Van den Adel (2) y Edwards (19) -cinco inicial-; Estebas (2), Vucurovic, Diallo (7) y Drammeh (9)

58 El Pastor

Quesos El Pastor: Stanacev (6), Alston (2), Nelson (8), Quevedo (11) y Lo (11) -cinco inicial-; López (8), Marcos, García (2) y Seda (10)

Parciales
25-11, 18-18 (43-29, al descanso), 17-15 y 6-14.
Árbitros
Morales, Zamora y González Zumajo.

Con 25-11 al cierre del primer acto, hasta el más pesimista sabía que el triunfo no se podía escapar. La rotación de Urieta no bajó las prestaciones, Roberson en su mejor versión con 13 puntos, fue la jugadora determinante, no solo en defensa, mientras que Umi Diallo aceptó el duelo con su alter ego Tamara Seda, para ser más competitiva en la pintura y sumar con su tiro letal de cinco metros. La máxima diferencia se fue a los 20 puntos (41-21), momento de desconexión hasta el descanso, con una reacción parcial de Quesos El Pastor comandada por Ainhoa López (43-29).

Exceso de confianza

Por experiencia, el exceso de confianza lleva a apreturas de última hora y este Araski, en situaciones de máxima urgencia, no se maneja bien, tal vez por inexperiencia. En un tercer cuarto algo insulso, con imprecisiones por ambos bandos, lo mejor fue el acierto triple y los buenos minutos de una excelsa Laura Pardo. La capitana sigue creciendo en su juego, y eso, con su 1,87 y siempre en inferioridad física tiene un doble mérito. Suyo fue el primero de los cuatro triples que anotó su equipo en un tercer cuarto donde contemporizar sin grandes alardes fue la decisión más sabia para evitar una reacción rival.

Con 30 minutos jugados, el temido cuarto llegó para las vitorianas. El último se saldaba con un inicio para olvidar, cinco minutos sin anotar y un parcial 0-5 (61-49). Un triple de Izaskun García tras un excelente ataque buscando a la vizcaína fuera de marca, fue celebrado con rabia. Las gasteiztarras sabían que ahí estaba medio partido (64-49). No mejoró el Araski con un parcial 5-14, pero sí fue capaz de manejar con prudencia los minutos finales, para evitar disgustos. Con bonus las alavesas, Quevedo castigó desde el tiro libre y Stanacev anulada por la defensa de García quiso buscar penetraciones con faltas, pero todo llegó demasiado tarde.

El Araski amarró convenientemente su sexta victoria para hacerla suya por méritos contraídos (66-58). Nunca una victoria tuvo tanto valor añadido: romper una mala racha de 4 derrotas, superar a un rival directo, ganar el average y dar una bocanada de confianza para lo que queda por venir. Así sí, Araski.