La Pantoja monta el pollo en 'Supervivientes'

La Pantoja monta el pollo en 'Supervivientes'
Telecinco

La cantante se enzarzó en una bronca con Albert y Mónica Hoyos por una recompensa gastronómica que el joven no quiso compartir con ella

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

«Ella no quería, oiga», decía el cura al que parodiaban Martes y 13 una Nochevieja, 'in illo tempore'. Y la máxima bien podría aplicarse a Isabel Pantoja, que argumenta que algunos de sus compañeros la quieren fuera de 'Supervivientes' desde hace mucho y le montan follones pactados en cada gala. En la última se lió un pollo de los gordos por un capón mal repartido. Resulta que a Albert Álvarez le raparon el pelo por equivocación. Un mail descuidado cambió un 5 por un 0,5 y al siete veces campeón de España en salto de pértiga le dejaron más calvo que la bola de cristal de Aramís Fuster. Y el deportista de élite lloró desconsoladamente. Y el programa, consciente del error, le recompensó con un pollo asado. Todo muy coherente.

Albert perdonó la confusión y atacó el alimento como si no hubiera un mañana. Y la tonadillera le reprochó su poca solidaridad. Y se montó el pollo. «Usted me ha llamado llorón», protestaba el 'tronista' enfadado. Pero Pantoja, muy digna, echaba balones fuera tratando de frenar la gresca. «Tú lo que quieres es vídeos a mi costa, muchachito», reivindicaba la artista. Y el aludido no se callaba: «No necesito nada de usted, por eso no le chupo el culo». Aquello recordaba a las tertulias del Café Gijón, solo que puestas al día. «¿Qué le pasa a este muchacho? Parece Tarzán de los monos», opinaba Isabel extrañada, y Jorge Javier, desde España, no sabía si parar la reyerta, echar más leña al fuego o descojonarse directamente.

La batalla cambió de tercio cuando Mónica Hoyos se incorporó al juego. Un vídeo mostraba a la modelo criticando a la folclórica. «Me has llamado sinvergüenza y malísima, y eso lo serás tú», respondía Pantoja tras ver las imágenes. «Rebota, rebota y en tu culo explota», parecía que iba a ser la siguiente expresión colegial, pero no llegó la sangre al río. «Todo el mundo piensa que es Cenicienta y resulta que es la madrastra», estimó Hoyos. Qué infantil todo, qué bonito. La del 'Marinero de luces', sintiéndose atacada por dos bandos a la vez, se levantó pintiparada y amenazó con irse. «¿Y quién te va a creer ahora?», ironizó Albert. Fabio salió en defensa de la cantante argumentando que allí las cosas se hacen muy grandes, «cuando no lo son tanto». Vamos, aquello de que en estos formatos todo se magnifica. Y ahí quedó todo.

Por lo demás, Colate decidió regresar a la competición a pesar de su lesión, aunque de poco le sirvió el gesto porque el público lo mandó a casa al poco rato; Dakota recibió una nominación como castigo por haberse saltado las normas, y es que la chica se despojó de unas gafas ciegas que le habían dicho que no se podía quitar; el grupo condenó a la lista negra a Albert y Fabio, líder del equipo, nominó directamente a Mónica Hoyos; Chelo García Cortés y Mahi siguen aisladas del resto, y para enredar más la madeja fingieron que ya estaban en Madrid en una conversación telefónica falsa con el resto de participantes; y Jorge Javier puso la guinda al pastel citando un dicho que le habían contado: «Agua de Bezoya, entra por la boca y sale por… muy buen precio». Y es que, como decía aquel, la vida, para soportarla, hay que tomarla con humor.