Pepe Viyuela: «El papel ha sido un reto»

Viyuela, habitual de la comedia, protagoniza un cambio de registro radical en 'Matadero'./ANTENA 3
Viyuela, habitual de la comedia, protagoniza un cambio de registro radical en 'Matadero'. / ANTENA 3

El actor sale de su zona de confort para protagonizar el «'thriller' ibérico» 'Matadero', que esta noche emite su tercer episodio. «Ilusiona que la gente te vea haciendo esto cuando hasta ahora habían pensado en otro tipo de actores»

JULIÁN ALÍA

Con un notable cambio de registro, Pepe Viyuela (Logroño, 55 años) ha abandonado la comedia para protagonizar 'Matadero', la serie de Antena 3 que ha liderado el horario de 'prime time' desde su estreno y que esta noche, a las 22.40 horas, emite su tercer capítulo. El actor encarna a Alfonso, un tímido veterinario sin apenas ambiciones que se acaba transformando en alguien «completamente distinto».

- ¿En qué género enmarca la serie?

- En el que han querido hacerlo sus responsables. Lo han denominado, y yo creo que muy acertadamente, como 'thriller' ibérico. Y es así. Tiene bastante acción, pero también ocurren cosas que alteran el devenir natural de la vida de los personajes, con connotaciones españolas. No se sabe muy bien lo que va a pasar y es vertiginoso.

- Su personaje sufre un cambio drástico.

- Sí. Es tímido, pero, a medida que avanzan los capítulos, va temiendo por su supervivencia. Tiene un recorrido que para un actor es sabrosísimo. Empieza siendo una cosa y acaba siendo otra completamente distinta. Te das cuenta de que, como intérprete, vas a emprender un viaje fantástico con él. Ha sido todo un reto.

- ¿Con cuál de las dos personalidades se queda?

- Lo que me gusta es el cambio. Al principio es alguien que pasaría desapercibido, y al final no es muy atractivo lo que llega a hacer. No quiero entrar en detalles, pero es sorprendente en el peor de los sentidos. No ambiciono ninguno de esos dos extremos, aunque me sentiría más tranquilo si pensara que estoy más cerca del primero.

- ¿La serie es una apuesta arriesgada?

- Más que arriesgada, atrevida, pero en el mejor de los sentidos. Quiere abrir nuevas posibilidades a la ficción española. Y creo que lo ha conseguido. Lejos de ser una imitación del tipo de series que llegan sobre todo de EE UU, se adapta perfectamente a la estética y a los gustos del espectador de aquí, sabe guardar la ropa. Creo que colmará las expectativas; tiene referencias de otras series, pero con originalidad particular.

- Se compara con 'Fargo'.

- Sí, como concepto de atmósfera en la que aparentemente no pasa nada; zonas rurales, despobladas, en las que la tranquilidad está prácticamente garantizada pero que, de pronto, un suceso inesperado lo cambia todo y provoca una convulsión en el entorno. Se ha intentado no caer en la imitación, sino solo en la inspiración. En los tiempos que vivimos, casi podemos decir que todo está inventado y contado, y es la forma lo que determina la originalidad.

- ¿Qué papel juega el humor?

- Tiene una labor desengrasante. Es brutal en algunos momentos, muy negro, pero sin dejar de ser humor. Está hecho en unas determinadas circunstancias. El humor en un funeral no es el mismo que en una boda. Lo que se vive en 'Matadero' hace que el humor que nace de ahí esté teñido de colores oscuros y terribles. Creo que puede llegar a provocar risa, pero una risa que se congela en los labios. Te ríes, pero al mismo tiempo te das cuenta de que no tiene demasiada gracia. No es un humor sencillo.

Marcado por el 'clown'

- Habituado a la comedia, ¿cómo ha sido el cambio de registro?

- Apasionante. No hay nada que nos guste más a los actores que probar cosas nuevas. Cuando empiezas a leer el guion, te das cuenta de que estás tocando otra partitura muy diferente a la que normalmente te encargan. Te ilusiona todavía más que la gente te vea haciendo esto cuando hasta ahora habían pensado en otro tipo de actores. No es que reniegue de nada que haya hecho, pero me gusta la variación y encarnar a personajes distintos, incluso antagónicos.

- ¿Le gustaría seguir esta vertiente?

- No me importaría nada, pero no tengo ningún inconveniente en seguir la estela del tipo de personajes que se me han dado. Lo que me apetece es seguir trabajando, ya sea en este registro o en otro. Si a partir de aquí se abriera la posibilidad de hacer otro tipo de personaje, no cerraría la puerta en absoluto.

- ¿Qué personaje le ha marcado más?

- Eso lo tengo bastante claro: el payaso, el 'clown', que llevo interpretando en teatro desde que tenía 23 años y que no he abandonado nunca. Hoy por hoy, es el que más me ha enseñado. Todo lo que yo pueda haber aprendido con la comedia ha sido a través de él, del contacto directo con el público… Es un entrenamiento permanente en el que vas viendo cuáles son los recursos que tienes y cuál funciona mejor y en qué circunstancias. Como las horas de vuelo para un piloto, la columna vertebral de todos los papeles que he hecho después.