Pili, expulsada de 'El conquistador'

Imagen de Pili durante uno de los programas de 'El Conquistador del Pacífico'./EITB
Imagen de Pili durante uno de los programas de 'El Conquistador del Pacífico'. / EITB

La concursante cántabra fue nominada por unanimidad y acabó eliminada, para gozo de sus compañeros que no la querían ver ni en pintura.

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

Pocas veces un grupo tiene tan claro que debe deshacerse de uno de sus integrantes. Los azules de 'El conquistador del Pacífico' lo sabían desde hace tiempo, y eso que el concurso no ha hecho más que empezar. Pero Pili los tenía amargaditos y a las primeras de cambio la condenaron. La tensión entre la cántabra y el resto de su equipo era tal que no dudaron en nominarla, una decisión sin fisuras que respaldó el capitán, Eneko Van Horenbeke, «es lo mejor para la convivencia del equipo», razonó.

La jornada empezó con problemas. Jon, uno de los integrantes de los Angoso, amaneció con fiebre, arritmia cardiaca y calambres en las piernas. Sufría una deshidratación severa y tuvo que ser evacuado por ello. Los rojos, pese a dormir en el campamento rico, acabaron fusilados por los mosquitos y los verdes, más resignados que el resto, solo se quejaron porque se les acabó el agua antes de tiempo.

La prueba de inmunidad arrancaba con Krasi, Teresa y Patri, de los Je; Ibon, Olaia y Seleta, de los colorados; y Leti San, Gorka y Eneko, de los azules; nadando en busca de las cuerdas que necesitaban para montar una tirolina. Había que tensarla a tope y el que mayor número de personas la atravesara ganaba el reto. Y antes de comenzar, Julian Iantzi lanzó un aviso que define lo que es el formato: «Los que vais a nadar, cuidado porque anda un caimán por ahí». ¡Y no era broma! El bicho no apareció, pero eso no hizo que el examen fuera fácil. Iñaki, el australiano, fue uno de los primeros en cruzar y Luisito, su compañero de fatigas, también logró superar el desafio. La pena fue que al celebrarlo se arrojó a los brazos del monitor de buceo y casi lo defenestra.

Los azules, contra todo pronóstico, arrancaron muy bien y fueron los primeros en tensar la maroma, pero los verdes les ganaron en el último minuto gracias a la destreza de su líder, Patri, que acabó lesionada al caerse de la soga en el último segundo. El golpe la dejó sin respiración, pero la pelotari, que es una jabata, se sobrepuso pronto. Así las cosas, los verdes se trasladaron al campamento rico; los azules, al pobre; y los rojos, al paupérrimo. Y su llegada al 'infierno' fue complicada, sobre todo para Seleta que se hirió en un pie y tuvieron que arrancarle la uña. Cuentan que sus improperios se escucharon en Pernambuco.

Los verdes otorgaron la inmunidad a Leire Ukelele, y los Beda nominaron entonces a Asier. Seleta, como jefe, añadió a Caballo a la lista negra. Los azules no vacilaron a la hora de apuntar a Pili, «tienes un carácter difícil de llevar en una situación extrema», argumentó Eneko. Ella, que se siente incomprendida desde el minuto uno, aunque tampoco ha hecho nada por integrarse (más bien lo contrario), se fue amenazando: «Aquí vamos a caer todos como las manzanas».

El duelo final esposaba a los contrincantes a un travesaño que había que cortar con un hacha situada a varios metros de distancia. Para conseguirla debían acercarla girando un rodillo que recogía la cuerda. Pili escogió batirse con Caballo, que las pasó canutas cuando su hacha se enredó en la maroma. A punto estuvo la broma de costarle el programa, pero la dejadez y la apatía de su contraria firmaron su sentencia. «Me voy satisfecha para casa, estoy encantada y me siento realizada como mujer», zanjó la expulsada antes de abandonar la isla.

 

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