El Araski se resigna ante un gran rival

Las jugadoras del Araski hacen piña en el centro de la cancha una vez concluido el partido y la temporada./Blanca Castillo
Las jugadoras del Araski hacen piña en el centro de la cancha una vez concluido el partido y la temporada. / Blanca Castillo

La jugadora Laia Palau pone la magia en Mendizorroza para conducir al Girona a semifinales

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Ni la derrota ante el Girona pudo enturbiar un fin de temporada excelente para el Rpk Araski. Los pronósticos en la eliminatoria se cumplieron y las gerundenses, comandadas por una excelsa Laia Palau, pusieron la guinda con un gran baloncesto, demostrando que son serias aspirantes al título.

No hubo concesiones en ningún momento. El técnico Eric Suris tuvo claro qué hacer para desarmar a las vitorianas. Para ello, la defensa sobre Ariel Edwards marcaría el devenir del partido. La de Nueva York se fue con solo 6 puntos. La producción ofensiva de las de Urieta se vio muy resentida con 41 puntos en total. Solo hasta el 10-10 el equilibrio fue real, pero para entonces, la checa Reisingerova impuso su ley con 6 puntos consecutivos. Imparable y casi indefendible, tanto Diallo como Pardo sufrieron mucho. Pero fue la americana Hampton, potente físicamente y una líder con galones quien rompió el choque con tres canastas casi consecutivas. Sus dobles figuras con 16 puntos y 13 rebotes le dieron el galardón del MVP del partido.

Un parcial 2-10 para cerrar el cuarto abría el camino de una victoria que empezaba a escribirse (12-20). Pero los versos más bellos los regaló Laia Palau. La barcelonesa no escatimó en esfuerzos para tirar de repertorio y dar el enésimo recital.

El efecto Molinuevo fue productivo en el Araski. La vitoriana se marchó como máxima anotadora local con 11 puntos. Un premio al esfuerzo de esta estudiante de Medicina que tiene un talento innato para el baloncesto. Un triple para iniciar el cuarto fue contestado por una extraordinaria Buch. Las diferencias seguían aumentando sin encontrar soluciones para tapar tantas vías de escape. El rebote ofensivo seguía favoreciendo a las visitantes pero, sobre todo, la rotación catalana con Roso Buch a la cabeza, elevaba aún más el nivel para irse al descanso con los deberes casi hechos (19-37).

El Girona se había devorado a su rival en 20 minutos. Tras los apuros en Fontajau traían la lección aprendida sabiendo que, si concedes algo a las vitorianas, puede condenarte. Pero no fue el día del Araski en el tiro, con pobres porcentajes en torno al 25 por ciento. Ni la reaparición de Binta Drammeh tras su lesión supuso una amenaza real. La sueca estuvo por debajo de su nivel. El cansancio pasó factura a todas, más para las de Urieta que han aguantado desde enero con una corta plantilla de 9 jugadoras. La ventaja fue creciendo, sin más historia que ver cómo las jóvenes promesas Izar Bedia o Irene Murua disfrutaban de minutos en Liga Femenina.

Palau siguió dando espectáculo para deleite de los 1.500 espectadores que se acercaron a Mendizorroza. Dos triples consecutivos de Molinuevo levantaban al público que celebraba el acierto de la gasteiztarra. El choque se hizo largo, con todo resuelto. Surís dio minutos a la recién llegada Pierre Louis y Urieta seguía rotando a toda su plantilla en lo que fue la despedida de algunas jugadoras de su paso por Vitoria.

La base Izaskun García intenta progresar obstaculizada por Martínez.
La base Izaskun García intenta progresar obstaculizada por Martínez.

Broche de oro

Una derrota para cerrar una fiesta del baloncesto donde hubo tiempo en el descanso para homenajear a mujeres pioneras que abrieron camino en el baloncesto alavés como Angelines Añua, Julia Fernández, Charo De Andrés, Pepa Moraza, Rosa Abarquero, Ana Aguiriano, Ninfo Aragón o Mari José García. El mejor broche a otra temporada para enmarcar del club vitoriano, y ya van tres en la élite. Por delante, el reto de conformar otro buen proyecto para la cuarta campaña.