Bronca en 'Masterchef' al insinuarse una relación sentimental de la concursante vizcaína

Aitana, la concursante vizcaína de 'Masterchef'./TVE
Aitana, la concursante vizcaína de 'Masterchef'. / TVE

Laly, que sufrió la traición de su amigo Carlos, fue la expulsada en el programa de ayer

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

La noche comenzó regular en 'Masterchef' para casi todos los aspirantes que tuvieron que enfrentarse a la elaboración de un pichón relleno con verduras risoladas y parmentier de patata siguiendo, paso a paso, la receta de un libro gigante. Laly y Valentín se salvaron de la quema al realizar un cocinado digno, mientras sus compañeros enojaron bastante al jurado que llegó al punto de negarle la valoración a uno de ellos, Marcos, «porque si lo hago será contraproducente», indicó Jordi Cruz. Ni siquiera los consejos del chef Jesús Sánchez ayudaron a conducir a buen puerto a la mayoría de los concursantes. Laly fue elegida la mejor del grupo y, por lo tanto, capitana de uno de los equipos. Pero no siempre quien bien empieza termina feliz.

La prueba de exteriores se celebró en Úbeda, donde 'Masterchef' rindió homenaje al aceite de oliva realizando un menú diseñado por el chef Pedro Sánchez. El juego era el más complicado de la historia del programa porque cocinaban para 210 comensales, el mayor número de invitados del talent. Y además, un aspirante de cada equipo debía encargarse de atraer a los vecinos y turistas a los puestos de venta, ya que la comida tenía un precio simbólico y la recaudación se donó a un comedor social. «Os habéis esforzado al máximo no solo para ganar, sino también para ayudar a los que más lo necesitan, y estamos muy orgullosos por ello», felicitó Jordi a sus pupilos. Con todo, el equipo rojo liderado por Laly fue el condenado.

Ya en plató, Laly, Marcos, Carlos, Gloria, Teresa y Natalia se enfrentaban al duelo final, pero la más veterana tenía un privilegio y salvó de la quema a Gloria. «Se lo regalo a tus hijos», brindó la argentina. Y antes de comenzar la carrera contra reloj, hubo una trifulca entre Teresa y Aitana. La primera afirmó que la «joya más preciada de la casa» era Aleix y que «todo el mundo quiere un poquito de él». Y se refirió a continuación a la vizcaína, a la que no le sentó nada bien la insinuación. «Yo me llevo genial con él, pero no le tengo celos. Le quiero mucho como amigo», razonó Aitana. Y la interiorista metió entonces el dedo en la llaga. «No te pongas colorada que yo no he dicho otra cosa», ironizó. Y la respuesta enfadó notablemente a la vasca. «Me mosquean estas cosas. En mi vida le faltaría el respeto a mi novio y que una persona insinúe eso me sienta fatal», explicó a cámara visiblemente cabreada.

Salsa holandesa

Divididos en dos tandas, el duelo final enfrentaba a cada aspirante a cuatro retos diferentes: separar las claras y las yemas de seis huevos, montar a punto de nieve seis claras y formar unas quenelles, hacer un huevo escalfado o poché perfecto y, por último, elaborar una salsa holandesa y emplatar todo con las elaboraciones anteriores. Cruz participó en el reto dejando claro su virtuosismo entre pucheros. Laly, que llevaba bastante ventaja a Carlos en la carrera, sufrió la traición de su amigo cuando, a la hora de hornear la quenelle, no solo le negó la ayuda sino que la engañó para ralentizar su camino, confesando más tarde su estrategia ante las cámaras.

Marcos fue el otro duelista. Ambos debían cocinar en media hora un plato libre con la manzana como gran protagonista. Ella se decantó por una tarta con la fruta y él prefirió hacer un pollo a la sidra con compota. Ninguno de los dos triunfó con su receta, pero la argentina lo hizo peor, a tenor de la valoración de los expertos. «Te ha faltado tiempo para sacarle partido a todos los elementos que tenías y te ha quedado un plato chuchurrido», valoró Samantha Vallejo Nájera antes de expulsar a la veterana aspirante.