Woody Allen se pasea por Bilbao antes de su concierto en el Euskalduna

Woody Allen pasea de la mano de su esposa, hija y dos acompañantes más por El Arenal. ,/LUIS ÁNGEL GÓMEZ
Woody Allen pasea de la mano de su esposa, hija y dos acompañantes más por El Arenal. , / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

El cineasta estadounidense ha comido en el restaurante Mina de la capital vizcaína

L. A. GÓMEZ Y J. MÉNDEZ

Woody Allen puede presumir a partir de ahora de conocer Bilbao a fondo. Comió en uno de sus mejores restaurantes, el Mina del muelle Marzana, y al terminar se fue andando hasta la calle Bailén, y de allí hasta Ripa para enganchar con Uribitarte, entrar en el Guggenheim e irse a descansar al hotel Meliá, todo ello antes del concierto de la tarde en el Euskalduna.

Comió y caminó con su mujer, Soon-Yi Previn, su hija y una acompañante. Por la mañana les vieron en la explanada del museo, por la zona del 'Puppy', y a las dos y media un par de coches que les llevaron hasta el puente de San Antón. De ahí caminaron hasta el Mina, frente al mercado de La Ribera, en la otra parte de la ría.

Soon-Yi optó por platos vegetarianos, como hongos con pil-pil, zanahorias, curry, zumo de naranja, caldo de verduras y hojas de sarmiento. También probó las láminas de espárrago de Arcentales, con limón y zumo de lima, verduras y almendra amarga. El director de 'Annie Hall' preguntó qué era el begi haundi y bebió una copa de txakoli. «Si tuviera cincuenta años os vaciaba la bodega», les dijo el octogenario cineasta a los camareros del Mina.

Allen se decantó por el menú largo, compuesto por 14 platos, y picó de una ensalada de ventresca de atún y de un plato de mollejas de cordero. Terminó con una tarta de queso con frutos rojos y un té, también de frutos rojos.

Salió sobre las cinco y media de la tarde y se mostró amable con todo aquel que le paraba para pedirle una foto. Demostró que su fama de neoyorquino andarín no es en vano y enfiló Marzana hasta llegar a la calle Bailén. El grupo miraba el móvil para conocer el nombre de los edificios, y se quedó un rato mirando el ayuntamiento desde la parte de Uribitarte. Siguieron y entraron en el Guggenheim. Volvieron al Meliá. A las ocho y media tenía que salir al escenario.

Allen junto al personal del restaurante Mina donde ha almorzado este domingo.
Allen junto al personal del restaurante Mina donde ha almorzado este domingo.