Más traiciones y una pedida de mano sacuden 'El Conquistador del Pacífico'

Leti San y Luna, durante la prueba del lumar./El Conquis
Leti San y Luna, durante la prueba del lumar. / El Conquis

Leti San y Luna fueron las expulsadas de esta semana al no superar el reto final, dejando muy mermada a la parte femenina del concurso

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

Los prejuicios son malos y suelen conducir a sorpresas notables. Y la que ha dado Luisito en 'El conquistador del Pacífico' es de órdago. Parecía una mosquita muerta y no. Indómito y rebelde, el mirandés no tiembla a la hora de tomar decisiones que pueden alterar el concurso, y si hay que cambiar un voto para poner patas arriba el formato, pues se cambia. Su giro inesperado provocó la expulsión de Lekue, uno de los favoritos verdes, y ahora el camarero tiene a grandes colosos enfrente. Uno de ellos, el más vehemente, es Krasi, que al enterarse de la «traición» de Luisito le avisó de que se ha convertido en su principal enemigo. El búlgaro sostiene que el de Miranda de Ebro ha vendido a los verdes «porque nosotros estábamos cubriéndole el culo, protegiéndole», explicó. Y lo malo es que reconocía que habían sentido «mucho cariño» por él, por lo que no esperaba su gesto.

La prueba de inmunidad puso a los aventureros con el agua al cuello. Cada participante debía nadar mar adentro para llenar la boca de agua y verterla después en un cuenco situado en lo alto de un arco. Y claro, nadar con la boca llena de agua salada y respirar al mismo tiempo es tarea compleja, ¡como para trepar luego por una soga sin derramar una gota! Y Luisito se vio perdido: «He hecho la prueba más penosa que puede haber», se lamentaba. Lo que no se imaginaba es que Josetxo lo había hecho aún peor, convirtiéndose así en el primer duelista. Caballo, por el contrario, logró llenar su cubo y decidió llevarse al campamento rico a Janire, brindándole así la inmunidad.

Parecía que los colores ya no mandaban tanto como el género a la hora de nominar. La guerra de sexos acechaba, pero se diluyó cuando las chicas verdes prefirieron condenar a Leti San en la asamblea. «No me lo esperaba, me han traicionado», decía la vitoriana dolida, tachando de «cobardes» a los verdes. Quedaba el voto del ganador y recayó en Luna. Abatida, la madrileña decidió abrir el regalo que le había dejado su pareja para animarle en momentos de bajón. Y la 'ninja warrior' se desmoronó al ver que se trataba de un anillo de pedida. «Soy la persona más feliz del mundo», sostenía emocionada.

A Jontxu, Leti San y Luna les esperaba una sorpresa más antes de enfrentarse al último juego. Julian Iantzi advirtió al trío de que solo habría un ganador, siendo expulsadas las personas que no vencieran el desafío. ¡Y era de aúpa! Se trataba de encontrar tres banderines: uno sumergido en el agua, otro atado a unas rocas y el tercero, escondido en una cueva. Una vez halladas las tres señales, tenían que ascender por una yuma vertical de más de veinte metros de altura hasta alcanzar la cuarta bandera que les daría la victoria. Los tres estuvieron más o menos empatados hasta que llegó la hora de yumarear. Jontxu fue el único que logró trepar por la soga, dejando en tierra a sus contrincantes. Leti San y Luna se marcharon y lo hicieron con la cabeza bien alta, aunque con algún que otro puñal a sus espaldas.