Los vascos José e Iratxe, a punto de ganar 'Masters de la reforma'

Los vascos José e Iratxe, a punto de ganar 'Masters de la reforma'
Antena 3

La pareja disputó la final contra los gemelos Albert e Iván, que vencieron en la última batalla convirtiéndose en los primeros ganadores del exigente concurso

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

Con disputas, lágrimas, alguna que otra risa y, sobre todo, mucho esfuerzo, tres de las diez parejas que comenzaron 'Masters de la reforma' llegaron a la ansiada final que el programa decidió celebrar por todo lo alto en París. La capital francesa acogió a los 'peones' para competir por el gran premio. Álex y Noemí, los gemelos, Iván y Albert, y los vascos José e Iratxe comenzaron la última cita con una espectacular ginkana por las calles parisinas. La misión era encontrar varias piezas de antigüedades mediante adivinanzas que les llevaron de la Torre Eiffel a un mercado, pasando por el Arco del Triunfo. Los vizcaínos fueron los primeros en llegar a la meta, ganando la prueba y logrando así una gran ventaja de cara al siguiente juego.

Kike Sarasola, propietario del Hotel Room Mate Alain, fue el encargado de examinar a los aspirantes que debían decorar tres habitaciones, entelando sus paredes, poniendo las luces y los apliques necesarios y practicando su creatividad a la hora de diseñar su interiorismo. Y José e Iratxe, poseedores de la prebenda que les daba ser los ganadores de la ginkana, tuvieron la oportunidad de escoger las habitaciones, dejando la más grande para Alex y Noemí. «Este José siempre con la misma cara y luego te la clava», reprochó el dúo.

La misión era tensa y complicada, y la presión pudo a los vascos que no pararon de discutir durante la primera jornada. A tal punto llegó la tirantez que Carolina Castedo tuvo que llevarse a Iratxe para relajarla. «¡Estoy hasta los huevos!», se lamentaba la joven. «Necesito que vuelvas a esa habitación y que lo hagas tranquila», aconsejó la jueza calmándola. Y regresó, sin dirigirse la palabra con su novio, pero regresó.

«Se ha montado la revolución francesa», exclamaba Manel Fuentes tratando de quitar hierro al asunto. «¿No será mejor consensuar el trabajo y vivir felices?», preguntó Tomás Alía antes de dar el veredicto. Lo cierto es que los de Bilbao supieron frenar el estré y lograron encarrilar el trabajo librándose de la expulsión. Alex y Noemí fueron los condenados por los expertos.

Ya en plató, los gemelos y los vascos se enfrentaban a un ambicioso desafío: tenían diez horas para diseñar un apartamento de sesenta metros cuadrados. «Es importante que técnica y gusto vayan de la mano», advirtió Pepe Leal. Y fue precisamente la técnica lo que bloqueó a Iratxe y José. «Sois de golpe final, geniales en el último minuto», definían los especialistas a la pareja vizcaína. Pero en esta ocasión su estrategia no cuajó. «No ha podido ser», se lamentaba Iratxe al conocer que los gemelos les habían quitado el trofeo. Y es que Albert e Iván realizaron un trabajo perfecto. «Cuando os ponéis mano a mano sois dos apisonadoras», piropearon los jueces otorgándoles el premio de 130.000 euros y un cheque regalo de 20.000 más en muebles. Pascua Ortega, pionero del interiorismo en España, fue el invitado especial de la velada y no quiso marcharse sin felicitar a ambos contrincantes por la estupenda evolución que habían demostrado en su última creación.